lunes, 31 de diciembre de 2007

Balance de lo hecho y propósitos de año nuevo

Parece que es lo que toca; miro hacia atrás y me recuerdo por estas mismas fechas del año pasado muy cabreado con el mundo. Ahora lo estoy algo menos.

Posiblemente haya hecho algún amigo, y haya perdido otros. Incluso puede que tenga algún enemigo nuevo.

He callejeado bastante con la moto.

He cambiado de llavero. Dejé el de latón que me regaló una novia que tuve hace 15 años, y llevo en su lugar esto:


He subido mucho en tren. Pero eso ya lo sabéis.

La verdad es que ha sido un año un poco gilipollas.

El año que viene espero que sea igual o más gilipollas que éste. Si queréis que os diga la verdad, no se me ocurre ningún propósito para el 2008. Bueno, sí: no quejarme. Por prescripción de dos amigas. Que no se hablan entre sí, por cierto.

jueves, 27 de diciembre de 2007

Navidades extrañas e interesantes

Por diversas circunstancias, estas Navidades tenían mal pronóstico. Pero están resultando bastante llevaderas. Paso mucho tiempo con la familia, no me he disgustado con nadie, he recibido bonitos regalos, no he comido ni bebido en exceso y he podido hablar cuando he querido con quien he querido y quiero.

Siguiendo mi línea de optimismo existencial, las cosas aún pueden torcerse, pero tengo la impresión de que llegaré al día 7 de enero con un buen sabor de boca.

Cuando escribo estas cosas me entra miedo. De verdad: pienso que me reventará el hígado o se me obstruirá la aorta de repente, para joderme: no puedo estar tantos días con un humor aceptable, algo debe ir mal.

Tengo la impresión, por la segunda encuesta que está apunto de finalizar y por Google Analytics, de que sois nueve personas las que os pasáis por aquí, esta vuestra casa, con cierta asiduidad. Os deseo a los nueve magníficos, y a cualquier otro que lea esto, lo mejor de lo mejor. De verdad os lo digo.

lunes, 24 de diciembre de 2007

A esto me refería

Se puede ser grande sin ser sensible a la Fuerza

Frases de Boba Fett:

"Posiblemente me hubiera convertido en un buen tipo si un Jedi no le hubiera cortado la cabeza a mi padre delante de mí."

"He matado cualquier cosa que se pueda mover, a un centenar de especies distintas, inteligentes o idiotas; si respira probablemente lo habré matado, o algo parecido a matarlo." Me recuerda mucho a "I've killed just about anything that walked or crawled at one time or another" de William Munny, y perdón por repetirme.

"Todo el mundo muere. Es la definitiva y eterna justicia que puede aplicarse".

"Yo tenía dieciséis años, Sintas dieciocho. Las únicas mujeres que conocí cuando era niño fueron una kaminoana y una cazarrecompensas errante. No te alienta a ser un hombre de familia. Lo intenté."

"Lamento las muertes de los inocentes. Pero eso es lo que pasa con las guerras, Leia Organa. Los inocentes mueren en las guerras y los tuyos no deberían haber comenzado ésta."

"El sarlacc me encontró de alguna forma indigesto, Solo."

martes, 18 de diciembre de 2007

Traducción libre



Cuando envejezca, más me vale que sea a tu lado
O me sentiré solo y viejo porque tú no estarás conmigo.

Caminaría quinientas millas y otras quinientas millas más sólo para ser el hombre que caminó mil millas para caer a tus pies..

lunes, 17 de diciembre de 2007

Malestar social

Cierro los ojos y veo pequeñas luces azules dispuestas en forma de panal. No como las moscas esas que a veces vemos los miopes cuando cerramos los ojos: parece el techo de un ascensor hortera de un hotel moderno. Geometría perfecta.

Me aprieto los párpados con los puños. Ahora veo un donut blanco.

Me encuentro mal. Me acuesto. Me duermo. Me desvelo. Me vuelvo a dormir. Me despierto. Voy al trabajo.

Hace frío y chispea. La moto tose como el General Grievous.

VIPS

-Aros de cebolla y bacon cheeseburger grande, al punto, por favor. Y cerveza.

-Sólo tenemos Carlsberg y Coronita-. La Carsberg de ayer no tenía casi gas; -Coronita, por favor.

A mi derecha, una nativa con un cubano negro y con bigote. Parece que habían tenido una relación, que él la chuleó y ella salió bastante dolida. Eso es lo que me imagino. El moreno es feo de cojones. Repartidor de Telepizza. Habla de su sueldo. Me doy cuenta de que, salvadas las distancias, no hay tanta diferencia entre el suyo y el mío. Me da por pensar en hacerme mensaka o algo así, y mandar a la mierda la calidad total, la mejora continua, los presupuestos, los contratos y los proyectos delirantes. Pero es más interesante escuchar al cubano y como la rubia nacional resentida marca distancias. Terminan de cenar, él quiere invitarle a un cubata. Ella contesta que no, que tiene que madrugar. Él también: a las ocho, dice. Se van.

Entra otra pareja. Él se parece a Bustamante. El mismo pelo. Vaqueros caídos, enseñando el calzoncillo. Muy musculado, carne de gimnasio, coca-cola light. Habla elevando mucho la voz. Por eso sé que tiene veinticinco años (marzo del 82) y que es diskjockey, que gana una pasta gansa, que no le gusta salir por la noche si no es para trabajar. A pesar del gimnasio y de los veinticinco años, el culo que enseña por encima de los pantalones bajos parece gordo y blando. Ella tiene 24 años (noviembre del 83). Melena castaña, culo respingón, botas con tacón alto. Tontean. Creo que ya he oído bastante, pido la cuenta, pago y me voy. En la tienda compro dos botellas de agua.

Entro en el hotel. Al día siguiente, al dejarlo, me dice el de recepción que tengo algo del minibar. Pongo cara de no entender y niego. Luego le aclaro que seguramente serán las dos botellas de agua mineral que compré el día anterior. Eso será, contesta.

Hace frío. Dejo el equipaje en consigna. El invernadero de Atocha es una sauna. Salgo, voy al Retiro, busco una terraza y pido un café con leche. Mientras me lo tomo, un gorrión se caga encima de mí. Miro hacia arriba con gesto de reproche. Parece que al gorrión le importa un güevo. O siendo un pájaro, un cojón.

lunes, 10 de diciembre de 2007

Mi abuelito

No sé qué costumbre tendrán en el más allá para recibir a los recién llegados. A mí me gustaría que me esperase alguien querido. Afortunadamente, tengo a la mayoría de la gente a la que quiero acá, y no allá, o en el más allá. Pero seguramente, aunque todos estuvieran allá, o en el más allá, preferiría que me esperase mi abuelo. Mi abuelo murió cuando yo acababa de cumplir 9 años. Eso, y mi mala memoria, pueden ser motivo de equívoco. Me explico: creo que mi abuelito era un buen hombre y que me quería. Pero a lo peor me estoy engañando y va y resulta que fue un hijo de puta.

Mi abuelito llevaba sombrero de fieltro y bufanda grises. Era maestro. Tenía el pelo blanco y cara de pena. Quedó viudo más o menos a los 60, según mis cálculos. Me llevaba de paseo y me invitaba a fanta (¿o mirinda?) de naranja en la cantina de la estación, hasta que mi padre le riñó y le dijo que me llevara a la horchatería. Según mi padre, mi abuelo nunca había ido a un bar. Por eso no sabía lo que era apropiado para un niño (horchatería) y lo que no (cantina). Mi abuelo tenía una cicatriz en la yema del dedo índice de la mano derecha, como si fuera el hueso de un dátil. Decía mi padre que tuvo una enfermedad rara cuyo único remedio era la amputación. Mi abuelito se negó: era maestro, las manos sus herramientas. El médico le dijo que podía intentar abrir cada día y limpiar la falanjeta, sin anestesia. Lo hizo, y conservó el dedo.

Mi abuelito murió en su casa, en su cama, con su hija y con un nieto a su lado, y con todos sus dedos. Quiero pensar que fue un buen hombre y que tuvo una buena muerte. Lo estoy viendo con su sombrero de fieltro y su bufanda grises, llevándome de la mano para que no tenga miedo.

Por cierto: ¿recuerdan mi sueño de mierda y agua? Ayer murió una tía mía. Lejana, pero tía, al fin y al cabo. Era muy mayor.

viernes, 7 de diciembre de 2007

Daniel Zamora

No lo conocía. Por casualidad, saltando de blog en blog, me he encontrado la noticia. Cuando alguien se suicida, no puedo más que pensar en todo el sufrimiento que decidió dejar de soportar.

Descanse en paz, para siempre.


(El País, 2 de diciembre de 2007)

Yo no he sido, pero me ha hecho gracia



Copiao de aquí.

Más información acá.

Destacada (por lo de mi mental disorder atinente a Star Wars):

martes, 4 de diciembre de 2007

Mie2

Me dicen que recurro al mecanismo psicológico de la proyección. Me citan a Freud dos o tres veces. Yo pensando que Freud ya no se llevaba, y fíjate.

Ahora, cada vez que pienso en lo que puede estar pensando otro, me da por pensar que estoy proyectando en otro los pensamientos que me producen displacer. Pienso, luego proyecto ¿O no pienso?

Vaya mierda vaya mierda.

domingo, 2 de diciembre de 2007

Fiebre del sábado noche

Los jefes están todos ocupados y tengo que asistir a un acto protocolario. Es bastante casposo, no se piensen ustedes: voy con vaqueros, camisa sin corbata, chaqueta y encima un anorak. Zapatillas de lona All Star, llevo la moto. El "acto" es una cena con una entrega de premios. Luego sigue la fiesta. Me espero hasta la entrega de premios y después me despido del anfitrión, le doy las gracias y la enhorabuena y me largo. En la puerta hay un stand del Día Mundial del SIDA con preservativos. Cojo dos cajas. Son sólo las 11 de la noche, me voy a tomar un gin-tonic al puerto. Por el camino veo dos coches de la Policía Nacional aparcados haciendo cuña, no lo había visto nunca así, seguramente intentando proteger algo que había en el suelo entre los dos vehículos. No llego a ver lo que es. Después, un UIP sin gorra, buscando algo o a alguien. Paro en un cajero a sacar pasta. Cuando tiro a arrancar la moto, no puedo desarmar la alarma con el mando: eso significa que por la zona hay inhibidores de frecuencias, para evitar la detonación de bombas a distancia. Desarmo la alarma manualmente, arranco. Aparco en el puerto. Me meto en el primer bar que veo, pido el gin-tonic, me lo tomo. Después, me acerco al muelle. Me quedo un rato mirando el reflejo de las luces en el agua. Sólo se oye el ruido del alternador de un ferry que está amarrado al sur del canal y algún graznido de alguna gaviota desvelada. Vuelvo a la moto. Otra vez inhibidores de frecuencias. En un semáforo, un coche azul marino sin marcas con dos GOES dentro. Les veo las insignias en los uniformes negros.

Cuando estoy entrando en mi garaje, un tipo en una BMW trail está maniobrando marcha atrás. Esos trastos son tan altos que el hombre llega al suelo de puntillas. Se cae. Apago el motor para ayudarle, pero se pone de pie rápidamente y levanta su moto.

El ascensor no funciona. 7 pisos andando.

sábado, 1 de diciembre de 2007

Meme

Acabo de descubrir los memes. Y como estoy aburrido, y prefiero hacer cualquier cosa que no sea lo que tengo que hacer (lo cual tendré que hacer a última hora, como siempre), allá vamos. Éste me ha gustado, es de UnaExcusa, que a su vez lo ha tomado de Arwen.

Ocho cosas que no he hecho últimamente o nunca y que me apetecen

1. Cocinar. No me refiero a hacer un huevo frito. Me refiero a pasarme una hora y pico preparando algo que luego me comeré en quince minutos.
2. Lavar la moto, sacarle brillo a los cromados y darle pulimento. Tranquilamente, con todo el tiempo del mundo. Que me pueda ver los poros de la cara en la tapa del filtro del aire.
3. Ir al cine solo. A ver cualquier cosa, aunque sea una de dibujos animados.
4. Llorar.
5. Meterme en la parte de atrás de una furgoneta con los cristales tintados, aparcada delante del restaurante más caro de la ciudad, montar la cámara con el teleobjetivo en el trípode y fotografiar a todos los que entren/salgan, especialmente a los maduritos con jovencitas.
6. Reconocer a algún famoso/poderoso entre los fotografiados.
7. Vender las fotos del famoso/poderoso a la prensa del corazón, o del hígado, me da igual.
8. Poder vivir con el precio de las susodichas fotos.

No estoy seguro de haberlo hecho bien. Igual lo de encadenar items en un meme es trampa. Que me lo explique alguien, si es así.

Torpes y tecnología

Voy con el pendrive a la copistería de la esquina a imprimir un pdf. 90 céntimos. Saco un billete de 20 euros. El fotocopiador no tiene cambio. Como me conoce, me fía (ergo soy de fiar). Me digo a mí mismo y le digo al amable comerciante que tengo que comprar paracetamol, en la farmacia me darán calderilla. Volveré enseguida a pagarle.

Entro en la farmacia. Dos clientes delante de mí. Al mando, la farmacéutica y otra dependienta. Infraestructura: sistema de gestión de colas; cinco puestos de atencion al público; control informatizado de stock; robot de almacenamiento y dispensación de medicamentos.

15 minutos después, los dos clientes que tenía delante de mí seguían ahí, pero en la farmacia había cerca de 10 personas. No exagero. Para aclarar: uno de los que tenía delante sólo quería un bote de leche maternizada. El otro llevaría diez o doce recetas.

Ya no me da tiempo de volver a saldar mi deuda con el amable fotocopiador. Cierra a las 13:30.

Comenten el caso y propongan soluciones.

Mr. Brooks

viernes, 30 de noviembre de 2007

Universos para-lelos 2

Creo que a esto le llaman web 2.0:

1. Un hombre, casado y con tres hijas, se enamora de una mujer que no es la suya. La seduce. Llegado un día, decide romper con todo e irse con su nuevo amor. Las niñas se quedan a vivir con su madre. Él se busca un piso en el extrarradio. Ve a sus hijas dos tardes a la semana. Como vive lejos, recoge a las niñas del colegio y se las lleva a un centro comercial. Van de tiendas, meriendan en McDonals. Las lleva a casa de su madre con los deberes sin hacer, o la lección sin estudiar. Un fin de semana de cada dos las tiene con él.

Dos años después, el amor de su vida se va con otro más libre y más rico. Él se queda sólo. Habla con la madre de sus hijas: quiere volver a casa. "Eres más imbécil de lo que creía", le dice ella cuando él se lo pide.

Envejece y muere.

2. Un hombre, casado y con tres hijas, se fija en una mujer que no es la suya. La seduce. Se ve con ella a escondidas. Se enamora de ella. Ella de él, no. Un día, ella le deja. Él no puede soportarlo. Abandona a su mujer y a sus tres hijas y se va a vivir sólo.

Envejece y muere.

3. Un hombre, casado y con tres hijas, se enamora de una mujer que no es la suya. Decide permanecer fiel a su esposa. Deja pasar a la que pudo ser el amor de su vida, sin saber qué pudo suceder si hubiese intentado seducirla.

Envejece y muere.

4. Un hombre, casado y con tres hijas, envejece y muere.

5. Hombre con tres hijas se enamora de otra que no es su mujer, disfruta con ella mientras puede, mantiene su matrimonio intacto y envejece y muere al calor de su familia [aportación de Anónimo].

6. Un hombre casado y con tres hijas, se fija en otro hombre y la mujer lo deja por doble engaño. Ella se enamora de otro y las niñas se encuentran con tres padres y una madre... y todos, incluidas las niñas, envejecen y mueren [aportación de 38 grados].

7. Hombre con tres hijas enamora a jovencita a través de sutiles engaños, cuando la tiene a sus pies le propone un trío con su mujer... mueren y envejecen cansados de follar [aportación de Mary].

Esto puede seguir, por supuesto.

8. Un hombre casado y con tres hijas, se enamora de una mujer que no es la suya. Disfrutó de ella durante un tiempo, hasta que dejó de hacerlo. Mientras mantuvo su matrimonio intacto, hasta que un día, practicamente sin avisar, se fue de casa [28/12/2012].

Lego Star Wars: The Complete Saga

Miedo

Tengo la sensación de que se me está escapando entre los dedos. No estoy seguro de poder aguantarlo otra vez.

Blue skies from pain, lions for lambs

¿Qué hacer cuando tienes la absoluta certeza de que los que están al frente de esto son, como mínimo, unos aficionados, a lo peor, unos oportunistas sin entrañas, inmorales, dOgMáticOs, orgullosos y vagos?

Somos unos putos mercenarios.

Pero hasta los putos perros de la guerra a veces eligen bando por ideas y no por paga.

miércoles, 28 de noviembre de 2007

Universos para-lelos

A ver.

1. Un hombre, casado y con tres hijas, se enamora de una mujer que no es la suya. La seduce. Llegado un día, decide romper con todo e irse con su nuevo amor. Las niñas se quedan a vivir con su madre. Él se busca un piso en el extrarradio. Ve a sus hijas dos tardes a la semana. Como vive lejos, recoge a las niñas del colegio y se las lleva a un centro comercial. Van de tiendas, meriendan en McDonals. Las lleva a casa de su madre con los deberes sin hacer, o la lección sin estudiar. Un fin de semana de cada dos las tiene con él.

Dos años después, el amor de su vida se va con otro más libre y más rico. Él se queda sólo. Habla con la madre de sus hijas: quiere volver a casa. "Eres más imbécil de lo que creía", le dice ella cuando él se lo pide.

Envejece y muere.

2. Un hombre, casado y con tres hijas, se fija en una mujer que no es la suya. La seduce. Se ve con ella a escondidas. Se enamora de ella. Ella de él, no. Un día, ella le deja. Él no puede soportarlo. Abandona a su mujer y a sus tres hijas y se va a vivir sólo.

Envejece y muere.

3. Un hombre, casado y con tres hijas, se enamora de una mujer que no es la suya. Decide permanecer fiel a su esposa. Deja pasar a la que pudo ser el amor de su vida, sin saber qué pudo suceder si hubiese intentado seducirla.

Envejece y muere.

4. Un hombre, casado y con tres hijas, envejece y muere.

lunes, 26 de noviembre de 2007

Bajarse de la moto

Como supongo que os habréis dado cuenta, he estado viendo pelis de moteros este fin de semana. Easy Rider, Hells Angels On Wheels, Salvaje, Rumble Fish, traducida como La ley de la calle, factoría Coppola al completo.

Ahora entiendo lo de chopper. "To chop", en inglés, es cortar. Las chopper eran motos a las que les cortaban todo lo que les sobraba, para aligerarlas. Parecían casi (digo parecían, y digo casi) motos de trial. Mirad la Triumph Scrambler: algo así. Nada que ver con los 251 kg. que pesa una Sportster 2008 en seco.

Supongo que los Hells Angels, si pudieran, elegirían ducatis o japonesas. Hasta Sonny Barger lo deja caer en sus memorias.

Vaya pollada de post. Debería dejar de escribir por escribir.

(¿Y por qué si no?)

sábado, 24 de noviembre de 2007

Algunas citas

"No se ofusque con este terror tecnológico que ha construido. La posibilidad de destruir un planeta es algo insignificante comparado con el poder de la Fuerza"
Darth Vader

"Si no puedes entender el carácter de un hombre, mira a sus amigos."
Refrán japonés

"En los ánimos encogidos nunca tuvo lugar la buena dicha."
Miguel de Cervantes

"I si no lliga, lligonet".
Mi madre

Comida oriental

Ayer, en nuestro restaurante japonés favorito. D contándome como le había ido el día en el trabajo. Suena su móvil. Es una amiga. No contesta. Sigue con temas laborales, y al rato vuelve a llamar la misma amiga. Le digo que lo coja, no vaya a ser algo urgente. Responde, escucha, le cambia la cara. Empiezan las exclamaciones tipo "Dios mío, vaya tela, no me lo puedo creer". Me agarra por el antebrazo. Yo empiezo a pensar que se ha muerto alguien. Luego, resulta ser otra cosa: termina la conversación y pregunto. El marido de su amiga le ha pedido el divorcio. Ha conocido a otra. A la mujer de su vida.

Hacía un mes habían estado celebrando su aniversario de bodas en París. Por supuesto, todo muy romántico.

domingo, 18 de noviembre de 2007

Lo obvio a veces no es lo evidente

Citando una cita:

"Si sigues haciendo lo que estás haciendo, seguirás obteniendo lo que estás obteniendo. Para conseguir algo nuevo o diferente, debes hacer algo nuevo o diferente".

Visto en 38 grados.

jueves, 15 de noviembre de 2007

Alaris, 13 y 14 de noviembre

Día 13.

Ida:
Mouse de foie de pato con mermelada de higos.
Sepia guisada en salsa americana acompañada de arroz blanco y rojo.
Fruta cortada.

Vuelta:
Ensalada de lechuga con anchoas marinadas, queso fresco, nueces y aceituna.
Estofado de pollo a la cazadora acompañado de pasta orechiette y pimientos rojos confitados.
Pastel.

Los que olvidan su historia están condenados a repetirla. Parece que con los menús de Renfe no pasa lo mismo.

El martes tengo una ligera enganchada con el ponente, o al menos eso creo. El miércoles, con esa manía que tengo de caerle bien a todo el mundo, me acerco antes de la charla y le hago un poco la pelota. Parece que pica, es amable, y luego ya con todo el auditorio presente le hago un par de preguntas para que se explaye y se luzca. No me mira mal. Este interés mío por serle simpático al hijoputa en cuestión se debe a que tiene que evaluarnos al final del seminario. En fin. Polvo somos y en polvo nos convertiremos.

Curioso episodio con dos agentes de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado (vulgo maderos). Miércoles. Llego a la estación de Renfe con la Vespa, y no veo sitio para aparcar dentro del recinto, porque está a parir de motos. Entra detrás de mí otro ciudadano también con un scooter que no soy capaz de identificar. El colega, más lanzao que yo, interpela a uno de los marrones de giliestrit: "oye, ¿puedo aparcar por aquí la moto?"

Lo de menos es la respuesta a la pregunta. Me flipa el ejercicio de profesor de educación infantil del poli: "caballero, eso no es manera de dirigirse a un agente. Lo primero es dar los buenos días". Entonces, el ciudadano recoge velas (hay que tener en cuenta que los policías llevan pistola, porra, uniforme y como he dicho, eran dos) da los buenos días y vuelve a pedir permiso (que por cierto, le niegan, después de humillarlo un poco). Me quedo dudando acerca de si forma parte de las funciones de la Policía Nacional la de impartir clases de urbanidad, o ha sido algo puramente vocacional-barra-anecdótico.

Lo gracioso ja!) es que cuando un antidisturbios afanado en disolver una manifestación empieza a repartir estopa, y un transeúnte que casualmente pasaba por allí recibe uno o dos o tres golpes en las costillas, o le abren una ceja, o le saltan una muela, no vale decirle al diligente agente que haga el favor de pedir perdón por sacudir a todo lo que se le pone por delante, okupa, paseante o inmigrante, hombre, mujer o anciano. Igual suelta una o dos hostias más.

La verdad es que ando algo hasta la polla de este Estado de Derecho en el que se confunde ética con religión, gobierno con partido y autoridad con estupidez.

Después de la sentencia de los de El Jueves me da miedo que me procesen: hubiese metido el calificativo "de mierda" en algún sitio del párrafo anterior. Que cada uno piense lo que quiera, pero será cosa suya.

Día 14: otra vez foie de pato, etc., pero esta vez a la vuelta.

Putos mercenarios. Eso es lo que somos.

lunes, 12 de noviembre de 2007

Alaris 12-11-2007

Ida:

Mouse de foie de pato con mermelada de higos.
Sepia guisada en salsa americana acompañada de arroz blanco y rojo.
Fruta cortada.

Vuelta:

Ensalada de lechuga con anchoas marinadas, queso fresco, nueces y aceituna.
Estofado de pollo a la cazadora acompañado de pasta orechiette y pimientos rojos confitados.
Pastel.

Menos mal.

Me temía lo peor cuando me he dado cuenta de que la película ya la había visto, que al azafato ya le pongo cara y a este paso, al final de la semana nos llamaremos por nombre de pila. Dos de foie en un día podía ser demasiado.

Ya no sirven Cardhu. Me lo estaba imaginando, en la última tanda de viajes en la carta ponía Glenfidich. Estarían agotando existencias. Ahora las opciones son Chivas (puaj) o, como se habrán imaginado, Glenfidich.

La clase preferente ya no es lo que era. Me he descubierto cogiendo el tenedor con la mano derecha y el cuchillo con la izquierda. Oij. Y dejo la bandeja hecha un asquito. Parezco un cerdo comiendo.

El seminario, repugnante. El ponente es un hijo de puta, y lo sabe: cuando abre el turno de preguntas, dice "¿alguna cuestión, dudas, insultos?" Es una especie de asesor de campaña. As-que-ro-so. Me he tomado un ansiolítico nada más me han sacado el zumo de naranja, ¿sabessss? Le acompaña un tío más o menos de mi edad, que no ha abierto la boca en toda la sesión (miento: ha soltado una especie de rebuzno para jalear una gracieta de su jefe) y que ha estado toda la tarde con el portátil abierto. No sé qué coño miraba. ¿Una peli porno? Gordo y con tirantes, labios carnosos y gesto de "I'm a master of the Universe, and you're not".

And so on.

¿Cuándo cojones me traen mi whisky?

El tren va medio vacío. Tras los cristales no se ve nada. Cuando nos cruzamos con otro convoy, suenan las bocinas, y poco más. El azafato y la azafata tontean. Hacen bien. A ver si follan en el hotel o en casa de él o de ella, o donde sea que duerman los azafatos y azafatas de las líneas de largo recorrido españolas. Ella es bastante mona.

Ya tengo el whisky. Mañana tengo que hacer una-dos-tres llamadas importantes, una o dos modificaciones del presupuesto, una reunión de coordinación, despacho ordinario con un jefe de servicio y coger el tren otra vez a las 11:25. Necesito ansiolíticos. Y estrategia. Mucha estrategia.

Azafato y azafata se han metido en la cabina de cola. Yo creo que están follando. Les iba a pedir otro Glenfidich, pero me va a dar corte.

Vive la mort, vive la guerre, vive la sacre mercenaire. Es lo que somos. Putos mercenarios.

viernes, 9 de noviembre de 2007

Novedades 9-11-2007

En mi calle hay dos restaurantes orientales. Uno chino-chino, y otro, asiático, dicen. El asiático tiene tepanyaki: se come mejor, pero sales apestando a plancha. Así que vamos al chino-chino, que tiene la cocina perfectamente aislada del comedor. Además, un menú de 10 euros. Ya la última vez que fuimos no nos gustó el nuevo sistema de servir el menú: en vez de sacar cada platillo al centro, para compartir, te plantan la ración delante: para no compartir. Hoy, además, se han equivocado con la comanda y nos damos cuenta tarde, cuando ya hemos empezado a comer, así que no podemos reclamar. Otras veces que no pedimos postre, nos invitan a una cerveza de más que pedimos. Esta vez no, y además, nos cobran un plus por pedirla china. El casco, que lo habíamos dejado en el guardarropa, me lo devuelven rayado. Y cuando me subo a la moto, me doy cuenta de que un GILIPOLLAS me ha arrancado la chapa con las barras y el escudo del tapón del depósito. Creo que no voy a volver al chino-chino en bastante tiempo.

Pruebo la BMW F800S. Va bien, es "técnicamente competente", dócil, fácil de llevar, pero no tiene personalidad. No me gusta nada.

Además he notado: que cuesta meter la primera marcha; que el pedal del freno es algo blando; que el embrague es muy blando; que los puños quedan estrechos de diámetro, y eso que no tengo la mano grande; que vale, tiene un motor que tira desde abajo, pero no lo hace con demasiada contundencia, ni tampoco notas patada en el culo cuando abres el puño del gas. Frena bien, pero no tanto como para que me dijera el comercial antes de subirme: "ten cuidado que frena mucho". Como si fuera a salir volando por encima del manillar. Que conste que vengo de una moto que pesa 100 kg. más y no tiene ABS ni pinzas con cuatro pistones.

Y encima es amarilla, aunque dicen que existe en gris. Un huevo sin sal.

Vamos, que no es mi moto.

lunes, 5 de noviembre de 2007

Novedades 5-11-2007

1. El Sr. Johnymepeino me ha sacado los colores.

2. Estoy confuso. Sigo confuso.

3. He comido con gente del trabajo, pero no he podido trabajar en absoluto.

4. Ah. Casi se me olvida. ¿Alguno de ustedes ha visto el episodio de hoy de CSI Miami? Sí, el del marine muerto por el amigo de la infancia que se va de contratista a Irak y en una refriega se le escapa un tiro que atraviesa la puerta del camión. ¿Qué les ha parecido? 

domingo, 4 de noviembre de 2007

Sin perdón

Little Bill: "You'd be William Munny out of Missouri. Killer of women and children."

Munny: "That's right. I've killed just about anything that walked or crawled at one time or another,and I'm here to kill you, Little Bill, for what you did to Ned.

You boys better move away."

[...]

Munny: "I was lucky in the order, but I've always been lucky when it comes to killing folks."

Beauchamp: "And so... who was next? It was Clyde, right? It must have been Clyde. Well, it could have been deputy Andy."

Munny: "All I can tell you is who's going to be last."

[...]

Little Bill: "I don't deserve this. To die like this. I was building a house."

Munny: "Deserve's got nothing to do with it."

Little Bill: "I'll see you in hell, William Munny."

Munny: "Yeah."

[...]

Munny: "All right, I'm coming out. Any man I see out there I'm gonna kill him. Any son of a bitch takes a shot at me, I'm not only going to kill him, I'm going to kill his wife and all his friends and burn his damn house down.

Nobody better shoot.

You better bury Ned right. You better not cut up nor otherwise harm no whores. Or I'll come back and kill every one of you son's of bitches."

jueves, 1 de noviembre de 2007

Otra parida

Novedades 31-10-2007

He trabajado bien. Me he quedado a comer en el curro para aprovechar la racha. Luego, niños, baños, cenas, más cenas, tele, sofá, cama. Después del tránsito sofá-cama me cuesta volver a coger el sueño, queda demostrado.

miércoles, 24 de octubre de 2007

Más Alaris

Una vez más en el tren. Quinto recorrido en tres días. Estoy mirando por la ventana: hay niebla sobre los campos de cereal. Acaba de pasar un Arco en dirección contraria. Déjenme que me embelese un poco.

Ya he vuelto. Poco dura el glamour de La Meseta, pero existe. En mi época de estudiante tuve que hacer este recorrido muchas veces, en tren algunas, las más en autobús. No sé por qué, de aquellos tiempos recuerdo La Mancha como tierra seca y amarilla. No estaba a gusto. No elegí ni los estudios, ni el centro, ni la residencia... Ha pasado el tiempo, y veinte años después veo germinar el trigo (no ahora, entiéndanme), la tierra no es amarilla, es roja y rica en hierro. Veo las vides, las parideras abandonadas, las encinas en medio de los campos de trigo, los surcos del arado, las viejas fábricas de sémola, los parques eólicos. Como diría un amigo mío, me he reconciliado con La Meseta. La Meseta no tenía la culpa de que a mí no me gustase estudiar en Madrid.

Estoy con el Cardhu. Soy más de gin-tonic, pero por alguna razón, en el tren pido whisky. Dicen que Cardhu es de chicas, pero la alternativa es Chivas, que me sabe a rayos. Voy a intentar conseguir una segunda dosis. Espero no acabar como la colega del masaje en los pies de ayer: a las 18:00 se supone que tengo que estar medio lúcido para hacer lo que tengo que hacer en Madrid.

Lo de la segunda dosis puede ser todo un éxito, si lo consigo: hasta hace poco me daba corte repetir pan. Ahora lo pido antes de acabar el primer chusco. Uno lo uso para mojar la salsa de lo que sea que sirvan de caliente, y el otro, lo unto con la terrina de mantequilla. Hay que llenar la panza.

Aquí está la azafata. Voy a intentarlo. Discúlpeme un minuto.

Ya. He pedido otra botellita de Cardhu. Y la amable azafata me dice que me lo trae. Estoy hecho un mayor.

Este viaje de ida parece más tranquilo que los anteriores: no suenan teléfonos, nadie grita al móvil. No entra el sol por la ventanilla, no hace ni frío ni calor. No siento ningún malestar, tengo batería en el portátil, he dejado el odioso 6233, llevo mi querido 6131, y para conectarme a Internet me han dado una express card. Llevo ropa cómoda, no como ayer, que tenía la impresión de ir vestido de payaso. Estoy encantado. Llámenme pijo, pero ahora soy razonablemente feliz.

Acaba de llegar el segundo Cardhu. Esto de pedir lo que quiero y conseguirlo (dentro de los límites del orden social y penal) es para mí motivo de orgullo y profunda satisfacción.

Pasa en dirección contraria un mercancías. Parecen vagones telescópicos. Me gustan los trenes. Si algún día tengo tiempo y espacio, me dedicaré a construir una hermosa maqueta en escala N. A los Reyes Magos les suelo pedir alguna locomotora, y mi buen amigo reconciliado con Madrid me regaló un convoy Talgo III de Ibertrén descatalogado. Los vi en su día en E-bay por casi 100 euros, de segunda mano.

Voy a orinar. Por el camino veo a un tipo con un portátil Sony Vaio de ¿11 pulgadas? ¿es eso posible? Ni siquiera sabía que fabricaran ese tipo de cosas. Yo estoy bastante contento con mi HP de 14". Llego al aseo. Siempre hay alguien con menos puntería que uno: todo el suelo está meado. Posiblemente, las paredes también. Me abstengo de tocar nada con las manos. Subo y bajo la tapa del water con el pie.

Llueve ahí fuera.

Viaje alucinante

Otra vez en el tren hacia Madrid. Más o menos misma zona del vagón. En el pasaje hay bastante inconformismo: nadie se sienta en su sitio. Que si me cambia el asiento para ponerme con mis amigas, que si puedo sentarme ahí porque me duele la cadera o es que necesito estirar la pierna, que tengo un esguince. El interventor flipa un poco y deja hacer. En Játiva se sube una pija que reclama su plaza junto a la que ocupa el del esguince, luego dice que le da palo (literal) y se busca otro hueco. Pero en Albacete se ve ella misma desplazada por un nuevo viajero y acaba junto al cojo. La moza no está mal, pero se ha cascado dos o tres benjamines. O sea, va algo achispada. El tipo le dice alguna que otra palabra amable, y ella se engancha. El muchacho resulta ser un empleado de mi misma empresa, cuyo nombre me suena aunque nunca nos habíamos visto. Le reconozco por el papel con membrete que exhibe y porque intenta hacer alguna llamada por el móvil (los móviles no quieren funcionar en el Alaris, pero él no lo sabe, pobre) y cada vez que lo hace se identifica. La ciudadana que se sienta a su lado sigue dándole palique y empinando el codo: más benjamines, vino, pacharán. Es una osssea, y como arrastra bastante la lengua, se le nota más. Azafata de Air-No-Sé-Qué, economista, 38 años, auxiliar de clínica, no para de hablar. Me recuerda a mi primera jefa cuando estaba algo pasada de copas. Además, tiene la misma edad que ella cuando trabajamos juntos. Tantos benjamines, vinos y pacharanes hacen su efecto y la tipa se tiene que levantar a mear. Me apiado del compañero y me presento. Empezamos a comentar algunas cosillas del trabajo. Ella vuelve de mear. Se mete en la conversación y se empeña en decir que soy abogado. No sé qué idea tendrán ustedes de los abogados, pero ni llevo traje, ni corbata, ni siquiera me peino ni me afeito. Luego me dice que lo parezco por la pinta de paria que tengo. Igual sólo conoce a penalistas. A estas alturas la tipa ya lleva una cogorza de que te cagas. El del esguince, para aliviar la tensión del tensoplast que lleva, se quita el zapato.

Y la vecina le coge el pie y empieza a hacerle un masaje.

Intento no poner demasiada cara de alucine. Empieza ella a decir que le molan mogollón los pies, y todo ese rollo piedófilo que no comparto (digamos que soy de los piedófobos: si puedo, cuando follo, me dejo los calcetines puestos, para evitar tentaciones). Expreso a la espontánea masajista mi asco por esa parte del cuerpo humano. Ella se sorprende, se ríe, y pedo como va, me dice: cómeme el pie!" No tengo más remedio que contestarte: "yo te como lo que quieras menos el pie". Carcajada etílica. Pero ella no suelta el pinrel del colega. Al final, llegamos a Atocha, y ella confiesa: "estoy un poco borracha". Nos despedimos.

Vaya viaje.

martes, 23 de octubre de 2007

Un post largo, pastoso y plagioso

Estoy en el tren camino de Madrid. Saco el portátil de la mochila y lo enciendo. Es la primera vez que lo hago. Quiero decir, es la primera vez que utilizo el portátil mientras viajo. Otras veces me quedo mirando como lo hacen otros, con cierto escepticismo, sorna, burla interior, no sé si me explico: joder, que seguro que ha habido tiempo para hacer lo que sea que estén haciendo con el portátil mientras atravesamos La Mancha a 200 km/h (a ratos) o ya lo habrá después. Pues bien, esta vez soy yo el tipo del portátil. Y no estoy redactando un informe, ni preparando una presentación, ni haciendo una hoja de cálculo. Ni consultando el correo electrónico. Estoy escribiendo un puto post en el bloc de notas; seleccionaré, copiaré y pegaré cuando tenga conexión a Internet.

Me acabo de interrupir a mí mismo: nos pasan una encuesta de control de calidad para Renfe o lo que sea (creo que la empresa se llama Alta Velocidad-Larga Distancia). Comienzo a rellenar casillas. Leo una pregunta que dice que indique, del 1 al 10, mi grado de satisfacción con el viaje que estoy realizando. Dejo el boli: acabamos de salir, y si pongo un 7 y luego tenemos 2 horas de retraso, tendré que hacer un tachón en el formulario, y no me gusta hacer tachones. Guardo el impreso en su sobre y sigo con esto.

Lo dicho: el post. Me dice la amiga Effie que no sea tan vago como ella y que actualice más a menudo. Ayer escribí algo, lo publiqué, y esta mañana lo he releído. Me ha parecido tan cutrón que lo he guardado como borrador. Creo que eso no está muy bien visto en el mundo blogger, porque si alguien había enlazado al susodicho post, pues va a tener un enlace roto. Pido disculpas por ello, pero he de pulirlo, he de documentarme algo más. Effie, por cierto, usted tiene mucho correo que atender, y siempre responde a los comentarios de sus lectores: no es vaga en absoluto.

Ando algo espeso últimamente. Quisiera confesarme con alguien que no fuera mi médico. Es bueno, pero es caro, y bastante frío en el trato. ¿Tendrá una opinión no profesional sobre mí? Si así fuera, ¿qué pensará? ¿que soy un pijo malcriado? ¿un pijo renegado? ¿un inmaduro? ¿una fuente de ingresos que hay que cuidar? (me acabo de acordar de Joan Ignasi Pla y la frase de Blasco "hay que cuidar a este candidato". Parece que los más preocupados por la dimisión del chico de Adzaneta d´Albaida son los del PPCV).

Otra vez dando rodeos. Me acuerdo de J.J. Millás, de sus armarios y de sus bolsillos. Leí que había ganado el Premio Planeta. Me alegro por él. Algunas veces presiento su percepción de lo irreal. Otras veces, lo irreal es más real que lo real, y empieza la locura. Normalmente vivo en lo irreal, en la locura, pero llevo un tiempo que creo que me estoy asomando a lo real. ¿O será al revés, y he estado viviendo en lo real, lo real es la locura, y estoy inventándome una irrealidad que me resulta más cómoda para mudarme a ella? ¿Es más loco montarse en una irrealidad para ser razonablemente feliz que ser un desgraciado realista? El caso es que el paisaje está cambiando: me dicen que tengo que pensar en mí mismo si no quiero acabar medicadito hasta las cejas. Y lo hago, pero no sé, insisto, si ese nuevo punto de vista egocéntrico es real o irreal: ¿soy yo más importante que los demás? ¿Me debo a mí mismo antes que a nadie? ¿Eso es así en términos absolutos, o sólo porque el hecho de haber antepuesto lo que los demás esperaban de mí frente a lo que yo mismo quería para mí me ha convertido en lo que soy? Hay gente feliz, o aparentemente feliz, que vive para cumplir los deseos de los demás. ¿O es su deseo satisfacer a los demás? Eso lo puedo entender. ¿Será que he sido siempre un egoísta altruísta, es decir, una persona íntimamente centrada en mí, pero externamente complaciente con los demás, pero que internamente se rebela a esa complacencia ? ¿Quería yo algo para mí? Creo que no; soy culpable de no tener voluntad [Dios, qué espantosamente mal suena esto (29/12/2012)].

La barra espaciadora hace "ñic" cada vez que la pulso. Supongo que no se le puede poner 3-en-1. ¿Alguna sugerencia?

Sigo. Queda aún el 77% de la batería. Me la pienso pulir. En la encuesta haré una sugerencia: tomas de alimentación para portátiles en los vagones. Tampoco consumen tanto, ¿o sí?

Me parece algo pretencioso decir que algo está a punto de suceder: normalmente no pasa nada. Nunca ha pasado nada. ¿Aspiro a vivir plácidamente, como parece que vive la mayoría de la gente? A lo mejor no puedo, no quiero vivir plácidamente, y tengo que vivir en el filo de la navaja.

Se me pasa por la cabeza coger a mi vida como a un calcetín y darle la vuelta. Puedo hacerlo. Puedo hacerlo hoy, puedo hacerlo mañana, puedo hacerlo en cualquier momento. La cosa es ¿basta con saber que puedo hacerlo, o tengo que hacerlo? Como le pasaba al viejo Harry Haller, me temo que el saber que hay una manera para acabar con el sufrimiento no acaba con el sufrimiento. Hay que ir al Teatro Mágico. ¡Sólo... para... lo... cos!

¿Iré al Teatro Mágico? ¿estoy ya en él? Todas las muchachas son mías. Y disfruto con el sabor de la sangre en mi boca. ¿A qué distancia estoy de cagarla? ¿estoy en lo real, en lo irreal? ¡dime dónde estoy, los tengo delante, detrás, a qué distancia, en qué carril, dime algo, joder!




Le voy a meter una hostia al del otro lado del pasillo. No hace mas que gritar por el móvil. Claro, el teléfono se corta en el Alaris. Pero eso no es motivo para gritar. O igual hay cobertura pero el terminal decide no dar servicio para no oír a su dueño. Estos trastos van a ser inteligentes de verdad.

Digo que tengo que vivir en el filo de la navaja porque hacerlo plácidamente me parece imposible. Pienso que la placidez está reservada para los budas, para los tontos y para los yonkis colocados. Igual estoy equivocado, igual hay más budas que los que estamos dispuestos a reconocer. Pero para mí es evidente que no soy ningún iluminado. La ira, el miedo, la angustia, la lujuria, la ambición, el apego, la venganza, están muy presentes, demasiado presentes. Ahora mismo estoy viviendo de una manera que hace sólamente 10 años me parecía inadmisible (iracundo, lujurioso, vengativo). Pero me dicen que eso está bien. No exactamente que está bien, pero que no pasa nada: la moral es elástica, la moral se subordina al bienestar. La moral es inmoral si es causa de estados patológicos del alma. [Dios, otra vez qué espantosamente mal suena esto (29/12/2012)].

Van a llegar las toallitas calientes en unos minutos. Oh. Ya están aquí. Sigo más tarde.

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Han pasado siete horas. Cambio de recorrido. Llegaron las bandejas, el tren a Madrid, hice lo que tenía que hacer y vuelvo. Sirven la cena pronto. Queda una hora y media para llegar. El coche traquetea tanto que estoy pensando en el aterrizaje de cabezas del que nos hablaba Davara cuando era un profesorcillo de informática jurídica ("el ordenador consta de CPU, de períféricos y de unidad de almacenamiento", o algo así). Espero que los modernos discos duros de los portátiles estén diseñados para los traqueteos de las ¿modernas? líneas de ¿alta velocidad?

En el viaje de ida, dejé la encuesta a mitad rellenar en la redecilla que hay frente al asiento. Llegó la muchacha que la repartió y se la llevó sin preguntar. Yo estaba bastante absorto con la peli "El último rey de Escocia". Me ha hecho gracia el personaje. Era un asesino loco pero simpático. Últimamente estoy viendo muchos déspotas, cretinos, carisma-cero, incompetentes y cutres en el poder. Un despota como Dios manda parece un soplo de aire fresco ante tanta mediocridad. Ando algo quemado con la clase política: están haciendo infalible el estereotipo ese de que el nuevo hace bueno al anterior. Dicen polladas como "soy muy ético", "tengo gran experiencia como directivo" o "estamos para servir a la sociedad". A continuación muestran su indecencia, incompetencia y adicción al poder, respectivamente. No es que espere otra cosa, pero prefiero a los sinvergüenzas declarados que a los que se creen que ser honrado consiste en colocar a todos los colegas en el pesebre público. Sin solución de continuidad (soy ético ergo coloco a mis colegas, son del partido y son muy buenos -y una mierda). Que de verdad los hay así, no me lo estoy inventando. Bueno, que les voy a decir que ustedes que no sepan ya.

Me he cascado mi botellita de somontano y estoy con el Cardhu. Como decíamos esta mañana... que fácil es perder el hilo. Al lado hay un par de periodistas (dos gráficos, chico y chica, llevan dos cámaras de vídeo enormes). Nadie grita al móvil.

Si alguien ha sido capaz de llegar hasta aquí, que levante la mano. Yo ya no sé qué contar que tenga algo que ver con lo que he escrito hasta ahora. Así que, como dijo aquél, en boca cerrada no entran moscas.

Se me olvidaba: viva Ferrari y que le den a Alonso, por mucho que la prensa ahora lo quiera convertir en un "sportman". Y Hamilton me la suda, que quieren que les diga. Y el vídeo de Juventudes Socialistas no es una parodia: está basado en hechos reales. Cambién el cocodrilo por un caballito de "Polo". Existe. Lo juro, coño.

Buenos días. Y buena suerte.

miércoles, 17 de octubre de 2007

Ya sé que lo hago todo mal

Cuando empecé con este blog, me leí las cosas que había que hacer para tener más visitas. Al poco tiempo, me cansé de tanta historia y dejé de aplicar las recetillas esas que supuestamente dan más tráfico: no tengo tema definido, no soy constante en mis entradas, no consigo formar parte de ninguna comunidad de "bloggers" (sólo he encontrado un enlace a este y es de un blog que lleva sin funcionar desde antes del verano).

Vale, no pretendo presentarme a ningún concurso ni nada de eso, pero es bastante desesperanzador ver cada día que no hay comentarios nuevos, y que las visitas no son más de 5 al día, incluídas las mías...

Y al menos un poquito, miente quien diga que le importa un carajo que no le lean. Para llevar un diario íntimo basta con una libreta o su equivalente digital (¿el OLPC?).

Esto último no ha sido demasiado elegante, pero tampoco creo que me sirva de nada.

Besos a todas y abrazos a todos.

martes, 16 de octubre de 2007

Tripas on the road

Una semana entera de vacaciones. He dormido mucho, he paseado, he leído, he cenado por ahí. No he hecho nada especial. Ayer, tras un largo discurso con el doctor consigo zafarme de la medicación a cambio de ser un buen chico. Veremos cuanto duro. De todos modos dije en la consulta una serie de cosas de las que yo mismo me sorprendí, y salí de bastante buen humor. Alego SQT, ver más abajo.

En la calle, una rata muerta, atropellada, con las tripas esparcidas sobre la acera.

Cruzando correos con Effie, hasta que de repente dejó de contestar. Hoy leo una respuesta a mi comentario en su blog. ¿Fue bonito mientras duró, Srta. Effie? Suyo afectísimo, etc.

SQT o burnout. Se van, dice el especialista. Prefieren morirse de hambre antes que volver a su trabajo habitual. Abogados que escriben novelas rosa.

Interesante síntoma-definición:

Estados de fatiga o frustración son el resultado de la devoción a una causa, estilo de vida, o relación que fracasó en producir la recompensa esperada.

miércoles, 10 de octubre de 2007

Gestión del cambio

Tengo dudas acerca de si publicar o no publicar esto, pero bueno, voy a hacerlo. Hoy un tipo de Vitoria ha venido a explicarnos lo que han estado haciendo en su empresa durante los últimos diez años. Recuerdo que es más o menos lo que se hizo en la mía hace diez años: o sea, cuando ellos empezaron, nosotros ya habíamos terminado. Pero lo curioso es que si en su empresa se han dedicado a pasar, durante esos diez años, de la situación A a la B, en la mía, que estabamos en B desde 1997, ahora vamos otra vez a A. Y seguro que el ideólogo de este último cambio tiene razones tan convincentes como las del vasco que nos ha contado su metodológico y decenial proceso para pasar de A a B.

Creo que la cosa consiste en no estarse quieto.

martes, 9 de octubre de 2007

She's back from London

Lo de la ropa colgando de la rejilla del aire acondicionado funciona.

Hoy un tipo ha hecho una pregunta en la reunión. No se le oía. Alguien le ha pedido que hablara más alto. El caracojones se ha levantado de la silla y ha seguido hablando con el mismo volumen. Super-gracioso.

Estoy empezando a odiar Vips.

domingo, 16 de septiembre de 2007

On the road



"Cuando en 1964 hice mi primer viaje a San Francisco estaba en plena ebullición la novela On the road, de Jack Kerouac, de cuya publicación se cumple ahora el cincuenta aniversario. La estampida se había iniciado unos años antes desde Nueva York. Por todas las carreteras de California se veían jóvenes a bordo de cadillacs desvencijados o sacando el dedo en la cuneta, con vaqueros raídos, botas podridas, camisas abiertas de leñador y un saco de lona al hombro lleno de abalorios entre los que brillaba una navaja para fabricar amuletos de cuero o desollar iguanas. Parecía que el demonio había reventado a aquellos jóvenes por dentro. Cambiaban de oficio cada semana huyendo, dormían en el punto del camino donde les pillara el sueño y se apareaban bajo los olmos o en medio de campos de alfalfa o en los retretes mugrientos de las estaciones del ferrocarril. Su pensamiento consistía en caminar. Eran a la vez libres y descoyuntados, metidos en la tarea de improvisar su existencia, de estar en todas partes y en ninguna. Recién llegado de una España gris marengo y de maestros escolásticos con un forúnculo en el pescuezo quedé admirado ante la libertad que tenían estos jóvenes para inventarse a sí mismos todos los días a la salida del sol. Tal vez Dean Moriarty y Sal Paradise andaban caminando aún por San Francisco con las manos metidas en el bolsillo trasero del pantalón de aquellas chicas que iban descalzas por las aceras de Haight-Ashbury. De allí comenzó a salir el humo de marihuana que inundó el mundo. Había que hacer algo. Por mi parte regalé el reloj, me quité la corbata y me fui al sur, me tumbé en las praderas del campus de La Jolla y después llegué a Tijuana, donde me hice retratar con sombrero mexicano junto a un burro pintado de cebra y comía calaveras de chocolate. En aquella ciudad de frontera los cabarets de strip-tease, las farmacias y los bares no tenían puertas. Los beatniks pasaban por allí camino del golfo de Cortés para ver cómo se apareaban felizmente las ballenas aunque su vida agónica no era nada comparada con el fragor de la balacera que en Tijuana podía establecerse en cualquier esquina por una mala mirada. Llegó un día en que los beatniks dejaron de caminar. Algunos murieron y otros se hicieron burócratas. De las botas podridas de estos beatniks germinaron los hippies, pero fueron ellos los que convirtieron en filosofía, hace 50 años, esta locura en que se agita todavía el mundo: vivir consiste solo en huir detrás de un sueño hasta reventar."

(Manuel Vicent, El País, 16 de septiembre de 2007)

miércoles, 12 de septiembre de 2007

Otro día de mierda-día en Madrid 3

Parecía que iba a empezar mejor. Me levanto, me ducho, desayuno. Vuelvo a la habitación, ya estaba limpia. Empieza a sonar el teléfono. Recibo una orden confusa de mi jefe. Toda la mañana hasta que consigo descifrarla: ni mi jefe ni los jefes de mi jefe conocen el negocio. Hemos perdido una mañana preciosa.

Mierda. Mierda. Mierda. Tengo que poner distancia.

martes, 11 de septiembre de 2007

Otro viaje a Madrid. Días 1 y 2

De nuevo por Madrid. Intento meter en un solo post todo lo que se me ha pasado por la cabeza desde que me subí al tren.

El efecto clase preferente: bajar borracho del vagón en la estación de destino. Llego al hotel, dejo la maleta y salgo zumbando para llegar a tiempo a clase. Las mismas caras. Profesores distintos. Un tostón. Me pregunto para qué cojones tenemos que gastar tiempo y dinero en echar una tarde viendo cifras y gráficos que no tienen demasiado interés. Ceno en Vips. Mismas camareras. Llego al hotel, enciendo la tele. Hablo por teléfono con mi mujer, veo la tele y me duermo.

Segundo día. Me despierto pronto, veo las noticias, llamo por teléfono. Me meto en una conference-call absurda con mi jefe y otra gente del trabajo. Varias llamadas. Aún estoy en calzoncillos, no me he duchado, no he tomado café, son las doce. Procedo: me ducho, tomo café. Me acerco al Reina Sofía: martes, cerrado. Media vuelta. Paseo del Prado, Museo del Prado. Exposición temporal: Patinir. Me recuerda a El Bosco.




Como en Vips. Más llamadas. Llego al hotel: la habitación sin hacer. Me tumbo. Llega la doncella (¿aún se les llama así?). Salgo y le dejo hacer su trabajo. Vuelvo a clase. En contra de lo esperado, el profesor es EXCELENTE. Me llama la atención algo que, en realidad, estaba previsto: antes del verano, un ponente (catalán, con un acento muy cerrado) puso algunas diapositivas con texto en catalán. Un tipo-alumno que se considera gran jurista (se sabe el Título I de la Constitución de memoria, cosa que se empeña en demostrar siempre que tiene ocasión) le indicó que debería haber traducido los textos al castellano (aunque se entendían perfectamente). Hoy, el profesor (vasco, esta vez) nos casca un powerpoint en inglés. Nadie dice ni pío. La verdad es que no me sorprende, pero me da algo de pena. Por cierto, un compañero le da un repaso al gran jurista y le tapa la boca por un ratito. A ver cuanto le dura.

Salgo de clase. Mensaje de mi mujer. Le digo que me llame, si puede. Me voy a cenar. Para variar, de tapeo. Ceno bien y barato. Salgo a la calle, y miro a la gente por si me encuentro con eZcritor. No le veo. Estoy en lo que él dice que es su barrio. Me meto en un irlandés a tomar una copichuela. Llama mi mujer. Nos ponemos mutuamente al corriente. Después de colgar, estoy un rato mirando su foto. De paso, aprovecho y borro un montón de fotos gilipollas que tenía en la tarjeta del móvil. Apuro la copa, pago y vuelvo al hotel. Escribo esto y compruebo el correo. Hasta mañana.

jueves, 6 de septiembre de 2007

¿Kitesurf o katesurf?

Hay un tipo que vive donde veranean mis padres. Es una urbanización de playa, pija-pija. El sujeto en cuestión pasó siempre sus vacaciones allí, desde pequeño, haciendo windsurf, todo el día en la puta playa o jugando al frontenis con la pandilla. Se quedó en la adolescencia, por lo visto, y decidió que su vida fuera un verano: se casó con su novieta de siempre, se hizo un chalet en la urbanización pija-pija, se compró un quad para llevar los trastos de katesurf o kitesur (según unos u otros, caitsurf en cualquier caso) y en otoño, cuando ya no queda nadie, es el puto amo del lugar.

La gente lo toma por imbécil. Igual lo es. O no. Pero mientras nosotros nos cagamos en el ruido del camión de la basura, en el botellón o en la mierda de transporte público que tenemos, por decir algo, él ve las estrellas, escucha el sonido de las olas y huele el salitre del mar.

miércoles, 29 de agosto de 2007

Chute

Nunca me he metido un chute. Sí he fumado mucho, pero lo dejé hace años. Sin embargo, hay mañanas en las que las ganas de colocarme son tan grandes que me doy miedo.

jueves, 9 de agosto de 2007

Adolescentes, verano, tiempo perdido

Veo a una quinceañera en la playa, con sus amigos. Se acerca otro quinceañero, o dieciochoañero, ya no los sé distinguir, estoy mayor, con una tabla de surf pequeña. Se acercan, ella le sujeta cariñosamente por la nuca mientras le da un beso en la mejilla. Él se pone a jugar con su tabla en un charco que se ha formado en la arena con el temporal. Me doy cuenta de lo que me he perdido. Pienso también en Reginald Perrin.


Me cago en la puta.

miércoles, 1 de agosto de 2007

Sol

Sonríe con toda la cara. Especialmente con los ojos. Inalcanzable. Cuando la tocas no te quemas, pero sabes que no podrás pasar de ahí. Cada minuto con ella es un helado de fresa y nata.

miércoles, 18 de julio de 2007

A vueltas con la muerte

La presiento y la huelo. Cuando muera, los que queden que hagan conmigo lo que les plazca o lo que sea más barato. Lo único que pido: si deciden incinerarme y no guardar mis cenizas en algún sitio donde puedan ir a ver mis restos, que no las echen al mar. Siempre he sido más de monte. Como si las tiran por el retrete.

jueves, 12 de julio de 2007

lunes, 25 de junio de 2007

Explicación

Llevo meses publicando y despublicando. Escribo en un blog, lo suprimo. Vuelvo a crear otro, y lo vuelvo a eliminar: aquí estoy otra vez. Iré rescatando los posts de mis anteriores blogs que merezcan la pena. El resto será nuevo.

viernes, 16 de marzo de 2007

El segundo día del resto de mi vida

Hoy, reunión a primera hora. Susana Pérez, y su jefe Luis Manuel Casporro. Bajo a buscarlos a Control de Acceso jugueteando con mi boli Montblanc. Me doy cuenta, pero decido no metérmelo en el bolsillo de la camisa, para hacer un poco el fantasma. Porque tengo una intuición, que resulta ser cierta: ella está buena (una morenita de treinta y pocos que podrían pasar por veintitantos) y él es un pedazo de alcornoque con corbata, más o menos de mi edad. Cuando los veo, él me tiende la mano, se la doy, y ella también, pero le planto dos besos. Con dos cojones, que hoy me he acordado de echarme colonia.

La reunión es en mi despacho, me acompaña el asesor jurídico. La cosa va bastante bien. El pedazo de alcornoque no habla y a ella le parece todo estupendo. Los acompaño hasta la salida. Cuando me vuelvo a mi mesa me doy cuenta de que el alcornoque ha tenido a la altura de su vista, durante toda la reunión, mi Pack Edición de Lujo de la Trilogía de la Guerra de las Galaxias. Igual por eso no ha podido articular palabra.

Uno día de estos, mi frikismo me va a costar el puesto de trabajo.

Luego me ha llamado la concejala Estefanía Peláez. En tono autoritario me dice: "¿Borde?" ¿Cómo es posible que tenga aquí dos protocolos diferentes de distinta fecha?" Algo confuso, repito "¿dos distintos?" y me contesta, acusadora, "sí, los dos con tu escrito de remisión". Entonces tengo una feliz iluminación (normalmente no soy tan rápido) y le digo: "¿no será que cada uno trata de distinto asunto, y por eso son diferentes y de distinta fecha?" Una pequeña pausa, se oyen más voces, y responde: "ah sí. Vale. Ya está claro".

Y cuelga.

Las grandes reflexiones de la mañana de hoy han sido: si a Susana (la que está buena) le habré parecido interesante, si el alcornoque se ha dado cuenta de lo de Star Wars -decido esconderlo en un archivador, el pack de la trilogía, me refiero-, y cómo molo cuando me acuerdo de los expedientes que llevo entre manos.

viernes, 9 de marzo de 2007

De profesión, mis labores

Llevo toda la mañana viendo entrar gente en mi despacho, hablando por teléfono y contestando correos electrónicos. No me puedo creer que me paguen por esto.

Ayer salí a cenar con mis amigos, estuvo bien, yo me retiré enseguida, algunos siguieron y se tomaron un gin-tonic. Aunque bebimos bastante vino, no tengo sueño ni resaca.

Definitivamente hoy estoy salido. Aparte de eso, nada que contar. No tengo demasiadas ganas de trabajar.

domingo, 4 de marzo de 2007

Un sábado de mierda

Otra noche en el sofá. Me despierto a las 6:30, me tomo un café. Se despierta también la niña, tiene pipi. La acompaño al baño y la vuelvo a acostar. No se duerme, y mi mujer se mete en la cama con ella. Un rato después ya está todo el mundo en pie. Me ducho, me visto y llevo el coche al lavadero. El chapista me dijo el viernes que fuera de su parte, que me limpiarían los plásticos. Error. Esos trabajos no se hacen en sábado. Me voy sin lavar el coche. Recojo unas alfombrillas nuevas y un neumático viejo para no rallar el paragolpes trasero al aparcar. Voy al supermercado a comprar leche baja en lactosa. Llego a casa. Mi mujer me pregunta que si el sábado que viene dejamos a los niños con mis padres antes o después de comer. Le digo que lo que ella quiera. Dice que le da igual. Respondo "¡anda que a mí!". Se mosquea. Le gustaría que pasasemos un fin de semana fuera, para celebrar mi cumpleaños, y a mí no me apetece mucho, es muy caro, pero le dejo hacer. Por eso salto así cuando me dice que le da igual. Tenemos pirula y el día se tuerce. Por la tarde vamos al centro comercial, y mientras ella compra ropa para los niños en Zara, yo estoy con ellos viendo unas maquinitas de videojuegos. Volvemos a casa, tenemos otro pollo estúpido porque a mí me da un punto y ni siquiera cenamos. Ahora voy a repasar esto y me voy a la cama. Estoy cansado de dormir en el sofá.

sábado, 3 de febrero de 2007

Otto Weininger

"Otto Weininger fue un filósofo precoz y suicida nacido en Viena en 1880, de padres judíos, de niño fue alegre, de pronto se despertó en él un violento afán de saber que lo lleva a leer en abundancia historia, literatura y filosofía. En la Universidad cultivó ciencias naturales y matemáticas junto a la física y filosofía. Su extraordinaria concentración mental lo llevó hacia un carácter taciturno, atormentado y triste, cada postulado descubierto se lo imponía sobre todo a sí mismo, vivió su filosofía y cuando ya no pudo resistir se quitó la vida con apenas 23 años en 1903."

Gustavo Flores Quelopana.

3 de febrero alternativo

Me he despertado a las 11. Ayer salí a cenar con mis amigos, pero no bebí casi nada, ni me acosté demasiado tarde, así que no tengo resaca ni dolor de cabeza.

Mi mujer quería salir al Corte Inglés. Los niños y yo, no. Se ha ido sola. Ya le dije el otro día que tenía ganas de pasar un fin de semana en casa. Como mucho, comer en el coreano el domingo. Tengo cosas que hacer, coordinar cinco ediciones de un curso, leer algo, etc. Y fuera llueve. Es un buen fin de semana para no salir.

Otra vez hemos hablado de las vacaciones. El año pasado los niños se quedaron todo el mes de julio en una guardería. Este año igual ya no es posible, y yo propongo que nos cojamos permiso sin sueldo. Mi mujer dice que es dinero, etc. Lo de siempre. Que igual es más barato llevarlos a guardería. Yo le digo que también hubiese sido más barato no tener hijos. Un poco ácido, la verdad, pero no me gusta nada el rumbo que están tomando las cosas. Quisiera dedicarme más a los niños, o al menos, estár más tiempo con ellos. Es cuando de mejor humor estoy. Aunque tengo un trabajo que me lo complica un poco, pero estoy pensando en dejármelo, o en cambiar. El sueldo empieza a quedarse justito, y no es realmente gratificante. Pero tenemos muchos gastos innecesarios. Tenemos mentalidad de burgueses e ingresos de oficinistas.

miércoles, 31 de enero de 2007

La muerte

Copiado de Unforgettable solitude [link roto, blog desaparecido, 29/12/2012]:

"Cuando yo me vaya, no quiero que llores, quédate en silencio sin decir palabras, y vive recuerdos, reconforta el alma. Cuando yo me duerma, respeta mi sueño, por algo me duermo, por algo me he ido. Si sientes mi ausencia, no pronuncies nada y casi en el aire con paso muy fino búscame en mi casa, búscame en mis cartas, entre los papeles que he escrito apurado. Ponte mis camisas, mis suéters, mi abrigo, y puedes usar todos mis zapatos. Te presto mi cuarto, mi almohada, mi cama, cuando haga frío, ponte mis bufandas. Te puedes comer todo el chocolate y beberte el vino que dejé guardado. Escucha ese tema que a mi me gustaba, usa mi colonia y riega mis plantas.

Si tapan mi cuerpo no me tengas lastima; corre hacia el espacio, libera tu alma, palpa la poesía, la música, el canto y deja que el viento juegue con tu cara, besa bien la tierra, toma toda el agua, y aprende el idioma vivo de los pájaros.

Si me extrañas mucho, disimula el acto. Búscame en los niños, el café, la radio, y en el sitio ése donde me ocultaba. No pronuncies nunca la palabra muerte. A veces es más triste vivir olvidado que morir mil veces y ser recordado. Cuando yo me duerma, no me lleves flores a una tumba amarga, grita con la fuerza de toda tu entraña que el mundo está vivo y sigue su marcha. La llama encendida no se va a apagar por el simple hecho de que no este más. Los hombres que viven no se mueren nunca, se duermen a ratos, de a ratos pequeños y el sueño infinito es solo una excusa. "

Me recuerda eso de Thomas Hardy de

"Que… no se comunique a nadie mi muerte,
Ni que nadie llore por mí
Y que no me entierren en camposanto,
Y que ningún sacristán toque las campanas
Y que nadie pueda ver mi cuerpo muerto
Y que ninguna plañidera me siga en mi entierro
Y que no se depositen flores en mi tumba
Y que ni un solo hombre me recuerde
Esta es mi voluntad"

No es lo mismo, evidentemente, pero los he asociado enseguida.

Diario

Ando algo jodido últimamente. Ayer estuve en el trabajo por la mañana, comí con J, hablamos del trabajo y de lo mal que está todo, volví al trabajo, me fui a casa, estaban mis padres con los niños. Hablé con mi padre del trabajo y de lo mal que está todo, cenaron los niños, los acostamos, cenamos mi mujer y yo, me puse a ver "House", mi mujer se puso a leer revistas de viajes en voz alta hasta que se durmió y se calló. A la una de la madrugada la desperté para que se fuera a la cama.

Esta mañana se ha despertado en el sofá.

Más o menos así todos los días. Una rutina un poco gilipollas.