miércoles, 31 de enero de 2007

La muerte

Copiado de Unforgettable solitude [link roto, blog desaparecido, 29/12/2012]:

"Cuando yo me vaya, no quiero que llores, quédate en silencio sin decir palabras, y vive recuerdos, reconforta el alma. Cuando yo me duerma, respeta mi sueño, por algo me duermo, por algo me he ido. Si sientes mi ausencia, no pronuncies nada y casi en el aire con paso muy fino búscame en mi casa, búscame en mis cartas, entre los papeles que he escrito apurado. Ponte mis camisas, mis suéters, mi abrigo, y puedes usar todos mis zapatos. Te presto mi cuarto, mi almohada, mi cama, cuando haga frío, ponte mis bufandas. Te puedes comer todo el chocolate y beberte el vino que dejé guardado. Escucha ese tema que a mi me gustaba, usa mi colonia y riega mis plantas.

Si tapan mi cuerpo no me tengas lastima; corre hacia el espacio, libera tu alma, palpa la poesía, la música, el canto y deja que el viento juegue con tu cara, besa bien la tierra, toma toda el agua, y aprende el idioma vivo de los pájaros.

Si me extrañas mucho, disimula el acto. Búscame en los niños, el café, la radio, y en el sitio ése donde me ocultaba. No pronuncies nunca la palabra muerte. A veces es más triste vivir olvidado que morir mil veces y ser recordado. Cuando yo me duerma, no me lleves flores a una tumba amarga, grita con la fuerza de toda tu entraña que el mundo está vivo y sigue su marcha. La llama encendida no se va a apagar por el simple hecho de que no este más. Los hombres que viven no se mueren nunca, se duermen a ratos, de a ratos pequeños y el sueño infinito es solo una excusa. "

Me recuerda eso de Thomas Hardy de

"Que… no se comunique a nadie mi muerte,
Ni que nadie llore por mí
Y que no me entierren en camposanto,
Y que ningún sacristán toque las campanas
Y que nadie pueda ver mi cuerpo muerto
Y que ninguna plañidera me siga en mi entierro
Y que no se depositen flores en mi tumba
Y que ni un solo hombre me recuerde
Esta es mi voluntad"

No es lo mismo, evidentemente, pero los he asociado enseguida.

Diario

Ando algo jodido últimamente. Ayer estuve en el trabajo por la mañana, comí con J, hablamos del trabajo y de lo mal que está todo, volví al trabajo, me fui a casa, estaban mis padres con los niños. Hablé con mi padre del trabajo y de lo mal que está todo, cenaron los niños, los acostamos, cenamos mi mujer y yo, me puse a ver "House", mi mujer se puso a leer revistas de viajes en voz alta hasta que se durmió y se calló. A la una de la madrugada la desperté para que se fuera a la cama.

Esta mañana se ha despertado en el sofá.

Más o menos así todos los días. Una rutina un poco gilipollas.