viernes, 9 de marzo de 2007

De profesión, mis labores

Llevo toda la mañana viendo entrar gente en mi despacho, hablando por teléfono y contestando correos electrónicos. No me puedo creer que me paguen por esto.

Ayer salí a cenar con mis amigos, estuvo bien, yo me retiré enseguida, algunos siguieron y se tomaron un gin-tonic. Aunque bebimos bastante vino, no tengo sueño ni resaca.

Definitivamente hoy estoy salido. Aparte de eso, nada que contar. No tengo demasiadas ganas de trabajar.