miércoles, 18 de julio de 2007

A vueltas con la muerte

La presiento y la huelo. Cuando muera, los que queden que hagan conmigo lo que les plazca o lo que sea más barato. Lo único que pido: si deciden incinerarme y no guardar mis cenizas en algún sitio donde puedan ir a ver mis restos, que no las echen al mar. Siempre he sido más de monte. Como si las tiran por el retrete.