jueves, 9 de agosto de 2007

Adolescentes, verano, tiempo perdido

Veo a una quinceañera en la playa, con sus amigos. Se acerca otro quinceañero, o dieciochoañero, ya no los sé distinguir, estoy mayor, con una tabla de surf pequeña. Se acercan, ella le sujeta cariñosamente por la nuca mientras le da un beso en la mejilla. Él se pone a jugar con su tabla en un charco que se ha formado en la arena con el temporal. Me doy cuenta de lo que me he perdido. Pienso también en Reginald Perrin.


Me cago en la puta.

2 comentarios:

Effie dijo...

Mmmm...

¿Momento acelga?

borde dijo...

Pse. Acelga, bleda, torcido. Se me pasará, supongo.

Por cierto, bonitos ojos, paisana.