jueves, 31 de enero de 2008

Blogosfera

"Y la blogosfera está tan sucia, es tan ignorante, que dudo, cada día más, que exista vida inteligente allá afuera.

Así que sigan escribiendo sobre sus chorradas: hablen de sus gripes, de sus mocos colgando, del atasco que pillaron y para el que dedican un post de tres folios que no aguantaría ni el mismísimo dios del aburrimiento. Escriban sobre las veces que no han follado, sobre sus vidas aburridas, posteen canciones de moda que a nadie le interesa, o háganse los interesantes fingiendo que saben algo de política cuando lo cierto es que no tienen ni puta idea de lo que hablan.

Nutran la blogosfera de idioteces dignas de una involución, porque quizá alguien les salve sus miserables y cómodos culos aunque no se lo merezcan, y lo que es peor: quizá ni se enteren."

Leído aquí.

Uf.

I'm warning you. If you say 'Jehovah' once more... (esto es de "Life Of Brian").

martes, 29 de enero de 2008

Campaña electoral

Visto que no puedo controlarme, ya que de mis cinco anteriores posts cuatro tienen tintes políticos, he decidido abstenerme de hacer referencia alguna a cuestiones de gobierno y guerras de bandas hasta, por lo menos, el 9 de marzo a partir de las 22:00 horas.

Saludos y discúlpenme, me estoy haciendo mayor y a veces se me va la pinza.

domingo, 27 de enero de 2008

Ya sé que me repito

Pero es que me hizo mucha gracia. Aquí, algunas de mis preferidas. Las más, sinceramente, no me atrevo a colgarlas. Por si acaso.

Copiado de aquí.


Lógica política

A la pregunta ¿por qué que no ha incluido en las listas a Ruiz-Gallardón pero sí a otros seis alcaldes como cabeza de lista? Rajoy contestó: "como usted muy bien ha dicho, respondiendo a su propia pregunta, se trata de seis alcaldes que son cabeza de lista. El cabeza de lista de Madrid soy yo."

Analicemos la respuesta del Sr. Rajoy.

1. Un alcalde puede ser candidato a las elecciones generales si:

a) va como cabeza de lista y
b) el cabeza de lista no es el Sr. Rajoy.

2. O bien:

a) si el Sr. Ruiz-Gallardón hubiese ido en la lista de Madrid para el Congreso, hubiese sido como número uno, pero
b) no pudo ser porque el cabeza de lista de Madrid es Rajoy y
c) existe una regla según la cual un alcalde no puede ir en las listas para las elecciones generales si no es en primer lugar.

En realidad, no sé si existe esa regla. Sí que parece que en los estatutos del PP se establece la incompatibilidad para desempeñar los cargos de alcalde y diputado en Cortes Generales. Pero eso es irrelevante para nuestra investigación filosófica.

La verdad es que ni la primera ni la segunda hipótesis de trabajo me satisfacen. Creo que son dos formas de decir la misma cosa.

Francamente, no lo entiendo.

Seguiré profundizando hasta llegar el meollo de la cuestión.

martes, 22 de enero de 2008

Camino de la locura

Parece que cada cosa que borde hace o dice tiene su causa. También hay un motivo cuando calla o no hace. Pero el por qué hace o dice o calla o deja de hacer es un misterio para él, un misterio cuya existencia ignora, porque la mayoría de las veces la razón evidente resulta no ser la verdadera razón, y ni siquiera se da cuenta. Eso es así porque llevo unos cuantos años engañando hábilmente a la persona que dice llamarse borde. Por ejemplo, borde cree que le gusta ir en moto porque es divertido. Pero no. Hay otra razón, una razón más profunda y oculta, que le empuja a ir en moto, a haber tenido vespas, kawasakis y harleys, procurando que cada una de ellas se pareciera más que la anterior a una XR1000. Quizá sea por la sensación de dominación sexual que sintió la primera vez que esa cosa metálica y negra empezó a temblar entre sus piernas cuando giraba el puño. O porque borde es un macarra. O porque pretende parecer lo que no es: un chico duro. Y los chicos duros no montan en autobús. Al menos, eso piensa borde. Yo ya no estoy tan seguro.

Puede que sea por alguno de esos motivos, o no. No lo voy a decir. Sé que borde lee esto. Sé que cree que es él quien lo escribe.

Borde piensa que es posible decidir libremente. Pero no es cierto, porque yo le estoy engañando. Le estoy convenciendo de que empieza a hacer lo que realmente le apetece, aunque hace lo que yo quiero. Y yo le hago pensar que no es así, que tiene su propio criterio. ¿Verdad que soy un genio?

En realidad, borde vive repitiendo exactamente la misma historia, día tras día. La diferencia es que antes lo sabía, y ahora he conseguido confundirle y hacerle pensar que es posible que las cosas sean distintas, al menos por una vez.

jueves, 17 de enero de 2008

Alternativas

Tengo hambre. Debería comer. Cojo la chupa, el casco y los guantes. Me acerco al horno a comprarme un bocadillo. 2,80 euros un panecillo con pimiento asado, bacalao y alguna aceituna. Me lo como paseando. Veo una misión de la Iglesia Evangelista. Hay cola de mendigos, supongo que para la sopa boba. Me pregunto si yo desentonaría mucho en esa cola.

Me he acabado el bocadillo. Voy hacia la moto. Veo a dos amigas que salen de la biblioteca. Se me acercan, nos besamos, push, push. Están nerviosas, tienen un examen. Jijí, jajá. Me pongo el casco, me subo a la moto y la arranco. Llego al primer stop, lo paso. ¿Sigo recto o giro a la izquierda? A la izquierda. Continúo mi camino. Otra vez dudo: ¿recto o derecha? Si voy recto, puedo ir a casa o a dar un paseo por la carretera. Si giro a la derecha, no voy a casa. Giro a la derecha. Pero al final de la avenida, la última oportunidad: ¿izquierda o recto? No me acordaba que girando a la izquierda también llegaba a casa. Recto. A la carretera. Antes del túnel, me coloco las gafas. Viento. Me hincho como un globo. Paro aquí:


Me siento en un escalón que está justo al pie de la imagen. Oigo el agua. Platch. Platch. Platch. Platch. Hace algo de poniente y La Albufera está revuelta. El próximo día que haga poniente iré al otro lado de la gola para ver el mar como una balsa de aceite.

Después de trescientos o cuatrocientos "platch" vuelvo en mí. Me levanto. Me pongo el casco, los guantes. Arranco la moto. Pasa hacia Valencia una Springer bastante modificada. Detrás, cuatro coches. No puedo adelantar para verla, espero a llegar a la autopista. Ahí me pongo enseguida detrás suyo. Matrícula reciente. Retrovisores de 2003 o posteriores, montados del revés. Aunque el dibujo del depósito es muy muy retro. No sé. Adelanto, pero no puedo fijarme mucho en el compañero. Saludo con la mano. Miro por el retrovisor, para ver si me devuelve el saludo. O lo ha hecho muy rápido, o no me ha saludado. Paso. Llego otra vez al túnel. Suelto las manos del manillar y me quito las gafas de ventisca.

Bar Congo. Me quedo mirando y pienso que el día que se jubilen los camareros, ya no será lo mismo. Me digo que por qué no me quedo yo el bar cuando lo traspasen. ¿Sería capaz de mantener el gesto inmutable de los camareros del Bar Congo? A ninguno de los dos les he oído jamás decir una palabra más alta que otra. En realidad nunca les he oído decir nada, aparte de lo que cuesta una caña.

Una fachada en rehabilitación. Sé que ahí un arquitecto-promotor tiene su estudio. ¿Por qué no rehabilita él su propia fachada? ¿No querrá líos con los vecinos? ¿Sabrá que son malos pagadores?

Llegando al trabajo, veo a la auxiliar de la farmacia de al lado. Leyendo por la calle. Siempre va leyendo. Alguna vez la he visto salir del metro, leyendo. Yéndose a casa, leyendo. Cada día esperando a que acabe su jornada para leer. Llegará a su apartamento, se pondrá el pijama, hará la cena y leerá. ¿Se meterá en la cama directamente o se tumbará un rato en el sofá? ¿Se preparará un poleo, manzanilla, té verde para no dormirse, o una copita de jerez dulce, tostadillo, pedro ximénez o similar? ¿Se quedará dormida leyendo? ¿Qué hará los domingos?

Un chaval que tiene una Harley, y que trabaja en el mismo sitio que yo, ha aparcado su hierro en un sitio distinto al habitual. ¿Por qué? ¿Se habrá enterado de que cuando se marcha le oigo? ¿Le habrán contado que digo que su Sportster suena como un Citroën dos caballos? ¿Se habrá encontrado con algún estudiante sentado en su moto, y no le habrá gustado, y por eso la aparca lejos de la puerta de la biblioteca?

jueves, 10 de enero de 2008

Ética

Mi único propósito -y creo que el de todos aquellos que han tratado alguna vez de escribir o hablar de ética o religión- es arremeter contra los límites del lenguaje. Este arremeter contra las paredes de nuestra jaula es perfecta y absolutamente desesperanzado. La ética, en la medida en que surge del deseo de decir algo sobre el sentido último de la vida, sobre lo absolutamente bueno, lo absolutamente valioso, no puede ser una ciencia. Lo que dice la ética no añade nada, en ningún sentido, a nuestro conocimiento. Pero es un testimonio de una tendencia del espíritu humano que yo personalmente no puedo sino respetar profundamente y que por nada del mundo ridiculizaría.

Ludwig Wittgenstein.

miércoles, 9 de enero de 2008

PM

Le recuerdo con el uniforme mimetizado, el chaleco antifragmento y el casco antidisturbios, corriendo por el claustro con los perros y otros PM's hacia el portón, había un grupo de manifestantes.

Me pareció que en ese momento estaba disfrutando con la pirula.

Murió el otro día.

sábado, 5 de enero de 2008

Empezamos bien el año

Leo mis últimas entradas y son una auténtica mierda.

No puedo competir con tanto arte a mi alrededor.

Así que me he simpsonizado. La verdad es que es un programa bastante amable.


Bien. Hasta la próxima parida.

martes, 1 de enero de 2008

Feliz 2008 trocotroc

Digo trocotroc por evitar la rima escatológica. Y el que no lo entienda, que no se preocupe, que tampoco se pierde demasiado. Me he levantado algo tarde, he mirado mis blogs favoritos, algunos han actualizado, otros no. Es decir, como siempre. Yo no me noto nada en el cuerpo que no me notara ayer. No he recibí más sms que los de la única persona que me importaba y que en esos momentos no tenía a mano. No me enteré de las campanadas con Patricia Conde y Ángel Martín. En cuanto a la cena, no me dejaron hacer huevos fritos con patatas y jamón. Así que me comí medio kilo de langostinos tunecinos (este año los crustáceos, africanos, y claro, congelados: mi mujer apareció con una caja de camarones angoleños). Por lo demás, estuvo divertido.

¿Y si os digo que quiero aprender a tocar la guitarra eléctrica?

Un día de estos...