martes, 3 de junio de 2008

Que jodío es el amor

En la cafetería del tren, dos tipos bebiendo cerveza y drogándose con unas pastillas de sabor amargo y que no se deben tomar con alcohol, porque se te va la olla si lo haces, "pero es que yo soy muy bruto". Uno es grandón, con barba y pelo cortos y los lóbulos de las orejas perforados. El otro lleva rastas. El de los lóbulos perforados llora la pérdida de su último novio, reprochándole que le diga que le echa de menos como amigo, que le llame cariño y que acaben follando cada vez que se ven. El pobre no entiende nada. "Soy moderno pero no tanto". Bebe y se empastilla.

En el coche una mujer con tres teléfonos móviles reclamando a su operadora los 18 euros gratis por portabilidad que le han tangado y además protestando porque no puede hacer llamadas por haber agotado su saldo, a pesar de que es de contrato. Mantiene dos conversaciones a la vez. "No cuelgue señorita", le dice a la telefonista a la que está empalando del mismo modo que lo haría el Príncipe Vlad si hubiesen existido móviles en la Rumanía del siglo XV, mientras atiende la otra llamada (juraría que también es una reclamación).

No puedo más. Voy a la cafetería y pido un whisky con hielo. Ahí siguen el maricón con su amigo, los dos ya muy sonrientes, pero manteniendo el equilibrio. Me llevo la copa a mi asiento. Turista va prácticamente vacío.

Ponen una película francesa en el vídeo. Trata de un buen chico que se enamora de una buscona, que lo deja sin blanca, por lo que él mismo no tiene otra salida que convertirse en un buscavidas y que al final consigue que la chica se enamore de él. Me quedo medio dormido, no sé como acaba, pero creo que él se larga con una joven millonaria y desvalida para sacarle los cuartos.

Me fijo en el aseo en el que entra el de los lóbulos perforados para no entrar yo. Llámememe aprensivo, si quieren, pero no sé que efectos tienen esas pastillas que está tomando con cerveza en lugar del preceptivo zumo de naranja.

Próxima estación, Albacete.

Que jodío es el amor.

1 comentario:

Effie dijo...

Es Usted un visionario, querido.