viernes, 26 de septiembre de 2008

El mundo se yinyangyoniza todos los días

Almuerzo con dos amigos de mi anterior trabajo. Los quiero mucho, pero me encuentro extraño. Hablan de sus cosas (que antes también eran las mías) y me veo fuera. He intentado predicar un poco, pero lo he hecho con poca convicción. Cuando nos despedimos, voy andando hacia mi moto como si fuera un paria. Estoy algo borracho.

Llego a casa, me cambio y cojo la bici para dar un paseo.

Se me ocurre pensar que podemos elegir entre ser felices o hacer algo para dejar un mundo mejor. Me digo que estas ideas redentoras acabarán costándome un disgusto. Alguien me lo advirtió hace algún tiempo, lo comprendí, pero no sé, no sé. No deja de ser una estupidez o una rendición, según de qué estemos hablando. Me viene a la cabeza el ying y el yang. Intuyo que hay una cantidad limitada de bien y de mal, y que si nos reservamos para nosotros todo el bien del que disponemos, para los demás sólo queda el mal. Y que el que ni quita ni pone, el que no quiere hacer daño a nadie, el que vive y deja vivir no altera el equilibrio existente, no cambiará demasiado las cosas. Tampoco lo pretende, desde luego. Pienso en una antigua amiga que luchó por ser feliz y seguramente lo consiguió. Pero no puedo evitar creer que su actitud es egoísta. Hippies, alternativos, beatniks, Generación X.

A continuación me digo que las cosas no tienen que ser tan complicadas. Se trata de pasar por aquí un tiempo lo mejor que podamos. Pero hay algo ahí que me dice que no. Que las cosas no son tan sencillas. Que queramos que lo sean no las convierte lo complejo en simple.

Me adelanta un tipo en bici, me saluda sonriendo y levantando el puño derecho. Le devuelvo la sonrisa. No sé si lo hace porque me ha adelantado (cual Valentino Rossi cruzando la línea de meta) o se trata de un gesto que significa algo más.

Estoy menos borracho, pero no ando demasiado fino todavía. Ceno. Veo la tele. Tengo la impresión de que el corazón se me va a salir por la boca. Me cuesta dormirme.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

yo tengo un remedio para las noches en blanco en las que me cuesta dormirme....bueno dos....
1º bebo cava que me encanta y me da un sueño que me caigo (tiene la desventaja de la resaca al dia siguiente)
2ºhay unas hierbas en mercamona que se llaman dulces sueños o algo así que también me dejan KO pero no están tan ricas como el cava.

perogrullo dijo...

Le recomiendo pasar de los consejos politoxicomanos del amigo anónimo y simplemente recordarle que la vida carece de proposito alguno. Dele usted el que quiera. O haga como yo, no le dé ninguno.

Borde dijo...

Es lo que le digo yo a mi cerebro, pero no me hace caso, insiste en pensar por su cuenta, darle vueltas a las cosas, volver una y otra vez sobre las mismas cuestiones. Sí, ya sé, es una actividad que no tiene utilidad alguna.

Borde dijo...

Sr. o Sra. Anónimo, por favor, identifíquese de alguna forma, me da igual, escriba manolo, pepa, padme, palpatine, algo que le diferencie de los demás anónimos.

Anónimo dijo...

Politoxicomanos mis consejos? Ea pues....
Bueno señor borde ,yo soy del genero femenino singular y de canet para más señas así que le pondré canetera y sabrá que soy yo y no otro el anónimo.

Borde dijo...

Gracias, canetera