miércoles, 25 de febrero de 2009

Aproximación a los límites

"Nuestras palabras, usadas tal como lo hacemos en la ciencia, son recipientes capaces solamente de contener y transmitir significado y sentido, significado y sentido naturales. [...] nuestras palabras sólo expresan hechos, del mismo modo que una taza de té sólo podrá contener el volumen de agua propio de una taza de té por más que se vierta un litro en ella. [...] ninguna descripción que pueda imaginar sería apta para describir lo que entiendo por valor absoluto, sino que [yo] rechazaría ab initio cualquier descripción significativa que alguien pudiera posiblemente sugerir por razón de su significación. Es decir: veo ahora que estas expresiones carentes de sentido no carecían de sentido por no haber hallado aún las expresiones correctas, sino que era su falta de sentido lo que constituía su mismísima esencia. Porque lo único que yo pretendía con ellas era, precisamente, ir más allá del mundo, lo cual es lo mismo que ir más allá del lenguaje significativo".

Ludwig Wittgenstein.

El problema de hablar de cosas que están fuera del mundo es que puedes llegar a casi cualquier conclusión, o lo que es lo mismo, a ninguna. Intentaré explicarme. Podemos decir que el fuego calienta, que el agua hierve al alcanzar los 100º, que al hervir se convierte en vapor de agua, que ese vapor ejerce determinada presión, que la presión necesaria para mover un émbolo conectado a una biela conectada a una rueda es un determinado valor... y con todas ellas construimos una locomotora. Pero también podermos decir "reflexionar sobre uno mismo es bueno" o "reflexionar sobre uno mismo es malo", darle vueltas a una y a otra expresión y llegar a conclusiones contrarias, distintas, parecidas o idénticas. Y eso porque "el fuego calienta" es una proposición, "el agua hierve al alcanzar los 100º" es una proposición, que "el vapor ejerce determinada presión" es también una proposición... Pero "reflexionar sobre uno mismo es bueno" no es una proposición, sino una opinión, como también lo es "reflexionar sobre uno mismo es malo". Eso es lo que quería señalar con el post de abajo. Que hay determinadas cosas sobre las que se puede hablar, pero tenemos que ser conscientes de que se trata de un parlamento que tendrá únicamente el valor que le queramos dar. Lo digo por lo siguiente:

"Lo importante es que uno vea por sí mismo que en verdad el análisis, o sea, la introspección que intenta averiguar la causa, no es la manera de ser libre. Uno le dedica todo el tiempo que requiere -innumerables días y meses-, y antes de haber llegado a averiguar nada se ha muerto".

J. Krishnamurti.

"Cuanto más os conozcáis a vosotros mismos, más claridad tendréis. El conocimiento de sí mismo no tiene fin, no se alcanza la realización, no se llega a una conclusión. Es un río sin fin. Y conforme uno lo va examinando e investigando, uno encuentra la paz".

J. Krishnamurti.

Y lo de "toma las riendas de tu vida" fue algo que me dijo alguien, y que por ser una expresión tan manida, tan commonplace, tan GILIPOLLAS, me sacó de mis casillas. Cuando llegué a casa, lo piqué en Google y me apareció, entre las primeras entradas, la que reproduje. La leí, la descompuse y luego me entretuve un rato.

Y el caso es que esto debería significar algo, pero no es así porque no deja ser una opinión, y las opiniones son como los culos, cada uno tiene el suyo y cree que el de los demás apesta.

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