domingo, 8 de febrero de 2009

Iluminación súbita

Esperas que la iluminación te golpee como un mazazo en la cabeza, como esas raras intuiciones que te muestran la verdad, indiscutible pero indemostrable, casi inefable, en las que ves con claridad lo que ha pasado o lo que está pasando como algo cierto, no es un "creo que", es un "es", seguramente porque tu cabeza ha ido guardando en el fondo del armario imágenes, sonidos, y de repente, buscando una camiseta vieja, abres un cajón del armario y esas imágenes y sonidos se han organizado y han dejado de ser un montón de basura para ser una historia lógica, tan lógica que no puede ser de otra manera, y se muestra tan claramente que no hacen falta palabras para entenderla, está ahí, es así y ya está. Pero eso pasa poco, una vez seguro, dos quizá, pero si es "quizá" ya no es "es". Es "creo que". Y algún "creo que" surge de vez en cuando, pero es tibio, no es frío como el acero, ni quema como la primera calada de Habanos que das en tu vida, ese tabaco negro que destroza la garganta, no, es como la última calada del trigésimo Marlboro del último día de tu vigésimo tercer año de fumador, es como la media dosis de diazepam cuando estás acostumbrado a doble dosis... y piensas que hay gente buena, honesta, crítica, que lucharía por cambiar el mundo, y que a veces lo hace, pero que también hay gente baja, mezquina, egoísta, vaga, que aunque no actúe, su sola presencia anula la acción de la gente buena, aunque a veces te acuerdes del hombre del tanque piensas en el tanquista, en el comandante de la columna, en Saddam, en los verdugos de Saddam y en quien grabó el vídeo. Y que la suma de gente buena, gente mediocre y gente mala da como resultado la naturaleza humana, y la naturaleza humana no la cambia ni Dios. Y sólo queda la posibilidad de la acción individual, de la anécdota. Pero no es "es", es "quizá", no te convence.

Y te levantas de la cama, abres el portátil y te bajas con la mula la última versión de Call of Duty para la Nintendo mientras recuerdas de que mañana tienes que hacer tu pequeña contribución para que el mundo sea un poco peor.

O no.

4 comentarios:

perogrullo dijo...

Y lo peor de todo ¿de qué sirvió lo que hizo el hombre del tanque?

Borde dijo...

Efectivamente, es lo que quería decir.

perogrullo dijo...

Aunque me parece aún más importante preguntar ¿de qué le sirvió a él?

Borde dijo...

Estás en la onda, pequeño saltamontes
;-)