martes, 24 de febrero de 2009

Toma las riendas de tu vida-2

"Nuestra mente siempre intenta buscar fuera de nosotros el cul­pable de nuestra infelicidad: cual­quier cosa, tu marido, tu esposa, tus hijos, tus padres, tus jefes, la socie­dad, el capitalismo, etcétera. Pero esto no es casual, es un mecanismo de autodefensa, si nosotros no so­mos los culpables de nuestra infe­licidad, nada podemos hacer para cambiar la situación. ¿Qué cómodo, verdad? Solamente cuando cambie esa situación externa, yo seré feliz, ¡qué excusa más buena! [...] Admitámoslo, somos nuestra pro­pia creación, somos responsables de nuestros sufrimientos de nuestro dolor, de todo o que nos ha sucedi­do y de lo que nos está sucediendo y así seguirá siendo.[...] Para tu profunda transformación puedes valerte de la tecnología del yoga". Encontrado aquí.

Como proposiciones:

1. Generalmente se piensa que no podemos cambiar aquellas situaciones de las que no somos culpables.
2. Buscamos la causa de nuestra infelicidad en algo externo porque de acuerdo con lo anterior, no podemos modificar esa circunstancia externa.
3. No poder modificar una circunstancia externa es cómodo, porque no hacer nada es cómodo, o
4. No poder modificar una circunstancia externa es cómodo porque se modificará ella sola por sí misma.
5. Somos nuestra propia creación.
6. La causa de nuestra infelicidad está en nosotros mismos.
7. El yoga es la solución.

Cuestiones:

¿Generalmente se piensa que no podemos cambiar aquellas situaciones de las que no somos culpables? ¿No poder modificar una circunstancia externa es cómodo? ¿Es cómodo pasar excesivo calor o frío? ¿No hacer nada es cómodo? ¿Aburrirse es cómodo? ¿Las cosas y las personas sólo se modifican por sí mismas? ¿Somos creación de nosotros mismos? ¿Nos hemos creado de la nada? ¿Lo que ha pasado a nuestro alrededor no ha tenido nada que ver en nuestra construcción? ¿La causa de nuestra infelicidad SIEMPRE está en nosotros mismos? ¿Podemos cambiarnos a nosotros mismos SIEMPRE? ¿Podemos cambiar la realidad que nos rodea SIEMPRE?

¿El yoga es la solución a nuestra infelicidad?
ACTUALIZACIÓN: descomposición en proposiciones atómicas y corolarios implícitos en el enunciado anterior:

Teorema 1 sobre la felicidad.

Proposición 1.
Generalmente se piensa que no podemos cambiar aquellas situaciones de las que no somos culpables.
Proposición 2. No somos culpables de lo que nos es ajeno (externo).
Proposición 3. No hacer nada es cómodo.
Proposición 4. Las cosas se modifican únicamente por sí mismas.
Proposición 4.1. Las cosas que nos son ajenas (externas) se modifican únicamente por sí mismas.
Primer corolario a las proposiciones 1 a 4: no podemos modificar las cosas que nos son ajenas (externas).
Segundo corolario a las proposiciones 1 a 4: buscamos la causa de nuestra infelicidad en algo que nos es ajeno (externo) porque no lo podemos cambiar y porque se modificará por sí mismo, y en ese momento nuestra infelicidad desparecerá. Es cómodo buscar la causa de la infelicidad en cosas ajenas porque la solución a la infelicidad consistiría en no hacer nada.
Tercer corolario a las proposiciones 1 a 4: las personas, como entidades, se modifican únicamente por sí mismas.
Proposición 5. Somos nuestra propia creación.
Proposición 6. La causa de nuestra infelicidad está en nosotros mismos.
Primer corolario a las proposiciones 5 y 6: nuestra infelicidad es nuestra propia creación.
Proposición 7. El yoga es una herramienta para modificarnos a nosotros mismos.
Teorema: la causa de nuestra infelicidad somos nosotros mismos y el yoga es la solución a nuestra infelicidad.

Cuestión a debatir: ¿alguna de las proposiciones enunciadas puede ser considerada como verdad universal? Probemos a enunciar las proposiciones contrarias y veamos el teorema resultante:

Teorema 2 sobre la felicidad.

Proposición 1.
Generalmente se piensa que podemos cambiar aquellas situaciones de las que no somos culpables.
Proposición 2. No somos culpables de lo que forma parte de nuestra esencia.
Proposición 3. No hacer nada es incómodo.
Proposición 4. Las cosas se modifican únicamente por causas externas.
Proposición 4.1. Las cosas que nos son ajenas (externas) se modifican únicamente por causas externas a sí mismas.
Primer corolario a las proposiciones 1 a 4: no podemos modificar las cosas que forman parte de nuestra esencia.
Segundo corolario a las proposiciones 1 a 4: buscamos la causa de nuestra infelicidad en algo que forma parte de nuestra esencia porque no lo podemos cambiar y porque se modificará únicamente por causas externas a nosotros mismos, y en ese momento nuestra infelicidad desparecerá. Es incómodo buscar la causa de la infelicidad en nuestra esencia porque la solución a la infelicidad consistiría en no hacer nada -y no hacer nada es incómodo-, ya que el cambio provendrá de causas externas a nosotros mismos.
Tercer corolario a las proposiciones 1 a 4: las personas, como entidades, se modifican únicamente por causas externas sí mismas.
Cuarto corolario a las proposiciones 1 a 4. El yoga no es una herramienta para modificarnos a nosotros mismos, ya que nada ni nadie puede modificarse a sí mismo.
Quinto corolario a las proposiciones 1 a 4. Si las personas son modificadas únicamente por causas externas a sí mismas, también son creadas por otro u otros, puesto que quien no puede no menos -modificar- tampoco puede lo más -crear-.
Comentario a las proposiciones 1 y 2 en relación con el segundo corolario: se contradicen en cuanto que la infelicidad se calificaría como algo que forma parte de nuestra esencia, y de lo que por tanto no somos culpables; de este modo, sí podríamos modificarla como circunstancia de la que no somos culpables según la proposición 1, pero no podríamos modificarla como elemento que forma parte de nuestra esencia según la proposición 2. La contradicción desaparecería si consideramos que la infelicidad no forma parte de nosotros mismos, con lo cual llegamos a la proposición 5 de este segundo teorema. Curiosamente, la proposición 5 del teorema 2 se ha formulado antes de realizar este comentario, por lo que mantiene su calificación de proposición nuclear atómica que no de corolario al presente comentario, y además con mayor probabilidad de certeza que la proposición 6 del Teorema 1 a causa del comentario que acaba de expresarse.
Proposición 5. La causa de nuestra infelicidad está en circunstancias ajenas a nosotros mismos (*).
Teorema: No hay que buscar la causa de la infelicidad, porque su existencia y su solución son ajenas a nuestra esencia, y la búsqueda sólo genera incomodidad; además, nuestra infelicidad, como parte de nuestra esencia, no es de nuestra responsabilidad. En cualquier caso, la infelicidad podría modificarse por nosotros o por elementos externos a nosotros, sin necesidad de realizar una investigación de sus causas. El yoga puede o no puede modificar la situación de infelicidad, de la misma manera que el tenis o el motociclismo.

(*) Las proposiciones contrarias a las proposiciones 5 y 7 del teorema 1 curiosamente aparecen en el teorema 2 como corolarios.

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2 comentarios:

Lorenzo dijo...

(He aquí una contestación directa aparte de las tonterías que cuento en mi blog, después de más de tres años practicando, y puesto que cada vez que sale el asunto insisto en cuánto me gusta.)

Las navidades pasadas unos viejos amigos me preguntaron que por qué, que qué buscaba yo en el yoga. Me encogí de hombros y balbuceé otra tontería (seguramente porque la pregunta me había cogido un poco al traspiés); uno de ellos me dijo que a él le gustaría aprender a relajarse, que si eso se lo enseñaría el yoga, y otra comentó que le gustaría tener mejor control de sí misma, que si lo podría cultivar a través del yoga.

Les contesté que ambas me parecían buenas razones para empezar a practicar, que yo también tenía la mía cuando comencé, pero que suele pasar que conforme vas avanzando tal vez te das cuenta de que aquellas razones no tenían mucho sentido, o al menos pasarían a segundo plano, y sin embargo habría muchas otras nuevas para seguir con la práctica.

¿Cuál fue mi razón inicial? En aquel momento sobre todo quería buscar el equilibrio conmigo mismo. También necesitaba hacer algo físico.

Recuerdo que charlando con un sicólogo alemán que conocí por casualidad, él me dijo que podría obtener lo mismo si por ejemplo limpiaba todos los días mi habitación con la actitud correcta. Y sí, probablemente tenía razón, con algunas salvedades.

(Fundamentalmente que: ciertos aspectos de la limpieza de la habitación deberían ser muy difíciles, imposibles; y una vez a la semana vendría la señora de la limpieza profesional a corregirte, y esta a su vez habría aprendido de grandes maestros.)

Borde dijo...

Ya te habrás dado cuenta de que no me refería al yoga. Me refería a lo peligroso que puede ser el lenguaje, y la responsabilidad que tienen los que se ganan la vida con el lenguaje. No me refiero a los escritores: éstos tienen licencia para fantasear. Me refiero a los que pretenden vender verdades, los que cobrar por hablar, o por interpretar lo que otros dicen.

El yoga era la excusa.