Hay una mujer de aspecto corriente, algo estropeada, que está en unos aseos para hombres, bastante sucios. Con la mano comprueba en un urinario que el grifo no funciona bien, que gotea. Ya digo que está todo bastante sucio. Va hacia la llave de paso del agua y la cierra para evitar que gotee el grifo del urinario. Se da cuenta en ese momento de que el agua lleva tal presión que reventará toda la instalación e inundará la casa inmediatamente. Avisa para que todos abandonemos el edificio. Yo busco las llaves de mis motos y dejo la casa.
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