viernes, 31 de diciembre de 2010

El fin de una década

Seis semanas raras. Desde finales de agosto hasta primeros de octubre me despertaba solo a las 6:45,  y de buen humor. Lamentablemente, se me pasó. Pero demuestra que el cambio es posible.

Crisis. Perdón por mi ignorancia: ¿la misma crisis con distintos nombres?. Primero fue la crisis de las hipotecas subprime, luego la crisis financiera mundial, ahora dicen que es una crisis fiscal. El petróleo aún sale de los pozos, los árboles dan sus frutos y los ciudadanos de Occidente y algunos de Oriente están más que dispuestos a gastar sus nóminas en i-Pods, i-Pads, smartphones, ropa de marca y vehículos 4x4 con tapicería de cuero. Pero la economía no marcha. Propuestas como estosololoarreglamosentretodos.org, que al principio sonaban un poco naïf, ahora empiezan a parecer esquizofrénicas. Supongo que pensaréis que soy bobo por creer que nadie se cuestiona el hecho (ni las razones que lo han justificado) de que nuestros gobiernos democráticos hayan abierto sus cajas fuertes y entregado su contenido a los mercados, esos entes que obviamente no han sabido administrar su codicia. Y siguen sin saber administrarla, porque todavía quieren más: lo tuyo, lo mío, lo de aquél. Todo. Y parece que lo van a conseguir. Y cuando lo tengan, querrán nuestras almas.

Asertividad. Mola ser asertivo. Un asertivo me explicó cómo llegó a serlo, lo que le convirtió en tal, y yo no puedo dejar de pensar que, en el fondo, es un egoísta hijo de la gran puta. Pero él se encuentra cojonudamente, y parece que le va bien. A lo mejor la asertividad consiste en eso. En tal caso, tengo un problema.

Estado de alarma. Sigo perplejo ante el alborozo general por la declaración del estado de alarma en España. No sé si lo había dicho antes.

Servicios públicos. Ya nadie discute la frase "hay que hacer recortes". Aunque nadie recuerda por qué (CDOs, o Collaterized Debt Obligations, codicia, codicia, codicia), ni si esos recortes tendrán consecuencias. Esto me recuerda la película que vi ayer (en el cine, pagando), Caza a la espía, y la pregunta de Sean Penn: ¿cómo hemos pasado de la pregunta "por qué estamos en guerra" a "quién es la esposa de este hombre"? (How did the question move from "Why are we going to war?” to “Who is that man’s wife"?).

Retretes en oficinas públicas. Da la impresión de que algunos funcionarios cagan metano en estado sólido. Debería investigarse la posibilidad de su uso como fuente de energía alternativa.

Personalmente. Como buen ciudadano, me he hecho con un smartphone, y aparentemente cubre mis necesidades de acceso a Internet. Pero me da pereza escribir en una pantalla táctil. Así que el blog está bastante abandonado. Pocas veces me he sentado delante del teclado, y cuando lo he hecho, no ha salido nada interesante. Espero que me perdonéis, especialmente Lobo y Chose, os imaginaréis por qué.

Pausa: miro y veo que desde 2007 no había publicado tanto en el mes de diciembre. Pero a pesar de todo tengo la sensación de no haber escrito nada. En cualquier caso, no me llena en absoluto.

Mad Men. Gran descubrimiento. Estoy esperando a que salga la cuarta temporada en DVD. Pagando.

Old fashioned. Consecuencia de lo anterior: un cocktail a base de Canadian Club y angostura. Será mi primera copa del 2011, si el hígado está de humor.

Hostia en moto. Llevaba 17 años diciendo: "en 17 años solo he tenido dos caídas, y en parado". Ya no puedo decirlo. Me metí una hostia bastante pedagógica: bajando el Puerto de Navacerrada, con una lluvia de dos pares de cojones, entre un trailer, un guardarraíl y dos coches. Afortunadamente, sólo daños materiales y alguna magulladura. Otra vez tengo que mencionar a Lobo. Me salvó la vida y el honor.

Crecimiento personal. No puedo juzgar. Pero los que si pueden, me suspenden.

Propósitos para el 2011.
1. Montar más en moto.
2. Hacer deporte 2 veces a la semana.
3. Ser más asertivo (o ser más egoísta hijo de puta).
4. Editado (me lo guardo para mí).
5. Escribir la historia de un viaje y un delirio: comentarios a la Ley 10/2010.
6. Ahorrar más. Eso será complicado.
7. Y sobre todo, seguir en la trinchera.

Descubrimiento del 2010. Twitter. Y con él, algunas perlas:
1. Un sitio interesante.
2. Algunas citas: El primer paso hacia el fracaso es intentarlo (Homer Simpson); la cultura de la perfección es hipócrita: no es posible lograrla pero sí fingirla (@estratega); el hombre, único animal que come sin tener hambre, bebe sin tener sed y habla sin tener nada que decir (Mark Twain); love may not make the world go round, but I must admit that it makes the ride worthwhile (Sean Connery).
3. Otro sitio interesante.

Viejuno. Llevo con este blog desde 2006. Dos cambios de década (yo me entiendo), seis cambios de calendario. Otra referencia a Caza a la espía: los medios de comunicación qué más seguían los protas de la peli eran la TV, la prensa y los blogs. En un par de ocasiones como mínimo se lo oí decir a los malos (el Gobierno) y a los buenos (el ex-diplomático liberal-rojo-Sean Penn).

Para acabar.



***

Feliz 2011. El año de la bestia.

jueves, 23 de diciembre de 2010

Spam

Entre el spam, y entreverada con publicidad de alargadores de penes, he encontrado esto:

No one likes having offended another person; hence everyone feels so much better if the other person doesn't show he's been offended. Nobody likes being confronted by a wounded spaniel. Remember that. It is much easier patiently -and tolerantly- to avoid the person you have injured than to approach him as a friend. You need courage for that.

Ludwig Wittgenstein

Entiendo las palabras pero no lo que quieren decir. Cualquier aportación es bienvenida.

martes, 7 de diciembre de 2010

El último trimestre

El último trimestre del año siempre ha sido mi favorito, desde hace 20 años. Empieza el otoño, y con él el frío y las lluvias, la ropa de invierno, las bufandas, las botas. La probabilidad de dos o tres puentes antes de Navidad. Y la Navidad. Siempre recordaré las Navidades con mi familia, y los pequeños ritos que tácitamente habíamos acordado, rutinas agradables, casi sagradas, que debíamos seguir antes de abrir los regalos que Papá Noel dejaba en el comedor de nuestra casa después de la Misa del Gallo.

Todo eso acabó, y este año ha sido más evidente que ningún otro. El frío ya no me resulta tan agradable, será que me hago viejo. La ropa de invierno está vieja, los puños de las camisas rozados, las chaquetas con coderas, y la alegría consumista de renovar el fondo de armario ya no lo es tanto. Pesa más la preocupación. El acto de abrir la billetera y verla vacía. De mirar el saldo de la libreta de ahorros el día 4 del mes y leer una cifra de dos dígitos a la izquierda de la coma decimal.

Mi mujer explicaba ayer a los niños el Título Primero de la Constitución. Yo procuraba callar, pero no podía evitar sorprenderme cuando, cada vez que recitaba un derecho fundamental, me daba cuenta de que muy pocos lo disfrutan (disfrutar, me ha traicionado el subconsciente). Y los que los pueden ejercer empiezan a considerarse privilegiados. Derechos fundamentales y libertades públicas. Ninguna confesión tendrá carácter estatal. Nadie puede ser privado de su libertad. Se garantiza el derecho a la intimidad personal y familiar. Se garantiza el secreto en las comunicaciones. Los ciudadanos tienen el derecho a acceder en condiciones de igualdad a las funciones y cargos públicos. Todas las personas tienen derecho a obtener la tutela efectiva de los jueces y tribunales en el ejercicio de sus derechos e intereses legítimos. Las penas privativas de libertad y las medidas de seguridad estarán orientadas hacia la reeducación y reinserción social. La enseñanza básica es obligatoria y gratuita. Se reconoce el derecho a la huelga de los trabajadores para la defensa de sus intereses. Todos contribuirán al sostenimiento de los gastos públicos de acuerdo con su capacidad económica mediante un sistema tributario justo inspirado en los principios de igualdad y progresividad. La Ley garantizará el derecho a la negociación colectiva laboral entre los representantes de los trabajadores y empresarios, así como la fuerza vinculante de los convenios. Todos los españoles tienen el deber de trabajar y el derecho al trabajo. El Estado velará especialmente por la salvaguardia de los derechos económicos y sociales de los trabajadores españoles en el extranjero, y orientará su política hacia su retorno. 

Paro aquí. No puedo evitar un gesto amargo mientras copio y pego.

Y la prensa de hoy: 

«Ha remarcado el Presidente [Bono que] la Constitución "sabiamente ha ofrecido la fortaleza de su letra para alertarnos a todos de que quienes recurren al chantaje para defender privilegios siempre son los culpables, los únicos culpables". Y también ha lanzado una advertencia, porque a su juicio "ni han vencido en esta ocasión, ni vencerá quien lo intente de nuevo; nos va demasiado en ello y los culpables deben perder toda esperanza frente a los españoles y frente a la Constitución", concluyó Bono» (Informativos Telecinco).

Mi hijo se ha levantado tarde. Ha venido a buscarme, para contarme cómo su mejor amigo pasa de nivel en Lego Star Wars-The Complete Saga. De vez en cuando callaba y yo le miraba. Sus ojos apuntaban a algún sitio inexistente. No sonreía. Tragaba saliva. He intentado descubrir que expresaba su cara: aturdimiento, desconexión, angustia. Espero que no. Serán los mocos. No lo sé. No estoy seguro.

lunes, 6 de diciembre de 2010

Choose life

Choose life. Choose a job. Choose a career. Choose a family. Choose a fucking big television, choose washing machines, cars, compact disc players and electrical tin openers. Choose good health, low cholesterol, and dental insurance. Choose fixed interest mortage repayments. Choose a starter home. Choose your friends. Choose leisurewear and matching luggage. Choose a three-piece suite on hire purchase in a range of fucking fabrics. Choose DIY and wondering who the fuck you are on a Sunday morning. Choose sitting on that couch watching mind-numbing, spirit-crushing game shows, stuffing fucking junk food into your mouth. Choose rotting away at the end of it all, pishing your last in a miserable home, nothing more than an embarrassment to the selfish, fucked up brats you spawned to replace yourself.

Choose your future.

Choose life.

John Hodge



“Quien le echa un pulso al Estado, pierde”

¿Tienen razón los controladores en sus reivindicaciones y en sus métodos? Qué más da. Eso no es lo importante. Hay que ver más allá y darse cuenta de durante los próximos meses nos vamos a jugar cosas mucho más importantes y ésta movilización actual está siendo muy significativa respecto a contra quién se está jugando realmente y hasta dónde están dispuestos a llegar [...].

¿Cuándo es "salvaje" una huelga o movilización? ¿Cuando jode de verdad y puede funcionar? Por lo visto hay que movilizarse sin molestar al patrón ni a los clientes ni a los proveedores. Movilicémonos repartiendo besos en la boca o tocando el pito durante 15 minutos en la puerta de la sede patronal más próxima. Cuando se haya ido el periodista que hace la foto, nos vamos. Eso es una movilización civilizada.

Leído aquí.

¿?

“Quien le echa un pulso al Estado, pierde”.
Alfredo Pérez Rubalcaba

domingo, 5 de diciembre de 2010

Brave New World

De aquí.

New Breed

"They, of course, didn't have jobs. They despised everything that most Americans pursue -stability, security. They rode their bikes, hung out in bars for days at a time, fought with anyone who messed with them. They were self-contained, with their own set of rules, their own code of behavior. It was extraordinary."

Bill Ray

sábado, 4 de diciembre de 2010

Then Came Bronson

Driver: "Taking a trip?"
Bronson: "What's that?"
Driver: "Taking a trip?"
Bronson: "Yeah."
Driver: "Where to?"
Bronson: "Oh, I don't know. Wherever I end up, I guess."
Driver: "Man, I wish I was you."
Bronson: "Really?"
Driver: "Yeah."
Bronson: "Well, hang in there."

Algunas cosas de actualidad (editado)

El otro día leía el El País un reportaje sobre la publicación de «Mussolini secreto. Los diarios de Claretta Petacci. 1932-1938». Me llamó la atención este párrafo:

«También ha intuido la joven la preocupación por la decadencia física del Duce. Tiene 52 años y casi le dobla la edad. "Mira qué mentón más firme; entiendo que una mujer pueda dormir con una fotografía debajo de la almohada, como haces tú", le suelta ante unas fotos suyas hechas por un periodista norteamericano. "¿Ves a tu gladiador, a tu atleta? Dime que no soy viejo; no quiero envejecer, la vejez es repugnante", comenta por teléfono tras un desfile militar. En una de las confesiones más impactantes, le admite que le preocupa empezar cada mañana de su vida acudiendo al váter: "Me humilla". Hay algo que le atrae, sin embargo, de esa pieza: "Me gustaría que hicieras pipí aquí conmigo"»

Extravagancias aparte ("Me gustaría que hicieras pipí aquí conmigo"), no comparto la precupación del Duce de empezar el día acudiendo al váter. La culpa quizá la tenga un profesor de Lengua que nos pidió un comentario de texto sobre la frase «come mucho, caga fuerte y no le temas a la muerte». Le di bastantes vueltas a aquél ejercicio. O puede que fuera también culpa de mi ex-amigo (¿o ahora se escribe examigo?) Ramón, compañero en el piso que compartíamos varios estudiantes en Madrid, cuando un día, después de salir del único baño de la vivienda, exclamó triunfante: «cagar es un placer». El caso es que un tránsito intestinal regular y consistente manifestado a primera hora del día me pone de buen humor. Posiblemente interpreto que las vísceras todavía funcionan razonablemente bien, o que ese día no tendré que preocuparme por los gases. Cagar es una buena forma de empezar la jornada laboral.

La verdad es siempre he querido compartir estas inquietudes escatológicas, pero nunca he sabido muy bien cómo hacerlo, y bueno, aquí están. La excusa: ayer por la  mañana [13-11-2010] empecé el día sentándome en el váter, y como era sábado y no había prisa, encendí la radio. Y escuchando a Paco Álvarez en el programa de RNE1 Hoy no es un día cualquiera, me quedé con esto:

«Leo algunos titulares: "La desconfianza se dispara (con respecto al G20)"; "Los líderes del mundo se muestran juntos para compartir mesa y mantel"; "Seúl o la reunión de sálvese quien pueda" o "La reforma financiera impulsada por el G20 encalla en la gran banca". Por si fuese necesario, pero ya lo dije la semana pasada, EEUU y China se las han arreglado para que la guerra de las divisas se convirtiese en el único tema verdaderamente importante que el G20 hubiera podido haber abordado y resuelto, pero que no ha abordado, porque antes de que lo abordase, yo creo que se terminó el caviar y el champagne. Pero no nos preocupemos, que todo estará resuelto en la próxima cumbre del G20. Entonces... hay que dejarlo para la próxima cumbre. Yo creo que esto es una tomadura de pelo que se parece a algo muy conocido y que yo he leído a menudo y quizá otros, yo lo he leído siendo pequeño en la peluquería de mi tío [...] Había un cartel que decía: "mañana se afeita gratis". Pues nada: esperemos a la próxima cumbre del G20 y mientras tanto que el dolar y el yuan (la moneda china) hagan de las suyas para que el euro se revalorice, las exportaciones europeas disminuyan y el precio del barril de petróleo siga subiendo porque es evidente que si el dolar vale menos, los que venden el petróleo en dólares no pueden perder dinero, luego tienen que subir los precios».



Salgo a la calle con la enana, compramos algunas cosas en la farmacia y luego nos sentamos un rato a ojear la prensa. Veo esta foto:



En ese momento creo que dejo el períodico y ayudo a mi hija a acabar con la bolsa de patatas fritas.

Recuerdo la conversación telefónica que tuve el viernes con mi padre. La típica discusión sobre macroeconomía, en la que yo critico a la banca por haber hecho limpieza en casa con fondos públicos cerrando el crédito a las familias y a las PYMES, y en la que mi padre la defiende «por la deuda pública que se ha tenido que comer». Como no quiero dar mi brazo a torcer, le contesto algo, pero me deja con la mosca detrás de la oreja. Luego busco algo en Google, y encuentro, claro:

La banca no da crédito porque puede ganar lo mismo invirtiendo en deuda pública

«La banca ha encontrado la piedra filosofal para seguir ganando dinero sin dar crédito, según ponen de manifiesto las cuentas de las entidades publicadas hasta ahora. Y se debe a la generosidad ilimitada del Banco Central Europeo (BCE). La jugada es la siguiente: bancos y cajas de ahorros toman prestado todo lo que quieran al 1% a un plazo de hasta 12 meses y, en vez de prestarlo, lo invierten en deuda pública, que da una rentabilidad del 3,49% en el caso de Alemania (máxima solvencia, calificación AAA) o de hasta el 4% si quieren irse a un país un poco menos solvente como España (AA+).

La diferencia entre ambos tipos, tres puntos porcentuales, es el margen que se apuntan las entidades. Algo que no está nada mal en los tiempos que corren y, sobre todo, que tiene mucho menos riesgo que conceder préstamos con la incertidumbre actual sobre la solvencia de unos particulares y empresas con la amenaza permanente del paro o del cierre, respectivamente.

Los banqueros españoles han tardado un suspiro en descubrir una oportunidad tan clara ("así se las ponían a Felipe II", comentaba recientemente S.McCoy). Y así se refleja en los resultados del primer semestre, donde el beneficio de operaciones financieras se ha disparado gracias a esta operativa, hasta el punto de que se han convertido en un pilar fundamental de la cuenta de pérdidas y ganancias. Por ejemplo, en el caso del Sabadell, el 183,6%. Y en el de Bankinter, el negocio de mercado de capitales ha crecido el 242,83%».

Me acabo de enterar de que a eso le llaman «carry trade».

Se dice, se comenta:

«En 2008 nos mintieron: el dinero entregado por el gobierno a la banca, nunca iba a ir destinado a reabrir la espita del crédito para la pequeña y mediana empresa y, por tanto, no contribuiría a crear ni empleos, ni a volver a poner en marcha la maquinaria económica. Lo sabían tanto la banca que recibía como el gobierno que daba. Simplemente se trataba de evitar que la Banca española no pudiera afrontar los pagos el 31 de diciembre de 2008 debía realizar a entidades de crédito europeas y al Banco Central Europeo. La banca española quedó a la recíproca y, favor por favor, se comprometió a comprar deuda pública emitida por el Estado. Toma y daca entre el Estado y la Banca. ¿Y la ciudadanía? Engañada, por supuesto.

En apenas un año de agosto de 2008 a agosto de 2009 las entidades financieras españolas han comprado masivamente deuda pública. Hoy tienen un 75% más que hace un año, en cifras absolutas unos 70.000 millones de dólares. De entre todos los sistemas financieros del mundo, el español es el más decidido a comprar deuda del Estado. Del total de deuda pública adquirida por la Banca Europea en 2008-2009 (245.000 millones de euros, un 19% más de lo que tenían), la Banca Española ha adquirido ella sola, algo más del 30% del total europeo. Algo a todas luces desmesurado y que, por sí mismo, denota la existencia de un acuerdo suscrito a espaldas de la ciudadanía entre el Estado y la Banca.

No es una técnica bursátil nueva, de hecho, en tiempos de vacas gordas, e incluso cuando la economía ha estado a medio gas siempre se ha utilizado la técnica del “carry trade”. Se suele utilizar en operaciones de especulación con divisas, pero hoy es un sistema monopolizado prácticamente por la banca. Es muy simple: pido un crédito a un interés X e invierto ese dinero en bolsa obteniendo unos beneficios Y. Si yo pago el dinero a un interés del 3% y obtengo unos beneficios bursátiles del 7%, estaré ganando aproximadamente un 4%, podré afrontar mi deuda con el banco y obtener, de paso, un jugoso beneficio con un dinero que, a fin de cuentas, no es mío. Esa técnica se suele utilizar en períodos de auge bursátil y, especialmente, cuando las tasas de interés son bajas.

Eso es precisamente lo que ha estado haciendo la banca española a lo largo del año 2009 aprovechando que las tasas de interés eran extremadamente bajas y el dinero prácticamente salía gratis. El problema ha sido que la banca española ha utilizado, en connivencia con el Estado, un sistema perverso: ha solicitado créditos constantemente al Banco de España al 1% y con ese dinero ha comprado masivamente deuda pública emitida por el Estado que renta un beneficio medio del 3%… La operación le ha valido un 2% de beneficios, sin absolutamente ningún riesgo». (De una página de Facebook llamada «Españoles por una banca pública».

Ayer, cenando con unos amigos, hablamos (como no podría ser de otra manera) de la crisis ¿financiera, fiscal, de confianza? y uno de ellos afirma que el mundo lo gobiernan «cinco judíos de Manhattan y que tienen todo el dinero».

Me preocupa que alguien con quien comparto mesa y mantel diga esas cosas. Pero mantengo mi boca cerrada. La amistad es lo primero, aunque la inteligencia sea escasa.
 



Me hablan de una iniciativa llamada Transforma España, me suena a «esto sólo [la tilde es mía, cojones] lo arreglamos entre todos punto org». Lo comento con alguien cercano al productor de la iniciativa, y me dice:

:-) al final me lo voy a tener que leer para poder opinar, esto no es como el fútbol que todo el mundo puedo opinar sin tener npi

No, no, es justo al revés, SÍ es como el fútbol: todos podemos opinar sin tener npi. Qué menos.

Un poco más, ya acabo esta edición cortada y pegada con el rollo de los controladores aéreos (por cierto, que alguien me explique lo del decreto aprobado por el Consejo de Ministros, pero mantenido en reserva y publicado en el BOE a las 21:30):

El sindicato de controladores USCA, que ha reconocido que lo sucedido obedece a la aprobación hoy del nuevo modelo de gestión aeroportuaria, venía advirtiendo en las últimas jornadas que, tras un año de conflicto con el Ministerio por sus condiciones de trabajo, los ánimos en el colectivo estaban muy encendidos. También advertían de que cada vez les era más difícil controlar a sus afiliados, a los que hoy ha pedido "calma y serenidad". De hecho, a la misma hora que se confirmaban las bajas daban una rueda de prensa para afirmar que acataban el decreto. Por este motivo, descarta una huelga y asegura que la protesta ha sido "espontánea".

Me mola esa espontaneidad. Lamento que a mucha gente les hayan jodido el puente pre-navideño, sé que los controladores aéreos ganan mucho dinero. Pero me reconforta saber que unos pocos pueden hacer cosas que afectan a muchos, sin ser presidentes de bancos o líderes sindicales.

Se me van las ideas. Paro. Pienso. Democracia: es una forma de organización de grupos de personas, cuya característica predominante es que la titularidad del poder reside en la totalidad de sus miembros, haciendo que la toma de decisiones responda a la voluntad colectiva de los miembros del grupo (Wiki, claro).

¿Verdadero o falso? ¿Alguién se atreve a decir que es verdadero, aquí, ahora?

«El Gobierno aprueba el estado de alarma y "moviliza" a los controladores aéreos. Según ha explicado el ministro, esta medida significa que los controladores pasan a estar movilizados, lo que supone que en caso de no asistir al trabajo estarían incurriendo en un delito de desobediencia tipificado en el código militar». Olé. Es genial. Y lo ha hecho el PSOE. Cuando tenga la cabeza más fría intentaré explicarme, pero me da que tenemos un gobierno de "gatillo fácil". Solucionar un conflicto laboral con el Código Penal Militar.

Sinceramente, no me esperaba esto. Sé que me estoy metiendo en jardín del que seguramente no sabré salir, pero creo que voy a hacerlo. Cuando se me pase la resaca.

martes, 16 de noviembre de 2010

Vaya mierda

Vistos los últimos posts, especialmente el que subí ayer (borrado hoy, vaya mierda), mejor me tomo un descanso. Fotos y citas no cuentan.

martes, 9 de noviembre de 2010

Motoristas

Dos motoristas han fallecido y otros tres han resultado heridos este domingo en tres accidentes de tráfico en Aspe y Villena. El más grave ha tenido lugar en la carretera autonómica CV-802 entre Onil e Ibi, cuando dos motocicilistas de gran cilindrada han chocado por alcance. Uno de los pilotos ha muerto y el segundo ha resultado herido grave. Al parecer, el fallecido y el herido se conocían y circulaban "de paseo" junto a dos motocicletas más, que no resultaron afectadas en e accidente, del que no se han precisado las causas. El siniestro ocurrió a las 10:12 en el kilómetro 10,5 de la CV-802 y cuando llegó la ambulancia del Servicio de Atención Médica Urgente (SAMU) sólo pudo certificar la muerte del conductor de 47 años. El herido, vecino de Elche, fue traslado al hospital comarcal Virgen de los Lirios de Alcoy, donde ingresó con pronóstico de grave funcional por policontusiones. Por otra parte, muy cerca y pocos minutos después, a las 10:19 horas, otras dos motos también chocaron en el kilómetro 5 de la CV-810 a la altura de Tibi y en dirección Jijona. A consecuencia del accidente, uno de los conductores de la moto, de 51 años, resultó grave funcional con fractura de hueso del carpo y traumatismos en la cara y cuello, y fue trasladado por una ambulancia del soporte vital básico al hospital universitario de Sant Joan d'Alacant. El otro motorista, un varón de 25 años, también sufrió heridas graves por la fractura del mismo hueso (carpo) y traumatismos en la cara, cabeza y cuello, y en este caso fue llevado por una unidad del SAMU al Hospital General de Alicante. Asimismo, un joven de 27 años ha fallecido al sufrir un accidente con su motocicleta en el término municipal de Villena, según han explicado fuentes del Centro de Información y Coordinación de Urgencias (CICU) y del Centro de Gestión de Tráfico. El siniestro vial se ha registrado sobre las 00:00 horas de este domingo en el kilómetro 123 de N-344, en el término de Villena, en dirección a Caudete, cuando una motocicleta ha colisionado contra un camión. Como consecuencia del impacto, el motorista ha fallecido. Hasta el lugar de los hechos se ha desplazado una ambulancia del Servicio de Atención Médica Urgente (SAMU), cuyos efectivos sanitarios no han podido hacer nada por salvar la vida de la víctima y han confirmado su defunción, según CICU.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Asesinar al César


Cuando le sugerí la cuestión de si el apuñalamiento de César por parte de Bruto era una noble acción (como creyó Plutarco) o algo particularmente diabólico (como pensó Dante), Wittgenstein afirmó que no era susceptible de discusión. «Nunca en tu vida sabrás qué es lo que pasó por su mente antes de decidir asesinar a César. ¿Qué sentimiento debería haber tenido para que pudieras decir que el asesinato de su amigo era una acción noble?». Wittgenstein mencionó la pregunta de uno de los ensayos de Kierkegaard: «¿Tiene un hombre derecho a dejarse matar por la verdad?», y dijo: «Para mí ni tan siquiera se trata de un problema. No sé a qué se parecería dejarse matar por la verdad. No sé cómo debería sentirse este hombre, en qué estado anímico debería hallarse, y así sucesivamente».

Rush Rhees

sábado, 30 de octubre de 2010

Berlin Beyond the Bunker


Vandivert, LIFE reported, "found almost every famous building [in Berlin] a shambles. In the center of town GIs could walk for blocks and see no living thing, hear nothing but the stillness of death, smell nothing but the stench of death." Above: A never-before-published aerial view of bombed-out buildings and wrecked gasworks in and around the Schöneberg section of Berlin. Between August 1940 and March 1945, American, RAF, and Soviet bombers launched more than 350 air strikes on Berlin; tens of thousands of civilians were killed, and countless buildings -- apartment buildings, government offices, military installations -- were obliterated.

sábado, 23 de octubre de 2010

Wittgenstein y las chicas

Rush Rhees le planteó a Wittgenstein el problema al que se enfrentaba un hombre que había llegado a la conclusión de que bien debía dejar a su esposa o bien abandonar su trabajo sobre la investigación del cáncer:

«De acuerdo -dijo Wittgenstein- discutámoslo. La actitud de este hombre variará según las circunstancias. Supongamos que soy amigo suyo, y le digo: “Mira, has sacado a esta chica de su hogar, y ahora, ¡por Dios!, tienes que seguir con ella”. A esto se le podría denominar tomar una postura ética. Él podría contestar: “Pero, ¿qué hay de la humanidad que sufre? ¿Cómo puedo abandonar ahora mi investigación?” Al decir esto, se lo está poniendo fácil. Con todo, él quiere seguir en este trabajo (puedo haberle recordado que hay otros que pueden seguir, si él abandona). Y puede sentirse tentado a considerar de forma relativamente sencilla las consecuencias de su decisión para con su mujer: “Probablemente, no será fatal para ella. Lo superará, quizá se volverá a casar”, y así sucesivamente. Por otro lado, podría ser de otra manera. Podría ocurrir que la amara profundamente y aun así todavía podría pensar que, incluso en el caso de dejar su trabajo, no sería un buen marido. Esta es su vida y si renuncia a ella hundirá también a su mujer. Aquí podemos afirmar que tenemos todos los ingredientes de una tragedia; y sólo podríamos decir: “Bien, que Dios te ayude”.

Sea lo que sea lo que finalmente haga, el resultado puede afectar a su actitud. Puede decir: “Bien, gracias a Dios que la abandoné, se mire como se mire era lo mejor”. O quizá: “Gracias a Dios que me aferré a ella”. O bien que no pueda decir “gracias a Dios” sino todo lo contrario.

Deseo afirmar que ésta es la solución de un problema ético.

O mejor dicho: lo es en relación al hombre que carece de ética. Si, por ejemplo, actuara de acuerdo con la ética cristiana, entonces podría decir que está absolutamente claro: tiene que permanecer con ella, pase lo que pase. Entonces el problema es otro: ¿cómo sacar el mayor provecho de dicha situación?, ¿qué debería hacer para ser un buen marido en tan alteradas circunstancias?, etc. La pregunta
¿Debería dejarla o no, en este caso, no constituye un problema.

Alguien podría preguntar si el tratamiento de esta cuestión en la ética cristiana es correcto o no. Yo diría que esta cuestión carece de sentido. Quien lo preguntara podría decir:
Supongamos que contemplo este problema desde un ética distinta -quizá la de Nietzsche- y digo 'que no, que no está claro que él tenga que permanecer con ella, que por el contrario... etc.' Seguro que una de las dos respuestas tiene que ser la correcta. Debe de ser posible decidir cuál de las dos es correcta y cuál errónea.

Pero no sabemos cómo seria dicha decisión, cómo se determinaría, qué clase de criterios se usarían, y así sucesivamente. Es comparable a afirmar que debe de ser posible decidir cuál es el más correcto entre dos modelos de precisión. Ni tan siquiera sabemos lo que pretende quien ha formulado tal pregunta.

O bien imaginemos que alguien dice:
Uno de los sistemas de ética debe ser el correcto, o el que se halle más próximo a serlo. Bien, supongamos que afirmo que la ética cristiana es la correcta. En tal caso, estoy formulando un juicio de valor. Lo que equivale a adoptar la ética cristiana. No es lo mismo que decir que entre varias teorías físicas ha de haber una que sea la correcta. La manera en que alguna realidad se corresponde -o entra en conflicto- con una teoría física no tiene contrapartida aquí.
 
Afirmar que existen diversos sistemas de ética, no equivale a afirmar que todos ellos sean igualmente correctos. Esto carece de sentido. De la misma manera que carecería de sentido afirmar que cada uno es correcto desde su propio punto de vista. Lo único que significaría es que cado uno juzga como lo hace».

lunes, 18 de octubre de 2010

Weber y las chicas

Raramente encontrarán ustedes que un hombre que abandona su amor a una mujer y se lo entrega a otra no sienta la necesidad de justificarse ante sí mismo diciéndose que la primera no era digna de su amor o que le había decepcionado o que existe cualquier otro «motivo» similar. Una falta de caballerosidad que improvisa una falta de «legitimidad» para el simple destino de que ya no ama a su mujer y que ésta tiene que soportarlo, «legitimidad» en virtud de la cual trata de tener razón y de cargar sobre aquélla la falta de razón, además de la infelicidad.

Max Weber. La política como profesión.

domingo, 10 de octubre de 2010

domingo, 3 de octubre de 2010

Operación Octubre Rojo (Bahía de Cochinos 2)


NO PLAYA.

Trash

Old fashioned. Ayer cogí un vaso de la cristalería del buena, los que desempolvamos cuando tenemos invitados (poco frecuente), uno vaso de esos cortos y anchos. Le eché dos cucharaditas de de azúcar, tres gotas de angostura, un golpe de soda. Lo removí todo hasta que el azúcar se disolvió, formando una especie de jarabe. Luego giré el vaso, para que las paredes (del vaso) se impregnaran del jarabe. Añadí hielo, bastante, en trozos pequeños. Un chorro de bourbon, generoso, como dos tercios de vaso o así (había mucho hielo, ¿por qué estoy dando explicaciones? Un par de golpes más de soda hasta cubrir el hielo, una corteza de limón y dos guindas. Leí por ahí que hay que beberlo despacio. Al principio es algo amargo. A medida que se derrite el hielo, desaparece la amargura y empiezas a notar el sabor del almíbar. Y al final te comes las guindas. Es como una historia de amor con final feliz.

Mientras, dos episodios de Mad Men. ¿Cómo si no se me iba a ocurrir lo del Old fashioned?

What to carry. Me parece que esto lo he escrito ya, estoy casi seguro, pero no lo encuentro. Me hace gracia lo de Camera-Rolls, Walkman/Cassettes, Calculator, Casual Shirts. Como Ted Simon, que en su Trimph Tiger llevaba un traje, para asistir a las recepciones y tomar cocktails en los clubs británicos del mundo. Pero hay cosas interesantes. No la perderé de vista: Helmet. Gloves. Socks. 2 Bungee Cords.

¿Cuaderno o portátil?

Está bien. Está muy bien.

No sé por qué el título de la entrada. Estaba antes de escribirla, sólo había dos notas en el borrador. Pero no se me ocurre nada mejor.

viernes, 24 de septiembre de 2010

Sórdido

BETTY
¿Dónde estabas ayer?

HENRY
Cálmate

BETTY
¿Por qué no viniste? ¿por qué mandaste a esa... mujer? Te estuve esperando como una tonta.

HENRY
Lo siento, pero quería que vinieras a mí.

BETTY
Ah. El ego.

HENRY
Escúchame: tenías que venir a mí.

BETTY
¿Y eso por qué?

HENRY
Porque estás casada.

BETTY
Oh.

(SE BESAN. ÉL SE SEPARA PARA ECHAR EL PESTILLO Y VUELVE PARA BESARLA DE NUEVO. ELLA LE RECHAZA)

BETTY
No, Henry.

HENRY
¿Qué pasa?

BETTY
Por favor. Aquí, en tu despacho, ¿dónde? ¿en la mesa? ¿en el sofá?

HENRY
Podemos ir a un hotel.

BETTY
No. Es sórdido. Lo siento. Lo siento mucho.

 (PAUSA) 

Yo he empezado esto.

HENRY
No sé lo qué quieres.

BETTY
Adiós.

lunes, 13 de septiembre de 2010

(¿?)

Pues sí. Hoy es 12 de septiembre. No me acordé de que ayer era 11 de septiembre, hasta que he leído esto, uno de los blogs que sigo desde lejos, y cada vez me doy cuenta de que aquel mundo no es el mundo, a pesar de todo lo que dicen, a pesar de la propaganda subliminal, The Unit, 24, CSI.

Ha llegado la monstruosa factura de internet móvil con el plan "tarifa diaria" del mes de agosto, y veo que no ha servido de mucho, no he escrito nada demasiado original. Algún sueño, mucha copia de novela, pocas ideas. Un verano bastante aburrido, lo cual puede que sea una novedad, y no necesariamente mala. Viven quienes tienen que vivir, han muerto quienes debían morir (alguno se adelantó un poco, sólo un poco).

Ya hace tres semanas que acabaron mis vacaciones, casi dos que hemos vuelto a la ciudad, adios a la playa, al mar, a la arena y al ambiente gilipollas de los apartamentos de veraneo con habitantes recidivantes. La recidiva no ha manifestado necesariamente los mismos síntomas en los mismos pacientes, pero estaba. Supongo que desde el punto de vista de otros, yo habré sido igual o más gilipollas que en años anteriores, así que no me considero ajeno a esta valoración. Incluso desde mi propio punto de vista, he hecho algunas cosas que, a toro pasado, son claramente improcedentes. El agosto anterior me hicieron gracia las historietas de Carlos Cay; este año compré el periódico cada día, las recorté y las tengo por ahí guardadas. La última no la he leído aún. Echaba en falta al hombre invisible, a pesar de que el propio Cay se volvía invisible, pero no era lo mismo, ni de lejos. Para esos juegos J.J. Millás es el mejor (digo yo).

Hola otra vez al síndrome del día de la marmota, o la sorpresa de ver las sillas de los síndicos del Tribunal de las Aguas y caer en la cuenta de que es jueves, lo único que hace que todos los días no sean iguales. Imaginaba una vuelta al trabajo más dura de lo normal, y como suele suceder cuando tengo alguna expectativa sobre cualquier cosa, si la realidad se aproxima, la supera o no la alcanza, condiciona mi estado de ánimo. Las previsiones eran pésimas, el día a día es simplemente un caos, con lo cual la reentré (¿se escribe así?) ha sido bastante llevadera. Pero hay algo raro en el ambiente. Cuesta dormir.

Así que ayer compré las tres temporadas de Mad Men. Por lo de dormir, y por los dominicales de la prensa de agosto (jodido grupo Prisa de los cojones; acabo de ver su web y casi me caigo de culo cuando veo en una foto a Javier Marías, Vargas Llosa y Pérez Reverte juntos, haciendo la correspondiente publicidad de Alfaguara; ahora empiezo a entender algunas cosas de la leche, el cacao, las avellanas y el azúcar) y por Esquire. No sé si ayudan (Mad Man) a dormir. El protagonista me resulta bastante familiar, aunque no conozco a nadie como él. Quizá reúna en un solo sujeto todos los rasgos anormales de toda la gente anormal que conozco, incluido un servidor. De momento he visto 7 episodios. Veremos cuantos caen esta noche. Es víspera de lunes.

A vueltas con post. Postpoesía, postmodernidad ("posmoderno de los cojones", genial), ética postconvencional. Hace muchos, muchos años, cuando aún pasaba el verano sobre una bicicleta Orbea Furia como si fuera una prótesis de mi cuerpo quinceañero, le pregunté a un amigo, al que suponía puesto en esos temas, qué era el postmodernismo. No me acuerdo de lo que me dijo, pero me da que se lo inventó. Años más tarde lo volví a intentar con otro amigo, licenciado en Filosofía. Tampoco recuerdo lo que me explicó, no estoy seguro de si entendí algo, creo que más que una definición fue una demostración de postmodernismo, pero si no lo recuerdo, qué más da. Hace poco lo he mirado en la Wiki, y sigo sin pillarlo. Y si no es lo mismo postmodernidad que postmodernismo, los seguidores de ambas corrientes se llaman igualmente postmodernos (o postmodernistas). Y cuando me hablan de postmodernismo me vienen a la cabeza nombres como Rawls, Adorno o Habermas, que aunque creo que no tienen nada que ver con el asunto, me resultan igual de crípticos.

Me estoy yendo.

He leído algo este verano. Cosas que me ha llamado la atención las he copiado por ahí. Una novela inédita, unos relatos ocultos, y otras cosas que se encuentran en los estantes de las librerías; algunas las llevo aún a medias, y están también las de más allá, que ni siquiera he empezado pero quiero leer. Tengo pendiente contar algo sobre mis lecturas estivales.

Buf. Mucho lío. Me da pereza sentarme delante del portátil.

A la vuelta, los peces estaban bien, menos un cardenal que se suicidó saltando fuera del acuario. Lo encontré como un capellán seco. Todo porque tuve que quitar la tapa del tanque para colocar el comedero automático, y me recomendaron que lo hiciera además para que el agua no se calentara demasiado. A cambio, la última semana de vacaciones petaron el móvil de mi santa y el mío. El de ella era nuevo, comprado en mayo, estaba en garantía; mañana lo tiene que recoger de la tienda, veremos que es lo que traen de vuelta. El mío era una auténtica mierda, ya había llegado su fecha de caducidad. Me he hecho con un chisme de esos con Android. Me parece que no son móviles para gente con poca paciencia: hoy me he pasado una horita para descubrir que tenía que limpiar la memoria cache de no-sé-cuántas aplicaciones (y cómo hacerlo) porque el chisme no hacía más que anunciar "descarga incompleta" cuando intentaba bajar cualquier cosa, problema que el día antes no tenía. Lo veo verde (el Android). Pero es un flipe tener en la mano el Street View de Google.

Quizá por eso me da pereza el portátil. No lo necesito para ver los blogs de otros ni para leer el correo. Pasivo (ahora que releo esto me doy cuenta de que nos están metiendo el futuro por el culo).

Me encuentro raro. Creo que esto ya lo he dicho alguna vez.

jueves, 26 de agosto de 2010

Ten cuidado

2009

Aunque me pongo la alarma del móvil a las 6:30, estoy despierto desde las 5:50. Cada diez minutos, aproximadamente, miro la hora. Creo que me dormí más allá de las dos, no sé el momento exacto, pero recuerdo haber oído la campana del reloj del comedor. Casi cuatro horas, no está mal. Suena en el móvil Give Me Shelter de los Rolling. Lo apago. Miro el techo. Fuera hace viento. Me levanto, me ducho, me visto. Mi mujer murmura ten cuidado con la moto. Yo le contesto no. A esas horas no me gusta que me hablen. Claro que tendré cuidado. Siempre tengo cuidado. Todo el cuidado que puedo.

2010

Aunque me pongo la alarma del móvil a las 6:45, estoy despierto desde las 5:50. Intento dormirme otra vez. Creo que lo consigo, calculo que treinta minutos más, no tengo referencias porque le quité la pila al reloj del comedor y no oigo las horas.
No está mal del todo, para ser el primer día. Suena en el móvil Give Me Shelter de los Rolling. Me levanto. Lo apago. Se me cae al suelo. Me cago en la puta. Fuera hay bastante niebla. Me ducho, me visto. Mi mujer murmura: ten cuidado. Yo le contesto: joder. Y pienso en la película "Atrapado en el tiempo", estamos en el puto día de la marmota. A esas horas no me gusta que me hablen. Claro que tendré cuidado. Siempre tengo cuidado. Todo el cuidado que puedo.

En el camino, nada digno de mención, excepto una pata (hembra de pato) intentando cruzar la autopista. Corto gas, la pata titubea y retrocede, pero no doy un euro por ella.

Llego al trabajo. En la plaza han montado un tinglado para un festival de bailes regionales. No sé por qué me sorprendo. Entro en mi oficina. Peleo un rato con el aparato de aire acondicionado hasta conseguir que funcione. No hay mucho correo, pero la jefa llegó ayer nerviosita. Me tomo doble dosis de trankimazin. Los cabrones de mis compañeros me han robado mi agua mineral. Bebo del grifo del aseo para tragar los comprimidos. El pelota me ofrece una de sus botellas, que guardaba en la nevera comunitaria. La acepto y le doy las gracias. Sí, soy un cerdo.

El trankimazín, el agua, el aire y comprobar que el móvil no muestra señales de la caída (es nuevo, lo estrené el martes) me dan un respiro. Pero me parece que no me van a dar cuartelillo en mi primer día.

lunes, 23 de agosto de 2010

Dignam

Hojeo las noticias, una cualquiera: Salgado y Blanco anuncian 500 millones de euros adicionales para inversiones. Rumí ha puesto en marcha también una reforma tranquila de la Administración, discreta, para hacerla más eficaz, más accesible, más fácil para tramitar cualquier cosa. Estamos en otro siglo y tenemos que dar ese salto. Visto lo visto, lo único que se me ocurre es la gloriosa frase del Staff Sergeant Dignam-Mark Wahlberg (lo siento, no sé cómo traducirlo, no es sargento primero ni sargento mayor) en Infiltrados: puede que sí, puede que no. Puede que te den por el culo.

Tengo la impresión de haber escrito esto (lo de Dignam) antes, pero no lo encuentro en ningún post de este blog. Así que ahí queda, repetido al menos en mi cabeza.

Post. Esa es una cuestión que dejo para otro rato.


Paso por delante del chalet de un antiguo compañero de facultad. Recuerdo un trabajo que expuso en clase, trataba de las inversiones en futuros, derivados, opciones y concentrado de zumo de naranja congelado. Yo no entendí nada. Luego se dedicó a la banca privada, y parece que recomendó a sus clientes comprar fondos estructurados. Dicen que él mismo invirtió su patrimonio en esos fondos. Se arruinaron todos. Por lo visto, él tampoco había entendido nada: "En la mayoría de los bancos, la rentabilidad se verá afectada en 2008, porque sus clientes optan por dinero en efectivo o en semiefectivo [¿semiefectivo?], pero será de poca duración. Estructuralmente no hay cambios. Los márgenes comenzarán a estabilizarse a mediados del 2009". Pero supongo que conducirá un Audi Q7, un Mercedes ML320 o un Volvo XC90. Que menos que un VW Touareg.

En el 2012 la crisis acabará oficialmente en España. Pero el Estado se colapsará y arrastrará en su caída a las familias y a las PYMES, que no podrán soportar las dificultades para acceder al crédito, los aumentos de impuestos indirectos, la reducción del gasto público y la disminución de los salarios: la caída de la demanda interna, la pescadilla que se muerde la cola, etcétera. Quizá entonces se produzca la ¿esperada? bajada de los precios de la vivienda, pero dará igual: nadie comprará. Bueno, sí. Los de siempre.

Tranquilidad, no soy buen adivino, nunca he acertado. No soy un gurú. Así que probablemente todo irá de puta madre y en el 2013 nadaremos en piscinas llenas de Moët Chandon y nos limpiaremos el culo con billetes de 500.

Leo también un artículo en el que recuerdan unas palabras de Stephen Hawking: si en 200 años no tenemos tecnología para viajar a otros planetas y colonizarlos, la raza humana se extinguirá. Todo porque depredamos los recursos naturales como nadie. ¿Nos extendemos por las galaxias o mejor las dejamos tranquilas?

sábado, 21 de agosto de 2010

Complemento

1. El otro día lloré al final de Toy Story 3. Mal vamos.

2. Complemento. ¿Es la primera vez que? tengo la impresión de que soy un complemento, un accesorio. Bolso y zapatos a juego, gafas de sol, portafolios, pitillera, estilográfica, reloj... o en plan Barbie: la casita, el new beetle descapotable, el caballo Tawny, Ken. Esto debo pensarlo un tiempo. Lo guardo como borrador.

3. Hace frío. Fresco no: frío. Tengo la piel de gallina. Y creo que el corazón también.

4. El otro día estaba pensando en no obsesionarme con la cosa de escribir a menos que tuviera algo que contar (y ganas) y decidí que si se me ocurre algo medianamente interesante, con publicarlo en el blog bastará. Y hoy leo:

Nunca tuvo claro en qué momento de su vida había asumido el que no llegaría a nada, pero sí supo que el aceptarlo le había liberado de muchas cosas: sueños, anhelos, ambiciones... Las pesadas cargas de los deseos incumplidos se hicieron más ligeras y pudo afrontar con soltura los pequeños placeres de la vida. Naturalmente entre estos no figuraba el escribir ningún tipo de relato pero el paso de los años, la merma de sus facultades físicas y la suave y constante tendencia hacia la soledad le habían allanado el camino. Se enfrentaba, pues, al reto de la narración animado más por el interés de descubrir el posible goce de la recreación que por motivos vocacionales o, lo que aún sería más impensable, por ansias de triunfo y trascendencia: el mundo estaba ya tan suficientemente lleno de idiotas autosatisfechos que incrementar su número sería una vulgaridad, incluso para quien no aspiraba a nada. Ángel S. Harguindey. El País, 20 de agosto de 2010.

5. Alguien escribe: tienes clara una cosa, y es que la persona que quieres ser baila tango de puta madre. Y aquí la sencilla genialidad: busca una academia para aprenderlo. Mola. Yo pienso que la persona que quiero ser no vive en un piso con tabiques de cartón-yeso. Por no entrar en cuestiones trascedentes, como sabiamente evita el tanguero. Así que esto no tiene nada que ver con una cita que creo que es de Fichte: el primer acto de la moralidad suprema consiste en apoderarse del propio destino y no querer ser otra cosa que aquello que yo y sólo yo, puedo ser. Lo que yo y sólo yo, debo ser. No querer más que aquello que realmente se quiere. En esto consiste la máxima genialidad, esto es, el señorío inmediato del genio. Y, por el contrario, querer ser algo distinto para lo que estamos destinados, aunque en apariencia sea algo grande, es la máxima inmoralidad. Ni con ésta. No sé si estoy aclarando algo. Bla-bla-bla.

6. Parece que Forges este agosto no se ha tomado vacaciones, como creo que ha hecho otros años.


7. Cada vez me gusta menos estar borracho. Ya no es una sensación que me resulte demasiado agradable. Me apetece más el estupor. La estupefacción, a falta de otra cosa mejor.

8. Se me ocurrió el otro día explicarle a mi hermana el por qué de mis inclinaciones políticas (no llegan a ser ideas) y me di cuenta algo tarde de que estaba cometiendo un grave error. Forma parte de "lo que no puede ser dicho". Y aquí debo detenerme.

9. (2+3+5+7) me colocan en una situación bastante incómoda. Hay una ilusión rondando mi cabeza desde hace unas semanas. Una ilusión que ya conozco y que intenta sobreponerse a la verdadera realidad, sin conseguirlo. Como mucho llega a ser una realidad paralela, pero mi corazón de gallina no es capaz de bombear la sangre espesa que exige vivir en dos realidades paralelas. Se cansa y abandona y vuelve al origen, que será también el final. Es jodido conocer tan pronto el final.

10. Supongo que esto no se entiende. Quizá por eso mi escritura no funcione como un bisturí eléctrico.

domingo, 15 de agosto de 2010

Carnivore, ECHELON or whatever

Varias cosas. La primera: publicar entradas largas en un blog no suele ser buena idea: la gente se aburre. Escribiré esta en el procesador de textos y veré si la publico de golpe, en fascículos o por capítulos.

La segunda. Creo que alguna vez he reconocido que me gusta leer ¡Hola! en vacaciones. Veo a Eugenia exhibiéndose, como el verano pasado, como el antepasado, con el mismo pareo y las mismas pulseras y la misma indumentaria hippie. Cayetano y Eva González navegan su amor por el Mediterráneo. Iker Casillas y Sara Carbonero, en no-sé-dónde. También la Duquesa de Alba y el funcionario del INSS. La Bruni y Sarkozy. Todos se muestran muy cómplices. Cómplice: ¿1. Que manifiesta o siente solidaridad o camaradería o 2. Participante o asociado en crimen o culpa imputable a dos o más personas? Creo que para la vigésimo cuarta edición del DRAE (la vigésimo tercera ya está muy adelantada) incluirán una nueva acepción: pareja que se mira a los ojos con intensidad ante la prensa gráfica (con la  intensidad de un torero, o de una duquesa, o del capitán de la selección nacional de fútbol, o de un funcionario del INSS).

Todo sucede como en Atrapado en el tiempo, pero más deprisa. El ritmo de repetición de los acontecimientos se está acelerando. George Clooney en el Lago Como, ¡¡¡OTRA VEZ!!!

Como dice Maruja Torres, disculpen que no me levante: dos episodios de The Unit en La Sexta. Es posible que deje esto para mañana.

Fin del intermedio.

Tercer asunto: determinadas palabras hacen que me cortocircuite. Leo que Obama ha felicitado personalmente a los productores de la serie de TV Mad Men, que algunas series de TV son "cool". Y Obama es, "cool", claro. Obama. Lo estoy viendo, moviendose de esa manera tan "cool", como si su meteorismo oliera a jazmín. Me viene a la cabeza la palabra esnob. Busco en Google "Obama snob" y aparece esta foto:
 

Sí. Su culo huele a flores, y él lo sabe. Esto es políticamente incorrecto, y yo lo sé. Dicen que son los que no entienden su planteamiento político los que le llaman snob. Es una excepción a eso que decía Harry el Sucio sobre las opiniones, que son como los culos, que cada uno tiene el suyo y que piensa que el de los demás apesta. El culo de Obama no apesta. Y su cara es de filántropo, qué cojones. Por eso le han dado el Premio Nobel de la Paz. Para ser honesto, creo que no lo merezco. OK.

Bah, es todo puta envidia. Lo que pasa es que me gustaría ser tan "cool" como Obama. Ser "cool" es lo mejor. No ser "cool" es como estar muerto. Mandar a Michelle a Marbella y quedarme de rodríguez unos días, y luego recibirla en la Casa Blanca con una barbacoa de marisco. ¿A que es ideal?

Todo por una mierda de artículo sobre las series de culto de TV.

Pienso en los miembros del comité de expertos de la OMS que al mismo tiempo trabajaban para Glaxo Smith Kline, Novartis, Roche, Baxter, GSK y Sanofi Pasteur, que indujeron el desarrollo de vacunas y  la distribución de antivirales contra el H1N1. A partir del 29 de noviembre de 2009 la OMS dejó de computar los casos de gripe A. Hace 4 días se declaró el fin de la pandemia. El golpe de estado de Guadalupe Limón. Qué inocencia. Algún día fabricarán un virus realmente peligroso. O quizá ya lo han hecho.

viernes, 13 de agosto de 2010

Engaño

-Sinceramente, ¿piensas alguna vez en arrojarte por la ventana?
-Sí, claro.
-¿Mucho?
-Con frecuencia.
-¿Y qué te lo impide?
-No es que quiera morir, sino que quiero vivir... vivir mejor. Quiero que la vida sea mejor, y por eso comprendo que es mejor que siga viviendo algún tiempo más.


Philip Roth. Engaño.

J&B

He terminado de leer El príncipe negro, de Iris Murdoch. Estas cosas uno las ha pensado, pero no se ha atrevido a decirlas y menos a escribirlas, principalmente porque no sabía cómo hacerlo, o si de  algunas de éllas era posible hablar. Afortunadamente, una vez más, alguien ya lo había hecho antes, y por supuesto mucho mejor de lo que uno sería capaz. Este hábito de utilizar las palabras de otros para explicar cualquier cosa empieza a parecer pereza pedante. Cito:
La simple tontería puede resultar atractiva en una mujer. Yo, claro, me sentí atraído.

***

Acogemos las catástrofes de nuestros amigos con un placer que realmente no excluye la amistad. Ello obedece en parte, aunque no del todo, a que nos complace sentirnos calificados de auxiliadores. La catástrofe inesperada e incongruente resulta especialmente estimulante.

***

El soltero suele suponer ingenuamente que todos los matrimonios son felices a menos que demuestren lo contrario.

***

No somos jóvenes y no somos tontos. No habrá ningún lío, salvo el que Arnold pueda causar. Pero ha nacido un nuevo mundo que es tuyo y es mío. Siempre habrá un lugar donde podremos estar juntos. Necesito amor, necesito amar a más personas, te necesito a ti para amarte. Desde luego que quiero que correspondas a mi amor, pero incluso eso es menos importante, y lo que hagamos no tiene la mayor importancia. El mero hecho de cogerte la mano es maravilloso y hace que la sangre me hierva otra vez. Al fin suceden cosas, estoy evolucionando, cambiando, piensa en todo lo sucedido desde ayer... He estado muerta durante años y sintiéndome desgraciada y muy encerrada en mí misma. Creí que a él iba a serle fiel hasta la muerte, y claro que lo seré y que le amo, de eso no cabe duda, pero al amarle me parecía estar dentro de una caja, y ahora estoy fuera de ella. ¿Sabes lo que creo?, pues que de manera accidental hemos dado con la clave de la perfecta felicidad. De todos modos, sospecho que no se puede ser feliz hasta haber rebasado los cuarenta. No habrá drama, ya lo verás. Nada cambiará, excepto las cosas profundas. Seré siempre la esposa de Arnold. Y tú puedes escribir tu libro y estar solo y todo lo que quieras. Pero ambos tendremos un recurso, nos tendremos mutuamente, será un vínculo eterno, como un voto religioso, eso nos salvará, si me dejas que te ame.

***

Quizá no sea muy galante yacer vestido, con los zapatos puestos, junto a una mujer desnuda y jadeante [...]. Me parecía estar fuera, viéndome como un cuadro, un hombre maduro vestido con un traje oscuro y una corbata azul, tendido junto a una señora sonrosada, desnuda, con forma de pera.
-Bradley, desnúdate.

***

Fue interesante para mí comprobar que deseaba besar a Rachel, que deseaba, después de un intervalo considerable, besar a una determinada mujer. Eso era parte de mi emoción ante la idea de desempeñar un papel nuevo. Sin embargo, al besarla, no abrigaba la menor intención de ir más lejos. Lo que sucedió después no fue más que un embrollo involuntario. Claro está que no me desentendí de él, y hasta supuse que podía tener graves consecuencias. Como efectivamente las tuvo.

***

Hay dos mujeres, una a la que amo y otra a la que no puedo abandonar. Por supuesto que quiero a Rachel. Pero desgraciadamente, se da el caso de que llegamos a cansarnos de alguien. Nuestro matrimonio es un hecho, pero está muy desgastado, exhausto, temo que el espíritu lo haya abandonado para siempre. Esto lo veo ahora con toda claridad. No existe ya un vínculo profundo y estimulante. Hace tiempo que el amor verdadero lo busco en otra parte, y mi afecto por Rachel se ha hecho algo tan habitual que casi parece fingido. Sin embargo, seguiré con ella, seguiré con las dos, porque debo hacerlo, dejar a una de ellas sería algo así como morir, de modo que será como lo que debe ser, y eso está claro. Y si ello significa tener dos domicilios, pues significa tener dos domicilios. No seré el primer hombre que lo hace [...]. Sé que, en el plano afectivo, puedo conservarlas a ambas. (¿Por qué hemos de pensar que sólo puede distribuirse una limitada cantidad de amor?) La primera fase será la más difícil. Me refiero a ponerlo en marcha. Después, el hábito aplacará los ánimos. Las tendré a las dos y les daré amor. Ya sé que esta forma de hablar te escandaliza. (En realidad, no es difícil escandalizarte.) Pero, créeme, esto es algo que veo con gran claridad y pureza, no se trata de nada "romántico" o "sucio". Y no creo que sea sencillo, pero es necesario.

***

Entonces la tomé firmemente por los hombros y la besé con cuidado en los labios. Hay momentos de paraíso que valen un milenio en el infierno, o así puede parecérnoslo, sólo que no siempre se es plenamente consciente de ello en el momento en cuestión. Yo era plenamente consciente. Sabía que aunque a aquello le siguiera la destrucción del mundo, habría valido la pena. Me había imaginado besando a Julian, pero no había prefigurado esa concentrada intensidad de puro gozo, esa repentina presión candente y arrebatada de los labios sobre los labios, de un ser sobre otro ser.

***

Cuando las personas te necesitan, hay que andarse con mucha prudencia, y no tuve la suficiente. Me temo que esa es una de las injusticias que a veces cometen las personas casadas. Ofrecen a la gente su comprensión, o andan buscando comprensión, y luego corren a casa a contárselo todo al otro.

domingo, 8 de agosto de 2010

El puto bar del pueblo

Me levanto pronto. Un café rápido, casco, guantes y me voy al bar del pueblo a "almorzar" (el que sea de la zona de Valencia ya sabe de qué hablo. El que no, que pregunte). Pido un bocadillo pequeño de blanco y negro (vale lo del paréntesis anterior) y una caña. La camarera aparece con un tercio. Le pido un quinto, y me dice que "vale". Luego me trae una ensalada que no he pedido y un montón de "cacaus". Llega el bocadillo. La morcilla es algo peleona. Acabo con ella en 15 minutos, pero resiste por ahí abajo, en mis tripas, durante unas cuantas horas.

Vuelve la camarera.

-¿Café?
-No. Cóbrate, por favor.
-Sis euros.
-[¡¿Cojones?!]

Pago. Es más barato almorzar en la Plaza de la Virgen, junto a la Catedral del Cap i Casal, zona turística durante todo el año, que en el puto bar del pueblo donde sólo hay una mesa con unos parroquianos que se traen el bocadillo de casa (la camarera les riñe: "teníu que fer més gasto, no més em demaneu un poal de cacaus" [tenéis que hacer más gasto, sólo me pedís un pozal de cacahuetes]; pasan de ella, claro. Y hacen bien.

Queda mucho por aprender.

Ayer le mandé un e-mail a Gustavo Cuervo, comentándole algunas cosas de su libro Sin fronteras. Me ha contestado hoy mismo y de forma muy cariñosa. Algo parecido me pasó con Pedro Pardo, que me agradeció de una manera que no me esperaba (por excesiva) las observaciones que hice a su Ruta 24. Me quito el sombrero. Los escritores a quienes leo y que contestan a los correos que les envío me resultan doblemente interesantes: por sus libros y por la delicada educación con la que tratan a sus lectores.

jueves, 5 de agosto de 2010

Los viajes de Júpiter

Es curioso como un día puede empezar bien y acabar mal, o viceversa. El pronóstico de hoy anunciaba borrasca; sin embargo, he disfrutado ocupándome de mis hijos. He tenido la sensación de que están aprendiendo a ser felices. Y después de un día caluroso y húmedo, ahora estoy en la terraza, suena el ruido del mar, queda un dedo de whisky en el vaso y por fin sopla aire fresco. Sería perfecto seguir con este humor mañana por la mañana, acercarme con la moto al bar del pueblo y desayunar como un agricultor: bocadillo de embutido, cerveza y café.

He terminado Los viajes de Júpiter. No sé muy bien de dónde supe de este libro por primera vez. El caso es que me lo encontré de cara en el escaparate de una librería especializada en viajes y me lo llevé. Desde entonces lo he tenido junto a la cama, pero algo atragantado. Empezaba a leer, y la televisión y los orfidales ganaban la partida. Lo mismo me pasaba con La política como profesión (o La política como vocación, según traductores). En tres días he podido acabar los dos libros, y he de decir que los he disfrutado. Conclusión: no tele, no orfidal. No job?

De La política como profesión dije algo ayer. Toca hoy hablar del libro de Ted Simon. Al principio me pareció algo simplón. Pero creo que me equivoqué (la tele y los orfidales, [¿el trabajo?] supongo). Es un libro de un viaje, un viaje en moto de cuatro años. En la contraportada: «"Este libro ha sido mi inspiración" Ewan McGregor en The Long Way Round». Dentro del libro hay una especie de flyer en el que dice:


¡¡ATENCIÓN!!
A causa de este libro hombres y mujeres han abandonado sus trabajos para tomar la carretera. Durante 30 años ha cambiado muchas vidas.
Podría cambiar la tuya.

Bueno, hay que tener en cuenta esto, y que para los que estamos en esas situaciones, conseguir los permisos necesarios para un viaje de cinco días puede ser una tarea complicada; cuatro años rodando sería fantástico. Y no es un reproche: ponte en el otro lado. No sé muy bien cómo decir lo que quiero decir, así que lo dejo aquí.

Simplemente voy a copiar unos cuantos párrafos que me han llamado la atención. Están cogidos de aquí y de allá, no siguen ningún orden lógico ni pretenden llegar a ninguna conclusión, como me parece que tampoco fuera la intención de Ted Simon.

Cuando finalmente visité Disneylandia, entendí que la última meta, la lógica conclusión de Los Angeles, era convertirse en otra creación de Disney. Es decir, construir un «ambiente de diversión» totalmente ficticio y controlado en el que la vida sólo sea un largo e ininterrumpido paseo. [...] Después de un tiempo, dejé de quejarme de Los Angeles y empecé a disfrutar hasta que me resultó difícil recordar por qué había sido tan cascarrabias.

En Puttalam [India], un pueblo tamil de la costa occidental, esta visión negativa de la vida toca fondo. Mientras doy un paseo por la orilla de la laguna, todo lo que veo parece hundido en la degradación. Veo un cachorro merodeando por un puesto de pescado. Está tan consumido por los gusanos que no es más que un cráneo con patitas de cerilla; veo una playa que apesta de tanta basura, y hay unos cuervos picoteándola. Uno de los cuervos parece que está muy débil y tiene unas alas escuálidas. No puede alcanzar la comida y apoya los veces una pata en el lomo de otro pájaro, en actitud de súplica. Nunca pensé que un cuervo me pudiera partir el corazón. Los pájaros sanos levantan el vuelo, dejando que el enfermo se las apañe solo avanzando a trompicones hacia la basura. Después veo, entre toda esta inmundicia, plásticos y neumáticos destrozados, un perro acurrucado, lamiendo algo. Me mira con ojos rojos y tristes. Es una perra con las ubres hinchadas entre cuyas patas delanteras tiene el cuerpo de su cachorro muerto, panza arriba sobre la basura y bañado en sangre.

El instrumento vital del cambio es el desapego, y viajar solo es en sí mismo una inmensa ventaja. En el momento de un cambio, los dos aspectos de una persona coexisten simultáneamente; como una oruga que se convierte en mariposa, tienes la imagen de lo que eras y de lo que estás a punto de ser, pero quienes te conocen bien sólo pueden verte como eras. No quieren reconocer el cambio. Por medio de sus acciones, intentan reconducirte a tus actitudes primigenias.

Sería inútil intentar convertirse en dios entre tus amigos y parientes, tan inútil como el hombre que quisiera transformarse en un héroe a los ojos de su criado. Me resultaba estremecedor darme cuenta de que las cualidades afectivas más valoradas entre las personas, como la lealtad, la constancia y el afecto, son las que casi siempre impiden el cambio. Evidentemente están diseñadas para compensarle a uno de la mortalidad. Los antiguos dioses nunca quisieron saber nada de esas virtudes.

En la mitología hindú los dioses mantenían lazos más estrechos con los humanos que los dioses griegos [...]. El ejemplo más conocido es el de Krishna, que se convirtió en el auriga de Arjuna. Lo condujo a la batalla y lo alentó con unas palabras que ahora se conocen como el Bhagavad-Gita.

Arjuna, por supuesto, luchaba del lado del bien, en contra del mal, pero muchos hombres buenos se habían comprometido con el bando equivocado. Arjuna sufría por tener que matar a sus parientes y amigos, y se había desalentado al pensar que, quizá, no era muy correcto hacer eso. Lo que Krishna le dijo fue que su misión principal era permanecer fiel a lo que era, un guerrero, y no permitir que los apegos sentimentales hacia su familia lo encadenaran en la no acción. Hay una brutalidad elemental en este consejo que me pareció tan escalofriante como cruel.

Un inciso: a mí no me pareció cruel; me recordó mucho las frases de Weber, en particular el párrafo que empieza con eso de «si ha de ser fiel a su verdadera vocación [...], el auténtico funcionario no debe hacer política, sino limitarse a administrar, sobre todo imparcialmente». Además, Weber cita expresamente la conversación entre Krishna y Arjuna en La política como profesión. Pero bueno, tampoco se trata de convertir al funcionario profesional en un mito literario, y menos ahora. Sigo con el copiado.

-¿Por qué hace este viaje? -me preguntó el profesor.
-Es un viaje de descubrimiento -respondí, cansado de dar otras respuestas más prolijas.
-Pero, ¿qué quiere descubrir? -insistió.
-Quiero descubrir por qué lo hago.

Sueño a menudo que voy en la Triumph, conduciendo sobre la tierra dura y roja de un gran bosque, bajo una espesa bóveda de un verde frondoso y limpio que se extiende hasta el infinito. Y pienso: tal vez este sea un bosque donde, a veces, los hombres puedan todavía jugar a ser dioses.

Son 764 páginas de libro, espero no haber jodido los derechos de copyright. Interfolio anuncia, en breve, la publicación del siguiente libro de Ted Simon, Los sueños de Júpiter. Compensemos el copiado (manual) con publicidad gratuita.

Tengo pendinete hablar de Martin Eden, que fascinó a Lullu. Acabé la novela, cosa que no pudo ser con Doctor Pasavento. Pero hay algunas cuestiones que necesito aclarar. Lullu, ¿estás?