miércoles, 6 de enero de 2010

La siesta más larga de mi vida

Acabo de despertarme de la siesta. Sí, cuando empiezo a redactar este post son las 21:52 del 6 de enero de 2010, hora del reloj de mi PC. Digamos que estoy despierto desde hace 30 minutos, siempre tardo más o menos ese tiempo en chequear el sistema: tacto, oído, vista, olfato. El gusto tarda bastante en estar operativo, así que inicio la rutina de movimiento sin comprobar que distingo correctamente lo amargo de lo dulce.

La rutina de movimiento requiere un previo test de razonamiento emocional: me pregunto "¿por qué he de levantarme?". La respuesta suele ser siempre la misma: "porque tengo que ir al trabajo". Hoy no, hoy no tengo que ir al trabajo, el test de razonamiento emocional normalmente lo ejecuto sólo por las mañanas los días laborables, sin embargo después de esta siesta (la siesta más larga de mi vida) ha sido necesario. La respuesta que he recibido a la pregunta "¿por qué he de levantarme?" ha sido confusa. Realmente, no había ninguna razón. Nada que hacer, quizá cenar algo, pero no tenía hambre. A lo mejor orinar, pero podría haber aguantado unas horas más. La verdad es que me ha despertado el ruido de la tele en el comedor, la familia estaba viendo el fútbol o jugando al FIFA 08 en la PS2. El caso es que vean el fútbol o jueguen al FIFA 08, los comentarios que salen de las bocas de la familia y de los altavoces de la tele suenan exactamente igual.

Me he preguntado si la familia se había dado cuenta de que había dormido la siesta más larga de mi vida, y que quizá podía estar preocupada por si hubiese caído enfermo o entrado en estado catatónico. Así que más o menos he encontrado alguna razón para levantarme y he seguido con la rutina de movimiento: tobillos, rodillas, caderas, manos codos, hombros. Todo correcto. Me apoyo en mi costado izquierdo y me levanto de lado. Siempre lo hago así, nunca usando los abdominales, desde que hace muchos años me rajaron el vientre de arriba a abajo para ver qué tenía dentro (no se preocupen ustedes, no era un alien; simplemente un apéndice perforado que no fueron capaces de diagnosticar hasta que lo vieron con sus propios ojos; recuerdo a un hombre joven con pijama verde diciendo "prepara el quirófano 2 para una laparotomía en blanco").

Me he sentado delante del ordenador, y la familia ha decidido meterse en la cama. Lo que estaba haciendo delante de la tele era ver el Valencia-Depor, parece que el Depor ganaba. Me paso la vida cruzándome con la gente, cuando yo voy ellos vienen o al revés.

Empecé a dormir la siesta el día 27 de diciembre de 2009. He soñado que a pesar de que no había pedido nada a Papá Noel ni a los Reyes Magos, se empeñaban en regalarme una camisa a cuadros y unos pantalones con trocitos de cuero cosidos. En mi sueño pienso que a los Reyes y a Papá Noel les gustan mucho las camisas rojas a cuadros, son las segundas que me traen. A mí no me entusiasman demasiado, pero me las pongo. Los pantalones con trocitos de cuero cosidos sí que no. Los dejo debajo del árbol para que se los lleven. Además, he soñado que tengo que comprarme un traje negro, aunque aún no sé por qué. No necesito unos pantalones con trocitos de cuero cosidos, necesito un traje negro.

También he soñado que tenía una casa cerca del mar, con una chimenea y una bodega donde guardaba vinos de uva moscatel de un dulzor insoportable y morcillas en aceite, y que los sábados iba al mercado y compraba lo que encontraba más barato, sardinas, cangrejos, quizá una cola de rape si acababa de cobrar la pensión. He soñado que luego llamaba por teléfono a mis amigos y les invitaba a comer, nos emborrachábamos moderadamente y criticábamos a los políticos, a los funcionarios de la Seguridad Social o a la directiva del Valencia, según ideologías. Nunca nos enfadábamos y alguno se dormía en el sofá y le dejábamos tranquilo.

He soñado más cosas, pero cuando me ha despertado el ruido del fútbol no se me ha ocurrido apuntarlas y las he olvidado.

7 comentarios:

mcpatata dijo...

"criticábamos a los políticos, a los funcionarios de la Seguridad Social o a la directiva del Valencia, según ideologías. Nunca nos enfadábamos y alguno se dormía en el sofá y le dejábamos tranquilo"

Me pinta igual de paradiasiaco que de cuasi imposible. Pero sin duda, paradisiaco

Borde dijo...

No era más que un sueño.

mcpatata dijo...

Esta claro.

ordago13 dijo...

Quiero una siesta de esas

chose dijo...

Y tan larga!

Llevas desde el día 6 durmiendo!

:)

Anónimo dijo...

Aprendi mucho

Borde dijo...

¿De qué?