domingo, 28 de febrero de 2010

MC's


[...] los Ángeles del Infierno empezamos a montar Harley-Davidson principalmente porque, a diferencia de hoy, no teníamos mucho donde elegir. En 1957, la cosa era o montar una Harley o arreglárnoslas con una Triumph o una BSA. Ya habían dejado de fabricar las Indian. para los Ángeles del Infierno siempre ha sido importante montar motos fabricadas en América. En términos de pura manufactura, a mi personalmente no me gustan las Harley. Las monto porque estoy en el club y ésa es la imagen, pero, si pudiera, consideraría seriamente montar una Honda ST1100 o una BMW. Realmente perdimos el barco al no cambiar a los modelos japoneses cuando empezaron a construir motos más grandes. Yo suelo decir: "Que le den por el culo a Harley-Davidson. Puedes comprarte una ST1100 y la hija de puta hará 180 kilómetros por hora todo el día desde el momento de salir de fábrica". Los más recientes "cohetes de arroz" pueden enviar 140 caballos a la rueda trasera, y pueden hacer fácilmente 300 kilómetros por hora nada más sacarlas de la caja. Aunque probablemente ahora ya es demasiado tarde para cambiar, habría sido una buena movida, porque las motos japonesas hoy día son mucho más baratas y están mejor construidas. Sin embargo, no tienen tanta personalidad.

Ralph Sonny Barger con Keith y Kent Zimmerman, Ángel del Infierno. La vida y andanzas de "Sonny" Barger y el Club de Motos "Los Ángeles del Infierno", Madrid 2003, pags. 65-66.

2 comentarios:

Lobo dijo...

Es de lo poco en lo que podríamos decir coincido con el Sr. Barger, "Sin embargo, no tienen tanta personalidad".

Sin embargo, no es más que un punto de vista completamente personal.

Borde dijo...

Después de comprarme la Ducati, me di cuenta de lo bien construida que está la Sportster del 2004; y que conste que la italiana no me ha dado ningún problema. Pero que no me cuenten historias de que el embrague de una Harley es duro: pura mantequilla al lado del embrague en seco de una GT1000, y eso que lleva mando hidraúlico; la precisión del cambio de marchas, la autonomía (en monstruoso depósito de la Ducati sólo admite 15 litros, y consume bastante más que la Harley)... y la sensación que transmite la correa es única, el mantenimiento nulo, olvídate de engrasar cada 500 km. Qué te voy a decir que no sepas ya, yo de mecánica sé lo que aprendí cambiándole la bujia a una vieja vespa hace más de 25 años.

Barger cuenta que él consigue sacar de su Harley 25 o 30 HP más (supongo que ese trabajo puede incluso incluir aumento de cilindrada), y a lo que se refiere es a que una moto japonesa o alemana ofrece, de fábrica, la misma o más potencia que la que él consigue después de mucha "manipulación". Aunque intuyo que ese trabajo forma parte de la diversión. Lamentablemente es algo para lo que no tengo espacio, ni tiempo, ni idea. Y me da terror apretar una tuerca de más o de menos, desmontar algo y que luego me sobren piezas... ojalá pudiera comprar un hierro viejo y restaurarlo poco a poco, sin miedo a estropearlo, construirme una flat-tracker, por ejemplo.

Por supuesto que no tienen tanta personalidad. Para mí la transmisión por cadena me resulta demasiado fría, aunque veo muchísimas preparaciones de Harleys en la que la incorporan. Y los dos cilindros subiendo y bajando casi al mismo tiempo, ese potato-potato del motor a bajas revoluciones, es único.

Tengo que probar una BMW, no sé cómo será el tacto del cardan, pero me temo que me defraudará.

Se me ha metido en la cabeza hacerme con una trail, la culpa la tiene esto.

Mi mujer está rezando para que se me pase.