domingo, 30 de mayo de 2010

La soldada y el soldado

Cuando Tácito explica el motín del ejército del Rin tras la muerte de Augusto, en el 14 d.C., describe a los amotinados quejándose por su reducido salario, del que se deducían cargas para la ropa, el equipo y las tiendas.

Adrian Goldsworthy. El ejército romano.

En las ciudades el pago a los soldados puntual y efectivo era fundamental. Pero en cambio era una cuestión que, en la práctica, se cumplía mal, desajustada e impuntualmente, y eran estos sueldos la primera partida de la que se echaba mano en caso de falta de caudales en la Caja Real.

Allan J. Kuethe y otros. Soldados del rey: el Ejército Borbónico en America Colonial en vísperas de la Independencia.

viernes, 28 de mayo de 2010

Suicidio, rebelión, "vivir a tope"

"¿Qué debemos hacer ante tal libertad y frente a la aparente falta de fundamentos de nuestros valores? ¿Deberíamos quizás aceptar el sinsentido de nuestra existencia y dedicarnos a sobrevivir hasta nuestra miserable muerte? Esto no es una solución, sino un abandono. El suicidio es mejor (por lo menos nos da control sobre nuestra muerte y nos permite abandonar este mundo con dignidad). La rebelión es otra opción, [...], pero la rebelión sin dirección no tiene ningún sentido. [...] Deberíamos dar un corte de mangas al frío e indiferente universo y vivir nuestras vidas a tope de todas maneras. Sartre, como Nietzsche antes que él, propone que tomemos la vida por el cuello y creemos sentido en nuestras vidas, y para hacerlo sugiere que lo realicemos a través de actos de libertad. De este modo, viviremos una auténtica vida al usar nuestra libertad para crear sentido en ella. [...] Sé creativo, sé atrevido. Defiende aquello en lo que crees aún a sabiendas de que, en última instancia, no tiene fundamentos más firmes que los creados por los propios seres humanos."

Craig Bourne. Pensamiento y motocicleta.


No me convence. Sobre todo la última parte. Demasiado happy. (Editado 29-5-2010, 11:35)

martes, 25 de mayo de 2010

Cinco etapas

I

 

II


III


IV


V,


 ó V y VI. Monasterio de Guadalupe y Alberca de Záncara


(Editado 2-6-2010).

lunes, 24 de mayo de 2010

BRMC

Hace mucho, mucho tiempo...

Hace algunos años, 6 exactamente, cogí la moto y bajé hacia Almería. Solamente hice una noche allí. Fue mi primer viaje en moto durmiendo fuera de casa. Procuré evitar las autovías, y recuerdo la cochambre que rodeaba la carretera que tomé desde la Vega Baja hasta Cartagena. En ese punto empezaba el desierto, y lo bueno que tenía el desierto aquel es que no había polígonos industriales. Había algunos invernaderos, para la fresa supongo, lagos de plástico que brillaban al sol de Poniente.

Llegué casi de noche al hostal donde pensaba parar. Esta molido, el embrague de la Sportster me parecía duro, ahora sé que los hay más duros, incluso los que llevan mando hidráulico, los embragues en seco de los motores grandes de Ducati. Me había dado un calambre en el antebrazo izquierdo, no podía apretar la maneta, fue entrando en una curva, frené como pude y me salí de la calzada, la moto se caló o corté el encendido, no recuerdo. Había perdido la costumbre, hacía 7 años que había vendido la Zephyr.

El caso es que la ida fue bastante caótica, pero estaba de buen humor. Y aunque el recorrido de vuelta fue mejor -elegí bien la ruta, alguna carretera de montaña, algún tramo de autovía, y rectas desiertas por Jaén y Albacete- tenía mucho ruido en el cerebro. Recuerdo una bajada, era por la mañana y la montaña tapaba el sol, en teoría tenía que haberla disfrutado, sin tráfico, buen tiempo, buena temperatura. Pero mi cabeza se empeñaba en que pensara en otras cosas. Tenía miedo. Qué hago yo aquí. Recuerdo que un poco más tarde, saliendo de Almería me topé con una furgoneta Volkswagen, una Camper bastante destartalada. Paró a repostar, yo tenía la curiosidad de saber quien iba dentro y paré también. Conducía una mujer joven, rubia, con aspecto de holandesa o alemana, delgada, alta, muy guapa. A su lado, en una sillita, un niño rubio también, no tendría más de año y medio. Nadie más. Ella me miró y me sonrió. Yo no supe que hacer, aún estaba de mal rollo, así que ni siquiera le devolví la sonrisa. Hice como que no me había dado cuenta, subí en la moto y continué el viaje. Me metí en Jaén y en Albacete y a medida que el día avanzaba fui relajándome y disfrutando más del paisaje.

Pero no he podido olvidarme de esa mujer en 6 años. Me pregunto qué hacía, a dónde iba, por qué sola con su hijo. Me gustaría volvérmela a encontrar. Aunque ahora el niño tendrá 7 u 8 años, y ella no será tan joven, y a lo mejor yo ya no provocaré sonrisas.

domingo, 23 de mayo de 2010

Dos tiempos

Photobucket

"Thinking about it, the brilliance of the two-stroke can't easily be summed up in a few words"

El futuro

"¿Dónde está mi jodida mochila cohete? ¿Dónde está mi coche volador? Lo estáis pensando ahora mismo. ¿Dónde están mis vacaciones en la Luna? ¿Dónde está mi amante robot? ¿Dónde está el futuro que nos prometieron? ¿Quién ha estafado mi nave espacial y mi pistola láser? Dejad de buscar lo que no existe. Vivís en el futuro y no lo sabéis. No hace tanto tiempo, una carta o una foto tardaba meses en cruzar el mundo. Hoy, en cuestión de segundos podéis contarle a la gente dónde estáis y qué veis, y da igual donde se encuentren ellos. El futuro ha llegado a hurtadillas, se filtra en las pequeñas cosas de cada día. Quieres tu mochila cohete, pero ni te acuerdas de tus teléfonos. ¿Naciste con ellos? No. Sois criaturas de ciencia ficción. Todos y cada uno de vosotros. El futuro no está en camino. Nadie os debe una mierda. El puto día que estáis esperando jamás llegará."

Warren Ellis en boca de su Doktor Sleepless. Visto aquí.

Lo siento, me encuentro incapaz de escribir algo original. Estoy algo mareado con todo el ruido que hay por ahí fuera.

Citas

"La inmortalidad es dejar un mundo mejor para nuestros hijos".

Daniel Estulin.

"Trabajo cada día para construir un mundo peor".

Borde Pérez.

Análisis (7)

No recuerdo el PIN. No lo recuerdo. Sé que empieza por 1, hay un 0 y un 8. 1080: Se ha detectado que el número de identificación y/o el número secreto personal (PIN 1) introducidos no son correctos. 1008: Se ha detectado que el número de identificación y/o el número secreto personal (PIN 1) introducidos no son correctos. Joder, si sólo ha sido una mala noche. Hace dos días entré a consultar el saldo del banco, el número PIN lo tenía memorizado, llevo más de 7 años utilizándolo, no lo he apuntado en ningún sitio, de hecho no tengo ningún PIN ni ninguna contraseña escritos en ninguna parte, joder. ¿Cómo se llama esa mujer de la que estuvimos hablando ayer y no me acordaba de su nombre? Creo que empiezo a tener algo de pánico. No me acuerdo de ningún PIN, no me acuerdo de mi número de teléfono, no recuerdo el día de los cumpleaños de mis hijos.

De repente, como cuando el ordenador se cuelga y lo único que puede hacerse es apagarlo y volverlo a encender, mi cerebro decide resetearse. Veo el arranque de la BIOS, memory testing, detecting IDE drives, verifying  DMI Pool Data, arranca el sistema operativo, GRUB loading, please wait... boot from (hd0,0) ext3, starting up... ya estoy delante del escritorio. Sí, ahí está el PIN, esa mujer se llamaba Ana Cervera, tenía que acordarme de la marca de leche, la mala leche que tiene, pero no ha hecho falta, mi número de teléfono, repaso los compleaños de toda la familia, OK. Todo vuelve a estar en orden.

Creo que 2.80Ghz y 512MB de RAM no han sido suficientes para procesar algo esta noche. Pregunté el otro día en 4 o 5 tiendas de informática del barrio y ya no venden módulos DDR-266 ni DDR-300, que son los que soporta mi placa base. Me dicen que es muy antigua.

Quizá deba trocear el cálculo y resolverlo por partes.

sábado, 22 de mayo de 2010

Sin palomas

«Hay que estar más atento a las metáforas. El primer recorte presupuestario afectó, hace dos meses, a las palomas mensajeras. Previo informe del Estado Mayor Conjunto, el Gobierno aprobó en Consejo de Ministros el desmantelamiento del Servicio Colombófilo Militar, creado en 1879. Según el acuerdo, "la utilización de las palomas mensajeras como medio de transmisión ha dejado de tener interés para la defensa nacional". La medida afectó a 300 palomas y a cinco mandos militares. Los jefes humanos fueron recolocados, pero las maravillosas aves perdieron su condición de empleadas del sector público y tendrán que buscarse la vida en la competición deportiva, lo que no deja de ser, además de otra metáfora, el principio de un futuro incierto, a menos que tengan suerte de volar al mercado asiático, donde las apuestas por las carreras colombófilas mueven un pastón. Varias de estas palomas habían sido condecoradas y la última hazaña fue el vuelo protagonizado por una de ellas, en el 2006, de las Chafarinas a Madrid en solo 24 horas. Digan lo que digan, esa paloma, privatizada, no llegaría antes ni de coña. Ignoro la cuantía del ahorro que supone prescindir de estas volátiles tan cualificadas, pero es una pena que un Estado como el español tenga que renunciar a sus palomas mensajeras. Al contrario, las veo más necesarias que nunca. El principal problema de España sigue siendo el de la comunicación, que no aparece en las encuestas, pero está debidamente enunciado en el salmo bíblico 135: oculos habent et non videbunt; aures habent et non audient. Hay más herramientas que nunca para crear espacios de empatía allí donde hay enconamiento, pero de qué sirven los sofisticados cacharros cuando los ojos no quieren ver ni los oídos oír. Vivimos un periodo de cetrería política y hay que superar el pensamiento ingenuo de que los sacrificios sociales sacian a los neo-halcones. El país se ha quedado sin palomas y yo sin metáforas».

Manuel Rivas. El País, 22 de mayo de 2010

jueves, 20 de mayo de 2010

La profecía del Maestro

Al fin y al cabo, los problemas que tienen que afrontar los funcionarios en el ejercicio de su gestión no le resultan transparentes a nadie. Su rendimiento no podr podrá ser jamás entendido y apreciado, ni se acabará nunca con el vano despotricar contra “San Burocracio”, que ha venido a ocupar el lugar de una crítica constructiva.

Max Weber, 1918

miércoles, 19 de mayo de 2010

Rueda


Ver mapa más grande

Max Weber

1. No se puede ser al mismo tiempo hombre de acción y hombre de estudio, sin atentar contra la dignidad de una y otra profesión, sin faltar a la vocación de ambas. Pero pueden adoptarse actitudes políticas fuera de la Universidad, y la posesión del saber objetivo, aunque no indispensable, es ciertamente favorable para una acción razonable.

2. El político debe tener: amor apasionado por su causa; ética de su responsabilidad; mesura en sus actuaciones.
 
Max Weber

lunes, 17 de mayo de 2010

Contramanillar (por acabar con la paranoia del domingo)

Decíamos ayer:

No sé si en las curvas la rueda trasera derrapa sutilmente e inconscientemente aplicamos la técnica del contramanillar. He leído en otro sitio que precisamente es el contramanillar lo que hace que se incline la moto. Pero mi experiencia no me permite conocer qué es lo que hace que la moto vaya como un tren sobre la vía, sin que yo, aparentemente, haga otra cosa más que mirar al frente. No sé cómo cambio de un carril a otro. Simplemente lo pienso y lo hago.

Hoy, con la Sportster, que me lo consiente todo, me he metido en la autopista saliendo hacia Castellón, y en plena línea recta he girado levemente el manillar a la derecha. Y la moto se inclina a la izquierda. Y al revés, claro. O sea, que el contramanillar existe, no es una corrección automática a un derrapaje sutil. Necesito más curvas, pues, he de reconocer que me cuesta. He leído en el Manual de pilotaje de motocicleta que el contramanillar es más eficaz cuando el tren delantero va menos cargado. En la Harley la distribución de pesos es diferente a la Ducati, y normalmente, cuando entras en una curva cerrada la frenada te hace apoyarte más en el manillar, eso puede que influyera en el comportamiento de la moto ayer.

En cualquier caso, no me resulta fácil. Debería haberlo aprendido siendo más joven. Pero bueno, ya tengo algo con lo que entretenerme (y espero no acabar en un bancal).

Análisis (5)

domingo, 16 de mayo de 2010

Ruta 24

Esta vez no he salido a buscar viaductos. Me he levantado pronto, el sol estaba fuera y no tenía nada que hacer. Así que he sacado el integral, he montado la visera negra, me he puesto las Alpinestars y he cogido las llaves de la ducatona. La noche antes había hojeado la guía de Pedro Pardo, España en moto, concretamente la Ruta 24: Un remoto rincón de la Comunidad Valenciana. Conozco la zona más o menos, he ido a perderme con la Harley varias veces por el Maestrazgo castellonense, pero nunca había llegado hasta Sant Joan de Penyagolosa. Gasolina y comprobación de presión de neumáticos, OK.

La idea era practicar la técnica del contramanillar. La explica José González Tortosa en su Manual de pilotaje de motocicleta. Para el que le interese, está colgado en la columna de la derecha, sección Documentos. Dice así: 

«Es la técnica por excelencia para la tumbada, a partir de los 25 Km/h. Con velocidades inferiores, la moto gira hacia donde se tuerce el manillar. La explicación física de este, aparentemente contradictorio comportamiento -se tuerce el manillar en sentido contrario al que se quiere girar- está en el efecto giroscópico de la rueda.

El contramanillar consiste en empujar, hacia delante (no hacia abajo), el puño del manillar que cae hacia el interior de la curva, es decir, del lado hacia el que se quiere tumbar. Es una presión suave, que no requiere ningún esfuerzo y que provoca una respuesta de la moto, rápida y eficaz. En realidad no se observa que el manillar se tuerza, pero la moto si lo nota enseguida.

El contramanillar se aplica en el momento en que se quiere iniciar la tumbada. Se deja de empujar el puño en cuanto la moto alcance la inclinación deseada para realizar el giro y se mantiene, en ese punto, durante todo el tiempo de paso por curva, en que se necesite ese grado de tumbada. Si la curva se cierra más y precisamos más tumbada en mitad del giro, solo hay que empujar el puño de nuevo, aún más hacia delante, para conseguirlo.

Cuando se ve la trayectoria de salida de la curva, basta con ir quitando el contramanillar que se ha puesto, para que la moto se vaya levantando de la tumbada, conforme se acelera para salir del giro. En realidad no hay que hacer ningún esfuerzo, en sentido inverso, para quitar el contramanillar. Basta con aflojar la presión que se está manteniendo sobre el puño, para que la moto se vaya  recuperando de la tumbada.

Solo a velocidades muy altas, cuesta algo de más esfuerzo el contramanillar. En esta circunstancia, se puede ayudar al “empuje” del puño, “tirando” del contrario.

El contramanillar es una técnica sutil, para la que se requiere sensibilidad, ya que basta una leve presión sobre el puño, para que la moto responda con rapidez. Por otro lado, cuanto más libre esté el tren anterior de cargas, con más facilidad responde. Ambas cosas nos llevan a la clave para aplicarlo: Hay que evitar el apoyo excesivo del peso corporal sobre el manillar, a la hora de frenar, antes de iniciar la tumbada, como ya comenté en el capítulo de la ʺFrenadaʺ. Será muy difícil tener sutileza al aplicar el contramanillar si, como consecuencia de una frenada enérgica, estamos intentando contener el traslado de nuestra masa corporal, apoyándonos con fuerza sobre los dos puños del manillar».


Hacía por lo menos dos semanas que no tocaba la Ducati, así que al principio iba un poco incómodo, pero en unos minutos me he hecho a ella. He pasado algo de frío, nunca me acuerdo de que en 100 kilómetros subo desde el nivel del mar hasta más de 1000 metros de altitud, al norte y en el interior.

Cuando he entrado en zona de curvas, he empezado con el contramanillar. Y la verdad es que no sé qué decir. Lo he intentado varias veces, he llegado a pensar que lo he aprendido, pero no estoy seguro ni de que efectivamene lo haya aprendido ni de que se adapte a mi estilo de conducción. ¿Cuál es mi estilo de conducción? Pues como dijo alguien en algún sitio de internet, el "porompompero". Estilo que soy incapaz de describir pero con el que llevo 17 años montando en moto con sólo dos caídas en parado (por subnormal, como se pudo leer aquí).

La cuestión es que no sé cuantos kilómetros tendría que practicar para que la maniobra fuera algo tan habitual y rutinario como apretar el embrague o cambiar de marcha (como propone José González Tortosa), pero la realidad es que en cada curva tengo que pensar en tirar y empujar en el sentido contrario al giro, algo que me parece poco natural (salvo cuando derrapa la rueda trasera, ahí es lo único que cabe además de ser un acto reflejo). Así que he decidido dejar de preocuparme por el tema y seguir con mi "porompompero", que tan bien me ha ido en lo que llevo de vida. Me resulta algo desconcertante leer que el contramanillar sólo funciona a partir de 25 km/h: cuando tomo una curva de 45º en una carretera de montaña no puedo estar mirando el velocímetro o dudando si voy lo suficientemente rápido para usar o no usar el contramanillar. Más o menos a mitad de la salida lo he dejado estar, pero he anotado algunas observaciones: cuando creo que aplico el contramanillar (digo creo, porque no estoy seguro de hacerlo bien), la trayectoria es mucho más recta, es decir, tiende hacia el interior de la curva; me da la sensación de la moto no va por donde yo quiero que vaya, sino que busca el camino más corto entre dos puntos. Es cierto que permite rectificar a mitad de trazada con relativa facilidad, y eso es algo a tener en cuenta. También he intentado identificar qué músculos del cuerpo muevo para cambiar de carril en la autovía, o cómo tomo una curva amplia a alta velocidad. Y no he sido capaz de hacerlo. No sé si en las curvas la rueda trasera derrapa sutilmente e inconscientemente aplicamos la técnica del contramanillar. He leído en otro sitio que precisamente es el contramanillar lo que hace que se incline la moto. Pero mi experiencia no me permite conocer qué es lo que hace que la moto vaya como un tren sobre la vía, sin que yo, aparentemente, haga otra cosa más que mirar al frente. No sé cómo cambio de un carril a otro. Simplemente lo pienso y lo hago.

Haré la tumbada por instinto. Mi cerebro no encuentra natural el contramanillar "forzado" como maniobra estándar. Sí es natural utilizar los frenos delanteros o traseros dependiendo de si estoy entrando en curva o no, o de si va más cargado en tren delantero que el trasero, sí es natural coordinar las dos manos y los dos pies para hacer una frenada apurada, embragando, bajando marchas y frenando delante y detrás aplicando la presión correcta en cada eje. Pero con el contramanillar no hay manera. Suspendido.


He estado mirando este vídeo (NO SOY YO), hay una cámara montada en el tanque y se observa el semimanillar izquierdo y el depósito del líquido de los frenos delanteros. No he podido apreciar un patrón en la trazada de las curvas; en unos casos parece que se gira el manillar levemente en un sentido o en otro, sin tener mucho que ver con la dirección que se sigue. Generalmente parece que la tija no se mueve.

Releo lo de arriba. Joder. El caso es que no me convence no controlar la técnica y quedarme con el "porompompero". Empiezo a obsesionarme. Parece que no lo he dejado estar. Espero no acabar en un bancal.

Comento también algunas cuestiones de la ruta recomendada por Pedro Pardo. La primera: hay que estar muy atentos para coger la CV-170 desde la CV-16. Lo indica en el mismo cruce, no antes. La CV-170 hasta Atzeneta del Maestrat es una carretera bien asfaltada, ancha, con algunas rectas largas, que permiten abrir el gas a gusto, para terminar con un tramo algo virado y muy divertido. Después de Atzeneta Pedro Pardo opta por tomar la CV-169 en lugar de seguir por la CV-170 hasta Vistabella. La CV-169 es, casi toda, una carretera estrecha, virada, bacheada y sin pintar. Transcurre por una zona bastante arbolada, por lo que es difícil prever lo que hay detrás de la siguiente curva. Vas circulando muy cerca, cerquísima de unos guardarrailes de los peores, de los montados en perfiles de acero con forma de H. Me he encontrado de frente con algún 4x4 también afiliado al grupo "porompompero", ocupando todo el ancho de la calzada. Personalmente, lo único que merece la pena de esta alternativa es un tramo poco transitado y casi recto antes de incorporarse nuevamente a la CV-170, que anima a acelerar. Se encuentra en medio de un sabinar bastante impresionante: árboles compactos, más o menos de la estatura de un hombre, más o menos con la misma silueta que un hombre, separados unos de otros por una distancia de entre 15 y 20 metros. Da la sensación de que una muchedumbre diseminada por la falda de la montaña te está mirando. Pero no te encantes contemplando los arboles centenarios: al final de la recta hay un cambio de rasante y detrás una curva cerrada a derechas. Frenada con todo lo que tengo a mano, que afortunadamente es bastante en la Ducati, lo que llega a bloquear la rueda trasera, sin consecuencias (aparte del desgaste de la goma). Luego se vuelve a la CV-170, que en el kilómetro 33, aproximadamente, deja de ser una carretera bien asfaltada y ancha para convertirse en un auténtico tormento. Así hasta llegar a Vistabella, donde el firme vuelve a estar otra vez en condiciones. Pero a unos pocos cientos de metros debemos desviarnos para tomar la carretera que nos lleva a Sant Joan, y otra vez firme bacheado y roto. Muy roto, heladas y camiones para trabajos forestales. Ojo: peligro de llantazos.

Creo que no vale la pena la CV-169, es mejor seguir todo el trayecto por la CV-170. Pero a lo mejor si montara en una trail mi opinión sería otra.


El caso es que me he metido entre pecho y espalda unos 400 kilómetros parando sólo para repostar y para dar media vuelta en Sant Joan. Me he cruzado con bastantes motos, de todo tipo, naked, deportivas, trail, un megascooter. Todos por la CV-170 (en la CV-169 no me he encontrado con nadie sobre dos ruedas). Todos saludando en V; buen ambiente, creo que estábamos todos contentos, el día era magnífico.

Una curiosidad: la CV-16 atraviesa el meridiano de Greenwich. Produce una extraña sensación estar a la misma hora, minuto y segundo solar que en un barrio de Londres. Ya sé que es una línea imaginaria, que no paso de oriente a occidente ni nada por el estilo (¿o sí?) pero siempre lo relaciono con la Royal Society of London y con unos señores con levita y sombrero de copa, mientras yo voy con mi casco ya bastante sucio por culpa de los insectos que se han cruzado en mi camino. Aunque supongo que los insectos y los insectófilos y los motoristófobos tendrán otra opinión de este asunto, y seré yo el que se ha cruzado en el camino de los insectos.

Otra curiosidad: la gasolinera de Vistabella estaba cerrada "por comunión. Disculpen las molestias". Los domingos de mayo, en carreteras terciarias hay que introducir esta variable en el cálculo de repostajes para no quedarse seco. Y a las 14:00 cerraba la de Atzeneta. Por 10 minutos llegué a tiempo.

Último comentario: Pedro Pardo dice que en el recorrido tiene curvas "que casi nunca llegan a ser dramáticas". No sé qué entenderá este hombre por curvas dramáticas, pero las había de 180º, bacheadas, sin visibilidad, estrechas y en pendiente. Todo junto, quiero decir.

Creo que ésta es la entrada más extraña que he escrito en este blog en mucho tiempo.

(Editado 17-05-2010).

viernes, 14 de mayo de 2010

Análisis (4)

«No se debe llamar suicida solamente a aquel que se quita la vida de verdad. Entre éstos hay muchos que sólo son suicidas por azar, a los que no les pertenece necesariamente el suicidio. Entre los hombres sin personalidad, sin sello marcado, sin fuerte destino, entre los hombres adocenados y de rebaño hay muchos que perecen por suicidio, sin pertenecer por eso en toda su característica al tipo de los suicidas; en tanto que, por otra parte, de aquellos que por su naturaleza deben contarse entre los suicidas, muchos, quizás la mayoría, no ponen nunca su mano sobre sí en la realidad. El “suicida” —y Harry era uno— no es absolutamente preciso que esté en una relación especialmente violenta con la muerte; esto puede darse también sin ser suicida. Pero es peculiar del suicida sentir su yo, lo mismo da con razón que sin ella, como un germen especialmente peligroso, incierto y comprometido, que se considera siempre muy expuesto y en peligro, como si estuviera sobre el pico estrechísimo de una roca, donde un pequeño empuje externo o una ligera debilidad interior bastarían para precipitarlo en el vacío. Esta clase de hombres se caracteriza en la trayectoria de su destino, porque el suicidio es para ellos el modo más probable de morir, al menos según su propia idea. Este temperamento, que casi siempre se manifiesta ya en la primera juventud y no abandona a estos hombres durante toda su vida, no presupone de ninguna manera una fuerza vital especialmente debilitada; por el contrario, entre los “suicidas” se hallan naturalezas extraordinariamente duras, ambiciosas y hasta audaces. Pero así como hay naturalezas que a la menor indisposición propenden a la fiebre, así estas naturalezas, que llamamos “suicidas”, y que son siempre muy delicadas y sensibles, propenden, a la más pequeña conmoción, a entregarse intensamente a la idea del suicidio. Si tuviéramos una ciencia con el valor y la fuerza de responsabilidad para ocuparse del hombre y no solamente de los mecanismos de los fenómenos vitales, si tuviésemos algo como lo que debiera ser una antropología, algo así como una psicología, serían conocidas estas realidades por todo el mundo. Lo que hemos dicho aquí acerca de los suicidas se refiere todo, naturalmente, sólo a la superficie, es psicología; esto es, un pedazo de física. Metafísicamente considerada, la cuestión es de otro modo y mucho más clara, pues en este sentido los “suicidas” se nos ofrecen como los atacados del sentimiento de la individualidad, como aquellas almas para las cuales ya no son fin de su vida sus propias perfección y evoluciones, sino su disolución, tomando a la madre, a Dios, al todo. De estas naturalezas hay muchísimas perfectamente incapaces de cometer jamás el suicidio real, porque han reconocido profundamente su pecado. Para nosotros son, sin embargo, suicidas, pues ven la redención en la muerte, no en la vida; están dispuestas a eliminarse y entregarse, a extinguirse y volver al principio».

Hermann Hesse. El lobo estepario.

miércoles, 12 de mayo de 2010

El Gobierno ha decidido

El Gobierno ha adoptado un compromiso de acelerar, de anticipar, la reducción inicialmente prevista, asumiendo un recorte adicional sobre el inicialmente previsto por valor equivalente a medio punto del PIB este mismo año -algo más de cinco mil millones de euros- y de otro punto adicional en 2011, por importe de diez mil millones de euros.

Es un esfuerzo considerable: significa pasar, en tan sólo dos años, de un déficit del 11,2 a otro del 6 por 100 del Producto Interior Bruto; significa reducir, en tan sólo dos años, 5,2 puntos de déficit y significa cumplir, en tan sólo dos años, dos terceras de nuestro compromiso para cuatro años.

Señorías: esta decisión, lo reitero, la tomamos en el marco del compromiso conjunto de los países de la Unión para estabilizar los mercados, abaratar la deuda y garantizar su pago, y, en definitiva, restablecer la confianza en el euro y las expectativas económicas en nuestra zona económica.

No es fácil para el Gobierno aprobar las nuevas medidas que les voy a anunciar y la dificultad no se aminora por el hecho de que estemos convencidos de su necesidad. No aprobamos un nuevo Plan; mantenemos el esfuerzo de austeridad que aprobamos en el mes de enero. Nuestro objetivo no ha variado: sigue siendo situar a la economía española en 2013 con un 3 por 100 de déficit en relación con su Producto Interior Bruto; pero a este objetivo ahora se incorpora otro, no menos necesario en el momento presente: el de contribuir con nuestra estabilidad financiera a la estabilidad financiera de la zona euro. Necesitamos hacerlo para proseguir con la recuperación y para lograrlo hay que acelerar la reducción del déficit.

Esto implica recortes adicionales en ámbitos ya objeto de reducción y en otros nuevos cuya incidencia social es evidente.

Vamos a pedir un mayor esfuerzo a todos; en primer lugar, a la sociedad española, a los ciudadanos, y también a las administraciones públicas. Un esfuerzo nacional, colectivo, y también procurar que sea equitativo y justificado: justificado por su distribución y por el fin que perseguimos con él.

Por todo ello, el Gobierno ha decidido:
  • Reducir las retribuciones de personal del sector público en un 5 por 100 de media a partir de junio de 2010 y congelarlas en 2011. Los miembros del Gobierno y los demás altos cargos tendrán una reducción superior al último tramo de la escala que se establezca para los empleados públicos.
  • Suspender para 2011 la revalorización de las pensiones, excluyendo las no contributivas y las pensiones mínimas.
  • Eliminar el régimen transitorio para la jubilación parcial previsto en la Ley 40/2007.
  • Eliminar la prestación por nacimiento de 2.500 euros a partir del 1 de enero de 2011.
  • Reducir los gastos en farmacia mediante una revisión del precio de los medicamentos excluidos del sistema de precios de referencia y mediante la adecuación del número de unidades de los envases de los medicamentos a la duración estandarizada de los tratamientos, así como la dispensación de medicamentos en unidosis.
  • Suprimir, para los nuevos solicitantes, la retroactividad del pago de prestaciones por dependencia al día de presentación de la solicitud, estableciéndose, paralelamente, un plazo máximo de resolución de seis meses, cuyo incumplimiento llevará aparejada retroactividad desde esa fecha.
  • Se dispone, asimismo, una reducción entre 2010 y 2011 de seiscientos millones de euros en la Ayuda Oficial al Desarrollo.
  • Se prevé una reducción de 6.045 millones de euros entre 2010 y 2011 en la inversión pública estatal.
  • Se prevé un ahorro adicional de 1.200 millones de euros por parte de las Comunidades Autónomas y las Entidades Locales.
El Consejo de Ministros aprobará la próxima semana un Real Decreto Ley recogiendo estas medidas para su entrada en vigor de inmediato. Paralelamente, el Consejo de Ministros examinará el techo de gasto para los Presupuestos Generales del Estado para 2011 y el Plan de Austeridad 2011-2013, que incorporará las consecuencias de estas decisiones que he mencionado.

Actualización: esto sí que es mierda presupuestaria de la buena.

Análisis (2)

viernes, 7 de mayo de 2010

Para Lobo (4)

«La moto es la única máquina que encara la distancia, la hace propia y la convierte en imán. La distancia nos vuelve locos, nos atrae y enerva [...]. Como la vida misma: procuramos alargarla hasta su indefectible final».

Pedro Pardo

lunes, 3 de mayo de 2010

El suelo no es el límite

Hace tiempo que no cojo la Harley. Quiero ver una E-330 que no sé si comprar o no. El vendedor esta a unos kilómetros de Valencia. Le llamo, le digo que voy para allá y me subo a la moto. Es un mecánico de coches, un tipo encantador, habla lo justo y sin embargo da la sensación de que le gusta conversar, creo que nos entendemos enseguida. Hemos quedado en su casa para ver la cámara. El piso huele a limpio, está todo impecable. Me presenta a su mujer que después de saludar se retira discretamente. Veo la máquina, está perfecta, como la casa. Si tenía alguna duda, ahora ya no. Pero resulta que es posible que alguien se me haya adelantado. Mala suerte, en tal caso. Me despido de Francisco (así se llama el vendedor), subo a mi Harley y tomo el camino de vuelta. He de pasar por El Corte Inglés para comprar los pañuelos que quería mi padre por su santo (40x40, algodón egipcio, pespunte cosido a mano). Los encuentro, los pago, curioseo un poco por aquí y por allá y salgo. Me pongo el casco. Y en eso un tipo con dos muletas se me acerca.

-Perdona, ¿eso es la Harley?
-Sí, es una Harley.
-¿Dónde está la casa?

Se refiere al concesionario oficial. Se lo explico. Empieza a preguntarme cosas sobre la moto, me dice que está harto del coche, que no sabe dónde aparcarlo. Me parece todo un poco extraño. House va en moto, pero sólo lleva un bastón. Este cojo necesita dos muletas. No lo veo en una Harley. Pero no seré yo quien le quite la idea de la cabeza. Una de las cosas que le explico es que pesan mucho.  Quiere saber si "hay" Harleys, entiendo que se refiere a si "hay a la venta". Le digo que sí, pero le aclaro (no sé por qué) que la mía es de las más pequeñas. Se sorprende. No me gusta el cojo. A pesar de que parece educado, tiene algo raro, la conversación es absurda. Al final, me despido, subo y le doy al botón de arranque. Ante la mirada del cojo, intento hacer una salida con brío. Así que meto primera, giro el manillar a la izquierda, acelero, suelto el embrague... y me voy al suelo. Con tanta charla incómoda y con las prisas por marcharme me había olvidado de quitar el candado del freno. Le explico: "por eso te decía que pesan mucho". Se acerca un peatón y me ayuda a levantar la moto. Afortunadamente ha caído hacia la izquierda, el lado "bueno" para caerse con una Sportster, donde no están los escapes ni el filtro del aire (estoy pensando que los circuitos americanos ovalados son siempre a izquierdas, será por eso lo de los escapes y el filtro), y aparentemente no ha sufrido ni un arañazo, sólo se ha torcido un poco el retrovisor. Lo coloco bien, ya lo apretaré en casa con una llave inglesa. Yo tampoco me he hecho daño en el cuerpo... pero mi alma sigue en el suelo. Me acuerdo de Delibes y de La hoja roja; estos despistes me hacen pensar que ya no soy el chavalín de hace quince años, que no estoy alerta, que no tengo memoria, que he de tener cuidado, que debería hacer ejercicio con el cuerpo y con la mente, ya no funcionan como antes... Doy gracias a que este aviso ha venido casi en parado, doy gracias a que no ha pasado nada (luego bajaré al garaje con una linterna a inspeccionar la moto, es alucinante que no tenga ni un rasguño, pero no me sorprende, hace años me pasó algo parecido y sólo se torció un poco la maneta del freno, y eso que cayó hacia la derecha, el lado malo, parece que están diseñadas para que las estriberas y manillar paren los golpes), digo, doy gracias a que ha sido una simple amonestación sin más consecuencias, pero me doy cuenta de que el día de hoy ha marcado un antes y un después, ya no más exhibiciones, por primera vez en años se me ocurre quitar los Screamin' Eagle y montar las colas de serie... quizá debería dejar de vestirme en Zara y empezar a hacerlo en Cortefiel, en realidad nunca he comprado en Zara y sí alguna vez en Cortefiel, pero me viene a la cabeza el  Manifiesto Ñ.

Estoy jodido.

Y al final no pude quedarme con la E-330. ¿Alguien sabe de alguna en buen estado y a buen precio?