lunes, 3 de mayo de 2010

El suelo no es el límite

Hace tiempo que no cojo la Harley. Quiero ver una E-330 que no sé si comprar o no. El vendedor esta a unos kilómetros de Valencia. Le llamo, le digo que voy para allá y me subo a la moto. Es un mecánico de coches, un tipo encantador, habla lo justo y sin embargo da la sensación de que le gusta conversar, creo que nos entendemos enseguida. Hemos quedado en su casa para ver la cámara. El piso huele a limpio, está todo impecable. Me presenta a su mujer que después de saludar se retira discretamente. Veo la máquina, está perfecta, como la casa. Si tenía alguna duda, ahora ya no. Pero resulta que es posible que alguien se me haya adelantado. Mala suerte, en tal caso. Me despido de Francisco (así se llama el vendedor), subo a mi Harley y tomo el camino de vuelta. He de pasar por El Corte Inglés para comprar los pañuelos que quería mi padre por su santo (40x40, algodón egipcio, pespunte cosido a mano). Los encuentro, los pago, curioseo un poco por aquí y por allá y salgo. Me pongo el casco. Y en eso un tipo con dos muletas se me acerca.

-Perdona, ¿eso es la Harley?
-Sí, es una Harley.
-¿Dónde está la casa?

Se refiere al concesionario oficial. Se lo explico. Empieza a preguntarme cosas sobre la moto, me dice que está harto del coche, que no sabe dónde aparcarlo. Me parece todo un poco extraño. House va en moto, pero sólo lleva un bastón. Este cojo necesita dos muletas. No lo veo en una Harley. Pero no seré yo quien le quite la idea de la cabeza. Una de las cosas que le explico es que pesan mucho.  Quiere saber si "hay" Harleys, entiendo que se refiere a si "hay a la venta". Le digo que sí, pero le aclaro (no sé por qué) que la mía es de las más pequeñas. Se sorprende. No me gusta el cojo. A pesar de que parece educado, tiene algo raro, la conversación es absurda. Al final, me despido, subo y le doy al botón de arranque. Ante la mirada del cojo, intento hacer una salida con brío. Así que meto primera, giro el manillar a la izquierda, acelero, suelto el embrague... y me voy al suelo. Con tanta charla incómoda y con las prisas por marcharme me había olvidado de quitar el candado del freno. Le explico: "por eso te decía que pesan mucho". Se acerca un peatón y me ayuda a levantar la moto. Afortunadamente ha caído hacia la izquierda, el lado "bueno" para caerse con una Sportster, donde no están los escapes ni el filtro del aire (estoy pensando que los circuitos americanos ovalados son siempre a izquierdas, será por eso lo de los escapes y el filtro), y aparentemente no ha sufrido ni un arañazo, sólo se ha torcido un poco el retrovisor. Lo coloco bien, ya lo apretaré en casa con una llave inglesa. Yo tampoco me he hecho daño en el cuerpo... pero mi alma sigue en el suelo. Me acuerdo de Delibes y de La hoja roja; estos despistes me hacen pensar que ya no soy el chavalín de hace quince años, que no estoy alerta, que no tengo memoria, que he de tener cuidado, que debería hacer ejercicio con el cuerpo y con la mente, ya no funcionan como antes... Doy gracias a que este aviso ha venido casi en parado, doy gracias a que no ha pasado nada (luego bajaré al garaje con una linterna a inspeccionar la moto, es alucinante que no tenga ni un rasguño, pero no me sorprende, hace años me pasó algo parecido y sólo se torció un poco la maneta del freno, y eso que cayó hacia la derecha, el lado malo, parece que están diseñadas para que las estriberas y manillar paren los golpes), digo, doy gracias a que ha sido una simple amonestación sin más consecuencias, pero me doy cuenta de que el día de hoy ha marcado un antes y un después, ya no más exhibiciones, por primera vez en años se me ocurre quitar los Screamin' Eagle y montar las colas de serie... quizá debería dejar de vestirme en Zara y empezar a hacerlo en Cortefiel, en realidad nunca he comprado en Zara y sí alguna vez en Cortefiel, pero me viene a la cabeza el  Manifiesto Ñ.

Estoy jodido.

Y al final no pude quedarme con la E-330. ¿Alguien sabe de alguna en buen estado y a buen precio?

9 comentarios:

Borde dijo...

No he quitado los Screamin' Eagle. No me entra en la cabeza. Pero no puedo evitar acordarme de esto.

Lobo dijo...

Menos mal que lo has aclarado en los comentarios ... Quitar las colas del aguilucho, que desatino!!!! :-)

Por lo demás ... tranquilo amigo mío, eso pasa a todo el mundo ... Joder, si duele pero ... son "heridillas" de guerra de la motocicleta, forman parte de su historia, muestran que se ha usuado no sólo para sacarle brillo. Mis motocicletas están llenas de secretas (y no tanto) cicatrices más o menos visibles. Al principio era un dolor, una gran mierda, una tremenda bosta y luego, como las de mi cuerpo, son recuerdos, no muy buenos, de acuerdo, pero a fin de cuentas recuerdos que me hacen sentir que estoy vivo y en el caso de la moto, que se monta ...

En lo de la Olympus poco puedo ayudarle. En mis viajes no da más que para una pequeña compacta, de las mejorcitas, eso si ... (Panasonic TZ10 con GPS y todo, óptica Leyca. Un primor en pequeñito):-), que utilizo en modo automático el 99,9 periodo de su tiempo de uso ... :-)

P.D.: Por un momento me asusté con lo de las compras en Zara ... Cortefiel, todo un clásico del precio medio ... Robert Max, sólo para los algo más selectos ... ya no para mi ... abandoné el traje. Soy de los que piensa que para ir de traje como Dios manda hay que tener mucho dinero para no parecer a los clásicos consultores jovencitos cortados (todos por el mismo patrón), y tener unos cuantos trajes (más de cinco) que merezcan la pena. Pero esto es otra historia que casi ni viene a cuento.

P.D.2: Déjà vu: "Me acuerdo de Delibes y de La hoja roja; estos despistes me hacen pensar que ya no soy el chavalín de hace quince años, que no estoy alerta, que no tengo memoria, que he de tener cuidado, que debería hacer ejercicio con el cuerpo y con la mente, ya no funcionan como antes... "
Eso, a veces, me consume pero intento no darle demasiada importancia y considerar que es un hecho natural con el paso de los años ... Siga rodando con precaución y si algún día se anima, ya sabe ...

Borde dijo...

Algún día hablaremos de ropa y de trapos.

theuc dijo...

Todo eso de lo que hablas es ley de Murphy. Tiene que ver con el karma y mierdas así.

Borde dijo...

Nunca había pensado en Murphy como una manifestación del karma. Joder, no haces más que romperme los esquemas, cualquier día me encontraré mirando una obra y diciéndole al operario del martillo neumático que la cañería se ha roto por culpa del mal karma de Murphy.

theuc dijo...

Eso mismo pero gritado desde una Harley, mucho mejor ;)

Borde dijo...

Curioso esto. Blogger cuenta un comentario menos de los que realmente hay.

perogrullo dijo...

Añado yo, pues, un comentario más para elevar la cuenta. Sólo decirle que sigo por aquí, leyéndole.

Borde dijo...

Parece que tu último comentario ha arreglado el contador de Blogger. Y lo que realmente quería decir (que igual ya lo has leído, me pasé un rato quitando y poniendo el mismo comentario) era lo siguiente:

Y si a continuación arranco y caigo dentro de la zanja, sublime.