sábado, 30 de octubre de 2010

Berlin Beyond the Bunker


Vandivert, LIFE reported, "found almost every famous building [in Berlin] a shambles. In the center of town GIs could walk for blocks and see no living thing, hear nothing but the stillness of death, smell nothing but the stench of death." Above: A never-before-published aerial view of bombed-out buildings and wrecked gasworks in and around the Schöneberg section of Berlin. Between August 1940 and March 1945, American, RAF, and Soviet bombers launched more than 350 air strikes on Berlin; tens of thousands of civilians were killed, and countless buildings -- apartment buildings, government offices, military installations -- were obliterated.

sábado, 23 de octubre de 2010

Wittgenstein y las chicas

Rush Rhees le planteó a Wittgenstein el problema al que se enfrentaba un hombre que había llegado a la conclusión de que bien debía dejar a su esposa o bien abandonar su trabajo sobre la investigación del cáncer:

«De acuerdo -dijo Wittgenstein- discutámoslo. La actitud de este hombre variará según las circunstancias. Supongamos que soy amigo suyo, y le digo: “Mira, has sacado a esta chica de su hogar, y ahora, ¡por Dios!, tienes que seguir con ella”. A esto se le podría denominar tomar una postura ética. Él podría contestar: “Pero, ¿qué hay de la humanidad que sufre? ¿Cómo puedo abandonar ahora mi investigación?” Al decir esto, se lo está poniendo fácil. Con todo, él quiere seguir en este trabajo (puedo haberle recordado que hay otros que pueden seguir, si él abandona). Y puede sentirse tentado a considerar de forma relativamente sencilla las consecuencias de su decisión para con su mujer: “Probablemente, no será fatal para ella. Lo superará, quizá se volverá a casar”, y así sucesivamente. Por otro lado, podría ser de otra manera. Podría ocurrir que la amara profundamente y aun así todavía podría pensar que, incluso en el caso de dejar su trabajo, no sería un buen marido. Esta es su vida y si renuncia a ella hundirá también a su mujer. Aquí podemos afirmar que tenemos todos los ingredientes de una tragedia; y sólo podríamos decir: “Bien, que Dios te ayude”.

Sea lo que sea lo que finalmente haga, el resultado puede afectar a su actitud. Puede decir: “Bien, gracias a Dios que la abandoné, se mire como se mire era lo mejor”. O quizá: “Gracias a Dios que me aferré a ella”. O bien que no pueda decir “gracias a Dios” sino todo lo contrario.

Deseo afirmar que ésta es la solución de un problema ético.

O mejor dicho: lo es en relación al hombre que carece de ética. Si, por ejemplo, actuara de acuerdo con la ética cristiana, entonces podría decir que está absolutamente claro: tiene que permanecer con ella, pase lo que pase. Entonces el problema es otro: ¿cómo sacar el mayor provecho de dicha situación?, ¿qué debería hacer para ser un buen marido en tan alteradas circunstancias?, etc. La pregunta
¿Debería dejarla o no, en este caso, no constituye un problema.

Alguien podría preguntar si el tratamiento de esta cuestión en la ética cristiana es correcto o no. Yo diría que esta cuestión carece de sentido. Quien lo preguntara podría decir:
Supongamos que contemplo este problema desde un ética distinta -quizá la de Nietzsche- y digo 'que no, que no está claro que él tenga que permanecer con ella, que por el contrario... etc.' Seguro que una de las dos respuestas tiene que ser la correcta. Debe de ser posible decidir cuál de las dos es correcta y cuál errónea.

Pero no sabemos cómo seria dicha decisión, cómo se determinaría, qué clase de criterios se usarían, y así sucesivamente. Es comparable a afirmar que debe de ser posible decidir cuál es el más correcto entre dos modelos de precisión. Ni tan siquiera sabemos lo que pretende quien ha formulado tal pregunta.

O bien imaginemos que alguien dice:
Uno de los sistemas de ética debe ser el correcto, o el que se halle más próximo a serlo. Bien, supongamos que afirmo que la ética cristiana es la correcta. En tal caso, estoy formulando un juicio de valor. Lo que equivale a adoptar la ética cristiana. No es lo mismo que decir que entre varias teorías físicas ha de haber una que sea la correcta. La manera en que alguna realidad se corresponde -o entra en conflicto- con una teoría física no tiene contrapartida aquí.
 
Afirmar que existen diversos sistemas de ética, no equivale a afirmar que todos ellos sean igualmente correctos. Esto carece de sentido. De la misma manera que carecería de sentido afirmar que cada uno es correcto desde su propio punto de vista. Lo único que significaría es que cado uno juzga como lo hace».

lunes, 18 de octubre de 2010

Weber y las chicas

Raramente encontrarán ustedes que un hombre que abandona su amor a una mujer y se lo entrega a otra no sienta la necesidad de justificarse ante sí mismo diciéndose que la primera no era digna de su amor o que le había decepcionado o que existe cualquier otro «motivo» similar. Una falta de caballerosidad que improvisa una falta de «legitimidad» para el simple destino de que ya no ama a su mujer y que ésta tiene que soportarlo, «legitimidad» en virtud de la cual trata de tener razón y de cargar sobre aquélla la falta de razón, además de la infelicidad.

Max Weber. La política como profesión.

domingo, 10 de octubre de 2010

domingo, 3 de octubre de 2010

Operación Octubre Rojo (Bahía de Cochinos 2)


NO PLAYA.

Trash

Old fashioned. Ayer cogí un vaso de la cristalería del buena, los que desempolvamos cuando tenemos invitados (poco frecuente), uno vaso de esos cortos y anchos. Le eché dos cucharaditas de de azúcar, tres gotas de angostura, un golpe de soda. Lo removí todo hasta que el azúcar se disolvió, formando una especie de jarabe. Luego giré el vaso, para que las paredes (del vaso) se impregnaran del jarabe. Añadí hielo, bastante, en trozos pequeños. Un chorro de bourbon, generoso, como dos tercios de vaso o así (había mucho hielo, ¿por qué estoy dando explicaciones? Un par de golpes más de soda hasta cubrir el hielo, una corteza de limón y dos guindas. Leí por ahí que hay que beberlo despacio. Al principio es algo amargo. A medida que se derrite el hielo, desaparece la amargura y empiezas a notar el sabor del almíbar. Y al final te comes las guindas. Es como una historia de amor con final feliz.

Mientras, dos episodios de Mad Men. ¿Cómo si no se me iba a ocurrir lo del Old fashioned?

What to carry. Me parece que esto lo he escrito ya, estoy casi seguro, pero no lo encuentro. Me hace gracia lo de Camera-Rolls, Walkman/Cassettes, Calculator, Casual Shirts. Como Ted Simon, que en su Trimph Tiger llevaba un traje, para asistir a las recepciones y tomar cocktails en los clubs británicos del mundo. Pero hay cosas interesantes. No la perderé de vista: Helmet. Gloves. Socks. 2 Bungee Cords.

¿Cuaderno o portátil?

Está bien. Está muy bien.

No sé por qué el título de la entrada. Estaba antes de escribirla, sólo había dos notas en el borrador. Pero no se me ocurre nada mejor.