lunes, 21 de febrero de 2011

Mis preocupaciones favoritas


Levanto un momento la vista del teclado y veo las fotos de mis hijos. Unas fotos que saqué un feliz día de agosto en un sitio que considero mío, a pesar de que no creo que vuelva allí jamás (lo ideal sobrevive en la memoria). Estaban jugando al dominó con su madre, muy concentrados en la partida. Mi hija intentaba poner cara de tahúr pero la risa no le dejaba. Mi hijo estaba contento porque ganaba.

Hoy es su cumpleaños, así que también está contento a pesar de ser lunes. Se queda algo perplejo cuando, al hablar de mi propio cumpleaños, no me entusiasmo tanto como él con el suyo. Y me anima: "papá, no eres viejo". Y me abraza y me da un beso.

Es perfecto.

domingo, 6 de febrero de 2011

No hay nada que un pequeño grupo muy entregado no pueda conseguir

Vengo del cine, de ver Red. Divertida. Me recuerda Ocean's Eleven, pero en versión espía. Me quedo con la frase de Ivan: no hay nada que un pequeño grupo muy entregado no pueda conseguir. O algo así. Es una comedia, pero mientras ibamos a buscar la moto no podía evitar ilusionarme un poco.

Luego pasó algo maravilloso: el motor de la Harley sonaba fantástico, incluso los petardeos al cortar gas (mezcla pobre, guiño a Lobo, espero que estés por ahí). Seguíamos el mismo camino que tomo muchos días para volver del trabajo a casa, pero no había apenas tráfico, teníamos todo el ancho de la calle para nosotros. Antes de entrar en las curvas, echaba un vistazo hacia atrás, vía libre, ligero toque de freno trasero, contramanillar y curva por el interior, una a derechas, otra a izquierdas, otra más a derechas; una recta larga que acaba en una curva abierta, cuidado, a veces vienen coches desde otra calle por la izquierda, no, nadie, haciendo surf por la city. Semáforo rojo. Potato-potato, música en mis oídos. Una recta más, rotonda y ya a la izquierda enfilando el garaje. En el semáforo me acordé de cuando compré la Harley y lo que significó en aquel momento. Ya en casa toqué su asiento de cuero como quien le toca el culo a una jaca con buenas ancas. Una caricia.

Buenas noches.

Adoro a Mary-Louise Parker.

jueves, 3 de febrero de 2011

It's Better In The Wind


Estos vídeos son muy bonitos, pero empiezan a parecerme todos iguales. Visto aquí (blog de Scott G. Toepfer).

miércoles, 2 de febrero de 2011

El día de la marmota - Groundhogday


A pesar de haber visto Atrapado en el tiempo unas cuantas veces, a pesar de pensar que es una de las mejores películas de la historia del cine, hasta hace poco no supe que el Día de la marmota era el 2 de febrero. Tirando de wiki:

El Día de la marmota es un método empírico y folclórico usado por los granjeros especialmente de EUA y Cánada para predecir el fin del invierno basados en el comportamiento del animal cuando sale de hibernar el 2 de febrero. Según la creencia, si la marmota al salir de su madriguera no ve su sombra, por ser un día nublado, dejará la madriguera, y eso significa que el invierno terminará pronto. Si por el contrario, por ser un día soleado la marmota "ve su sombra" y se mete de nuevo en su madriguera, significa que el invierno durará seis semanas más. 

Que el Día de la marmota sea el 2 de febrero es algo muy conveniente, porque coincide con el cumpleaños de uno de mis mejores amigos, el que me dice que tener un Porsche 912  no es imposible (eso es amistad y lo demás son cuentos). Así no me olvido ni del aniversario ni del evento. Pero además, el 2 de febrero debería ser el Día del funcionario:

PHIL CONNORS

¿Qué haríais vosotros si estuvierais atrapados en un lugar, y cada día fuera el mismo, y nada de lo que hicierais importara?

Tecleo en Google "día del funcionario" y encuentro n fechas distintas: que si el día del funcionario municipal, que si el del funcionario docente, que si del sanitario, del paraguayo o guatemalteco. Debo decir que tampoco es algo que me sorprenda: a diferencia de otros colectivos (colectivo, ¡menuda palabra!) con día propio o santo patrón (trabajadores en general, mujeres trabajadoras en particular, madres, padres, homosexuales, marinos, guardias civiles, ingenieros, abogados, soldados de infantería, artilleros, caballeros, policías, carpinteros, etc.) los funcionarios no se sabe muy bien qué son. Enchufados, privilegiados, burócratas, tecnócratas, expertos, empollones, depositarios de renta fija laboral, políticos, oportunistas, vagos, abnegados, pseudopensionistas, fedatarios públicos, gente con pistola, con fonendoscopio, con cátedra, con manguera, con un F-18 o con un Dromader. Incluso con una saca de correo. Según dónde y cuándo, uno es funcionario o deja de serlo, es un héroe o un hijo de puta, un buen partido o un ganapán. ¿Cómo identificar, pues, al funcionario?

Fácil.

Si tu trabajo consiste en repetir las mismas tareas en periodos de tiempo acotados por

a) el ciclo presupuestario
b) el curso académico o
c) la legislatura,

eres funcionario. Todos los que hemos pasado por la escuela hemos sido funcionarios. Algunos tuvieron suficiente con eso y dejaron los estudios en cuanto pudieron. Bastantes siguieron algo más, hasta el instituto o la universidad. Los hay que jamás dejaron las aulas. Otros cuantos, más o menos dependiendo del momento, buscaron sus caminos (la oposición no es la única vía) para ser funcionarios hasta morir. Muchos fracasaron, pero también otros muchos lo lograron.

"¿Qué? ¿Os ha costado entrar? Pues más os costará salir".

Yo me entiendo, y algunos de los que lean esto lo entenderán también.

Y si además, cada vez que ves Atrapado en el tiempo descubres algo nuevo (la idea de Dios, la omnisciencia, la omnipotencia, la impotencia, la inmortalidad, la impunidad, la mezquindad, la caridad, el tedio, la esperanza, la desesperación, el amor...) y se te escapa una lagrimita o dos que intentas disimular para que no se descojonen de ti (¿llorar en una película de Bill Murray?): eres funcionario.

Felicidades, amigo.

Jodeos, funcionarios (y yo el primero, por la senda de la Constitución).

P.D.: me pareció oír a Alicia Giménez Bartlett decir algo así como que cuando el presente es sufrimiento, si no confías en un futuro mejor, la única alternativa es el suicidio. O similar, no lo entrecomillo. Creo que lo escuché aquí, pero no lo encuentro.

Edición comentada: hoy (28 de diciembre de 2012) no hubiese escrito esta entrada, o no la hubiese escrito igual. Pero ahí queda, como prueba de lo rápido que pueden cambiar las cosas.