martes, 12 de julio de 2011

La extraña sensación de cambiar de interfaz


El borrador de este post nació hará unas cuatro semanas. Parece que he sido uno de los agraciados que pueden usar el nuevo el interfaz de Blogger, así que ahora me encuentro con algo que, la verdad, me parece bastante soviético. Pero dicen que es la pera limonera, así que veremos. Veremos.

Visitas. Hace días que no entro en el blog ni yo mismo, semanas que no escribo (el copy-and-paste no vale, ya lo sabéis) y a pesar de todo, veo que tengo 330 visitas semanales [unas cuantas menos hoy]. No os merezco. También tengo spam-comentarios, que gracias al filtro de Blogger no llegáis a ver. Es curioso, la mayoría de ellos caen en el post "Un gran fractal de mierda", uno de mis favoritos porque en él se cita un párrafo de Sergi Puertas que me gustó mucho. Joder, acabo de mirar la fecha, lo publiqué en abril de 2009, tiene más de dos años y yo pensando que era reciente. El tiempo pasa demasiado deprisa, y durante ese tiempo prácticamente no pasa nada.



Chiquillo. José María Chiquillo. En otro tiempo y en otro lugar, cuando abría la ventana oía su peculiar voz, como la del Gallo Claudio, es la primera forma de describirla que me viene a la cabeza. Solía tomar café todas las mañanas con hombres mayores, seguramente jubilados: vestidos con guayaberas por encima de los pantalones, el uniforme oficial de verano de algunos octogenarios en La Bolsa de Valencia. Supongo que después del café se iría al Senado a trabajar, como cualquier español, como los ciudadanos a los que representa después de un seppuku electoral bastante oportuno.

Tecnócrata. Dícese del afiliado a un partido político que ha alcanzado el poder y que tiene que gestionar un marrón a cambio de un sueldo de mierda (a pesar de lo cual, es más de lo que ganaba antes de su nombramiento). Contrariamente a lo que sugiere tal denominación, no suelen tener puta idea de nada, y si la tienen, la ambición les hace perder la cabeza.

Sueños. Tuve un buen sueño erótico hace unos días. Y parece que me sentó bien, me ha despertado la líbido, llevaba varios meses durmiendo. Actualizo: la cosa ha vuelto a la normal castidad. En el fondo me resulta bastante frustrante, aunque siempre he pensado que el sexo está sobrevalorado.

Faena. La cosa está chunga. Tener el doble de trabajo por el mismo precio es motivo de alegría, o eso es lo que pretenden que piense. A mí no acaba de cuadrarme. Ando cavilando sobre el asunto, y supongo que haré algo al respecto. Más o menos lo tengo claro.

Tauromaquia. El Gobierno valenciano propone crear una cátedra de Tauromaquia. Serafín Castellano, conseller de Gobernación, con competencias en materia de bandas de música, pilota valenciana. Y de toros, claro.

Forges. El País, 10 de julio de 2011

Corrupción. En alguno de los estudios que la OCDE realizó en los años 90 se decía algo así como que "si los servidores públicos no pueden llegar a fin de mes, habrá problemas". El chiste de Forges me hace pensar que el título de la viñeta con el (aún) y el (¿verdad?) puede convertirse pronto en "Esto pasa".

La crisis de la deuda no me deja dormir. Jordi Cuenca: ¿Qué dirá al presidente de la Generalitat, Francisco Camps, cuando, a no mucho tardar, le pida dinero para proyectos emblemáticos tipo Ágora o el parque temático de Ferrari? José Manuel Vela: No creo que me pida dinero para esas cosas. No lo ha hecho y si mi pide dinero es lo de siempre: se quitará de otro sitio. [...] Esto es política, no solo economía. En política hay unas reglas y unos usos, que a veces no son correctos, pero ningún político en una campaña electoral diría que hay que cerrar un hospital. Y no se van a cerrar hospitales. Es lógico. Pero hay que hacerlo muy bien y requiere su tiempo.


(Levante-EMV, 10-7-2011)

A la primera respuesta no tengo nada que añadir, habla por sí sola. Pero lo que está detrás de los corchetes me hace recordar eso de que "no es lo mismo lo justo que lo correcto: si te meten un dedo por el culo queda justo, pero no es correcto". Visto en Twitter, aunque lo había oído antes.

Twitter. Alguien escribe "no puedo apretarme el cinturón y bajarme los pantalones al mismo tiempo". Me hace gracia. Luego me entero de que es uno de los lemas de la gente del 15-M.

Playa. Me encuentro a mi cuñado, bancario de toda la vida. Entre perlas diversas, me explica que el FROB se destinó no para cubrir las pérdidas de la banca, sino para mantener las cuentas de resultados. Ante mi cara de "no entiendo", me explica: si un banco en lugar de ganar 300 millones de euros llegó sólo a 50 millones de beneficios (es un ejemplo), el FROB le pudo permitir mantener los 300 previstos. Así que el Tesoro Público se lo han repartido, en forma de dividendos y bonus, entre accionistas y directivos de los bancos. Aquí vendría un párrafo con algo de apología del vandalismo callejero, pero la prudencia me dice que es mejor que me lo ahorre. Sed buenos ciudadanos y respetad la propiedad privada. Cinturón apretado y pantalones bajados.

Condición humana. La mujer que ha estado cuidadando a mis hijos desde que tenían 2 años empieza un tratamiento de radio y quimio. Rezo por ella.

Moto. Vuelvo a disfrutar de la moto. Quizá sea el buen tiempo, quizá sea que algunas molestias en muñeca y tobillo que he tenido desde que me metí la hostia en Navacerrada casi han desparecido. La cuestión es que los fines de semana hago algunos kilómetros, no muchos, y vuelvo a pensar en organizar una salida de dos o tres días. Por un lado me apetece mucho rodar solo. Por otro, nunca he rodado en grupo. Quizá esté bien. Sobre todo si es en grupo de amigos.

Besos y abrazos. A los (y las, con permiso de Pérez-Reverte) que seguís pasando por aquí. El caso es que estoy razonablemente bien, aunque me cuesta mucho escribir. Intentaré hacerlo más a menudo.