sábado, 6 de agosto de 2011

Día 2-26

Segundo día. Mi hermana y mi cuñado se quedaron a dormir ayer, tuvieron una cena por aquí. Me cuentan que voy a ser tío. Les felicito, pero mi hermana está acojonada. Le comprendo.

Quedo con un amigo para tomar café y leer prensa. El café y el periódico se convierten en compra de yogures, café, visita al polideportivo para ver el partido de mi hijo (llevaba media hora de retraso y caía un sol de justicia; no soy tan abnegado, nos vamos) y un rato en casa del amigo, navegando por internet. Comida sencilla, poca siesta y celebración del cumpleaños de mi hija. Un rato con gente que no conozco (los padres de los amigos de mi hija) aparentando que todos nos llevamos bien. Quiero creer que he cambiado mi política sobre esta cuestión: si hay que ir se va, y procurando poner buena cara; pero si no hay que ir no voy; a diferencia de otros años, que iba siempre, y casi siempre con mala cara. Que cada cual saque sus conclusiones, pero yo vivo mejor. Digo quiero creer porque no acabo de creérmelo.

Cena ligera y GT de Hendrix, sin pepino pero con corteza de pomelo. No cambio de opinión: me cuadra más como aperitivo que como digestivo.

1 comentario:

hemorroides dijo...

me encanta el experimento