domingo, 6 de enero de 2013

Feliz 2013


Publiqué esta entrada con precipitación. Quería decir algo sobre el 2013, y me llamaron tanto la atención los doodles de Nochevieja y Año Nuevo que pensé que merecían algún comentario. Si pasas el cursor por el doodle de Nochevieja versión "English only" descubres enlaces a otros que se publicaron para conmemorar los acontencimientos más importantes del 2012. Alan Turing, Rodin, Star Trek, el Mundial (de fútbol), los cuentos de Grimm... Lamentablemente he sido incapaz de reproducirlo, tiene mucho código que no entiendo. Pero podéis comprobarlo en el sitio de los doodles de Google, pinchando aquí (intento ponerlo fácil). El de Año Nuevo representa la misma escena, pero ya sin muchos de los protagonistas de la fiesta. Desaparecen personas, animales y objetos móviles (la Enterprise, por ejemplo), y cuando no, los enlaces. Las letras que forman la palabra Google parecen las anfitrionas, sirviendo y atendiendo a sus invitados por la noche y limpiando la mañana siguiente.

Esta mañana del día de Reyes me he levantado, y después de abrir los regalos he entrado en Google. El logo era el de siempre. El de todos los días. Supongo que eso no significa nada en particular, he repasado años anteriores y sucedió lo mismo. Pero parece que éste necesitaba a los Reyes Magos. Algo a lo que agarrarme para no pensar en mañana.

Se acabaron las fiestas. Volvemos al mundo real. En 24 horas los niños volverán al colegio, al menos los míos. Los mayores retomaremos nuestras rutinas después de una interrupción provocada más o menos por las vacaciones escolares, las comidas familiares y los regalos. Nos esconderemos de la prima de riesgo, de las elecciones en Alemania, de los consejos de ministros y fliparemos con el FMI y el BCE (a pesar de que también intentaremos huir de ellos). 2013 no tiene propósitos para el nuevo año. No he visto en la tele anuncios de colecciones de juegos de té, muñecas. Sólo una maqueta del acorazado Bismark. Un barco de guerra alemán, vaya por Dios.

Suerte.

1 comentario:

Perogrullo dijo...

Está usted vivo. Si vuelve no me restrinja, por el amor de Dios. Estaré pululando por aquí, tal vez no en cuerpo pero seguro que en espíritu. En cuanto al comentario de la entrada, lo sigo manteniendo, no creo que las citas le resten valor al conjunto.

Un gran saludo y no se me esconda demasiado.