jueves, 18 de abril de 2013

Promesas incumplidas

Penúltimo post: "A pesar de no querer hacerlo, sí que ha habido propósitos de año nuevo". Pues vale, uno de ellos era publicar al menos un par de veces al mes, y ha pasado marzo sin pena ni gloria. Ni un post, a pesar de las abundantes vacaciones que hemos tenido por estas tierras de las flores, de la luz y del amor (yo también os quiero un huevo. Si no pilláis el chiste no pasa nada, es malo de cojones). Y añadí en el apartado "comentarios" la frase "debido a la monstruosidad de spam recibido he tenido que modificar la configuración y solicitar confirmación de palabras. Procuraré que la publicación de todo lo que no sea spam no exceda de 24 horas. Perdonad las molestias". Pues ni molestias ni hostias, el único comentario que tuve desde entonces me ha entrado en la bandeja de moderación tres veces, supongo que por no atenderlo antes de 24 horas. Además era un comentario de un buen amigo.

Pero no sé por qué le doy tanta importancia a no cumplir mis promesas. Mis propósitos de Año Nuevo. Mis compromisos con los pocos que pasáis por aquí de vez en cuando. Se lleva, joder, se lleva. No hace falta que me explique más, porque acabaré escribiendo una mierda como mi penúltimo post. En realidad es lo que quería hacer, pero no lo haré. En los editoriales de El País o de El Mundo o del ABC hay material de ese tipo mucho mejor que el que yo pueda producir.

Salud.